<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675</id><updated>2012-01-26T14:15:02.674-05:00</updated><category term='Sacramentales'/><category term='Sagradas Escrituras'/><category term='Santísima Virgen María'/><category term='Sacerdotes'/><category term='Sacramentos'/><category term='Ateismo'/><category term='Del Autor'/><category term='Familia'/><category term='Oraciones'/><category term='Religiosos'/><category term='Recursos'/><category term='Iglesia Católica'/><category term='Milagros y apariciones'/><category term='Testimonios'/><category term='Desviaciones'/><category term='Sacramento  del Bautismo'/><category term='Escandalos'/><category term='Liturgia'/><category term='Espiritualidad y Moral'/><category term='Ecumenismo'/><category term='Santa Misa'/><category term='Jovenes'/><category term='Doctrina Católica'/><category term='Vocaciones'/><category term='Mensajes Papales'/><category term='Reflexiones'/><category term='Santos y Beatos'/><category term='Novenas'/><category term='Videos'/><category term='Viajes Pontificios'/><category term='El Combate Espiritual - Lorenzo Scúpoli'/><category term='Religiones Denominaciones y Sectas'/><category term='Diccionario Católico'/><category term='Noticias'/><category term='Preguntas y Respuestas'/><category term='Apologética y Dudas sobre la fé'/><category term='Decretos y Documentos de la iglesia'/><category term='Sumos Pontifices'/><category term='-Presentación'/><category term='Juan Pablo II'/><category term='Seminaristas'/><category term='Santos Ángeles'/><category term='Benedicto XVI'/><category term='Intenciones'/><title type='text'>† El Combate Espiritual</title><subtitle type='html'>Iglesia Católica, Apologética, Liturgia, Magisterio, Noticias y Formación Católica.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>440</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-5469568320179655100</id><published>2012-01-26T14:00:00.000-05:00</published><updated>2012-01-26T14:00:47.126-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Combate Espiritual - Lorenzo Scúpoli'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Recursos'/><title type='text'>El Combate Espiritual - Lorenzo Scúpoli II</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-48GhCZ9F0jY/TfQh_DE0IyI/AAAAAAAAAEc/CZOLeDHdRDc/s1600/san+antonio.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-48GhCZ9F0jY/TfQh_DE0IyI/AAAAAAAAAEc/CZOLeDHdRDc/s320/san+antonio.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;San Antonio de Padua. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;PRIMERA PARTE&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: right;"&gt;
&lt;i&gt;Non coronabitur, nisi qui legitime certaverit. (II Tim. II, 25).&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;CAPÍTULO 1&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
En qué consiste la perfección cristiana, y que para adquirirla es necesario pelear y combatir; y de cuatro cosas que se requieren para este combate.&lt;br /&gt;
Si deseas, oh hija muy amada en Jesucristo, llegar al más alto y eminente grado de la santidad y de la perfección cristiana, y unirte de tal suerte a Dios, que vengas a ser un mismo espíritu con Él, que es la mayor hazaña y la más alta y gloriosa empresa que puede decirse e imaginarse, conviene que sepas primeramente en qué consiste la verdadera y perfecta vida espiritual. Muchos atendiendo a la gravedad de la materia, creyeron que la perfección consiste en el rigor de la vida, en la mortificación de la carne, en los cilicios, disciplinas, ayunos, vigilias y otras penitencias y obras exteriores. Otros, y particularmente las mujeres, cuando rezan muchas oraciones, oyen muchas misas, asisten a todos los oficios divinos y frecuentan las iglesias y comuniones, creen que han llegado al grado supremo de la perfección. Algunos, aun de los mismos que profesan vida religiosa, se persuaden de que la perfección consiste únicamente en frecuentar el coro, en amar la soledad y el silencio, y en observar exactamente la disciplina regular, y todos sus estatutos.&lt;br /&gt;
Así, los unos ponen todo el fundamento de la perfección evangélica en éstos, los otros en aquellos o semejantes ejercicios; pero es cierto, que todos igualmente se engañan, porque no siendo otra cosa las mencionadas obras que disposiciones y medios para adquirir la santidad, o frutos de ella, no puede decirse que en semejantes obras consista la perfección cristiana, y el verdadero espíritu.&lt;br /&gt;
No es dudable que son medios muy poderosos para adquirir la verdadera perfección y el verdadero espíritu, en los que los usan con prudencia y con discreción, para fortificarse contra la propia malicia y fragilidad; para defenderse de los asaltos y tentaciones de nuestro común enemigo; y en fin, para obtener de la misericordia de Dios los auxilios y socorros que son necesarios a todos&lt;br /&gt;
los que se ejercitan en la virtud, y particularmente a los nuevos y principiantes.&lt;br /&gt;
Son también frutos del Espíritu Santo en las personas verdaderamente espirituales y santas, las cuales afligen y mortifican su cuerpo para castigar sus rebeldías pasadas contra el espíritu, y para humillarlo y tenerlo sujeto a su Creador; viven en la soledad y en una entera abstracción de las criaturas para preservarse de los menores defectos, y no tener conversación sino en el cielo (Phil, III, 20), con los Ángeles y bienaventurados; ocúpanse en el culto divino y en las buenas obras; se aplican a la oración, y meditan en la vida y pasión de nuestro Redentor, no por curiosidad, ni por gustos o consolaciones sensibles, sino para conocer mejor la bondad y misericordia divinas, y la ingratitud y malicia, propia, y para ejercitarse más, cada día, en el amor de Dios y en el odio de sí mismas, siguiendo con la cruz, y con la renunciación (Matth. XVI, 24) de la propia voluntad los pasos del Hijo de Dios. Frecuentan los Sacramentos con el fin de honrar y glorificar a Dios, unirse más estrechamente con su divina Majestad, y cobrar nuevo vigor y fuerza contra sus enemigos. Lo contrario sucede a las almas imperfectas, que ponen todo el fundamento de su devoción en las obras exteriores, las cuales muchas veces son causa de su perdición y ruina, y les ocasionan mayor daño que los pecados manifiestos; no porque semejantes obras no sean buenas y loables en sí mis mas, sino porque se ocupan de tal suerte en ellas, que se olvidan enteramente de la reforma del corazón, y de velar sobre sus movimientos; y dejándole que siga libremente sus inclinaciones, lo exponen a las asechanzas y lazos del demonio; y entonces este maligno espíritu, viendo que se divierten y apartan del verdadero camino, no solamente les deja continuar con gusto sus acostumbrados ejercicios, pero llena su imaginación de quiméricas y vanas ideas de las delicias y deleites del paraíso, donde piensan algunas veces que se hallan ya, entre los coros de los Ángeles, como almas singularmente escogidas y privilegiadas, y que sienten a Dios dentro de sí mismas. Usa también el demonio del artificio de sugerirles en la oración pensamientos sublimes, curiosos y agradables, a fin de que, imaginándose arrebatadas al tercer cielo como S. Pablo (II Cor. XII, 2), y persuadiéndose de que no son ya de esta baja región del mundo, vivan en una abstracción total de sí mismas, y en un profundo olvido de todas aquellas cosas en que más deberían ocuparse.&lt;br /&gt;
Mas, en cuantos errores y engaños vivan envueltas semejantes almas, y cuán lejos se hallen de la perfección que vamos buscando, se puede reconocer fácilmente por su vida y costumbres. Porque en todas las cosas, grandes o pequeñas, desean ser siempre preferidas a los demás: son caprichosas, indóciles y obstinadas en su propio parecer y juicio; y siendo ciegas en sus propias acciones, tienen siempre los ojos abiertos para observar y censurar las ajenas; y si alguno las toca, aunque sea muy levemente, en la opinión y estimación que tienen concebida de sí mismas, o las quiere apartar de aquellas devociones en que se ocupa por costumbre, se enojan, se turban y se inquietan sobremanera; y en fin, si Dios, para reducirlas al verdadero conocimiento de sí mismas y al camino de la perfección, les envía trabajos, enfermedades y persecuciones (que son las pruebas más ciertas de la fidelidad de sus siervos, y que no suceden jamás sin orden o permisión de su providencia), entonces descubren su falso fondo, y su interior corrompido y gastado, de la soberbia. Porque, en ningún suceso, triste o alegre, feliz o adverso, de esta vida, quieren formar su voluntad con la de Dios, ni humillarse debajo de su divina mano, ni rendirse a sus adorables juicios, no menos justos que impenetrables; ni sujetarse, a imitación de su santísimo Hijo, a todas las criaturas, ni amar a sus perseguidores como instrumentos de la bondad divina, que cooperan a su mortificación, perfección y eterna salud.&lt;br /&gt;
De aquí nace el hallarse siempre en un funesto y evidente peligro de perecer; porque como tienen viciados y oscurecidos los ojos con el amor propio y apetito de la propia estimación, y se miran siempre con ellos a sí mismas, y sus obras exteriores, que de sí son buenas; se atribuyen muchos grados de perfección, y, llenas de presunción y soberbia, censuran y condenan a los demás. A veces las deslumbra y ciega de tal suerte su orgullo, que es necesaria una gracia extraordinaria del cielo para convertirlas y sacarlas de su engaño, pues, como muestra cada día la experiencia, con más facilidad se convierte y se reduce al bien el pecador manifiesto que el que se oculta y cubre con el manto de la virtud.&lt;br /&gt;
De todo lo referido, podrás, hija mía, comprender con claridad que la vida espiritual no consiste&lt;br /&gt;
en alguno de estos ejercicios y obras exteriores con que suele confundirse la santidad, y que son muchos los que en este punto padecen graves errores.&lt;br /&gt;
Si quieres, pues, entender en qué consiste el fondo de la verdadera piedad, y toda la perfección del Cristianismo, sabe que no consiste en otra cosa sino en conocer la bondad y la grandeza infinita de Dios, y la bajeza y propensión de nuestra naturaleza al mal; en amar a Dios, y aborrecernos a nosotros mismos; en sujetarnos, no solamente a su divina Majestad, sino también a todas las criaturas, por su amor; en renunciar enteramente a nuestra propia voluntad, a fin de seguir siempre la suya; y sobre todo en hacer todas estas cosas únicamente por la honra y gloria de Dios, sin otra intención o fin que agradarle, y porque su divina Majestad quiere y merece ser amado y servido de sus criaturas.&lt;br /&gt;
Ésta es aquella ley de amor que el Espíritu Santo ha grabado en los corazones de los justos (Deut, VI, 5,—Matth. XX, 37); ésta es aquella abnegación de sí mismo y crucifixión del hombre interior, tan encomendada de Jesucristo en el Evangelio (Matth. XVIII,) ésta es su yugo suave y su peso ligero (Matth. XI, 22); ésta es aquella perfecta obediencia que este divino Maestro nos enseñó siempre con sus palabras y ejemplos (Phil. II).&lt;br /&gt;
Si aspiras, pues, hija mía, no solamente a la santidad, sino a la perfección de la santidad, siendo forzoso para adquirirla en este sublime grado, combatir todas las inclinaciones viciosas, sujetar los sentidos a la razón, y desarraigar los vicios (lo cual no es posible sin una aplicación infatigable y continua); conviene que con ánimo pronto y determinado, te dispongas y prepares a esta batalla, porque la corona no se da sino a los que combaten generosamente (II Tim. II, 25). Pero advierte, hija mía, que así como esta guerra es la más difícil de todas, pues combatiendo contra nosotros mismos somos de nosotros mismos combatidos (I Petr. II), así la victoria que se alcanza es la más agradable a Dios y la más gloriosa al vencedor; porque quien con valor y resolución mortifica sus pasiones, doma sus apetitos y reprime hasta los menores movimientos de su propia voluntad, ejecuta una obra de mucho mayor mérito a los ojos de Dios, que si conservando alguna de ellas viva en su corazón, afligiese y maltratase su cuerpo con los más ásperos cilicios y disciplinas, o ayunase con más austeridad y rigor que los antiguos anacoretas del desierto, o convirtiese a Dios millares de pecadores. Porque aunque no es dudable que Dios estima y aprecia más la conversión de un alma, considerando este ejercicio en sí, que la mortificación de un apetito o deseo desordenado; sin embargo, tú no debes poner tu principal cuidado en querer y ejecutar lo que según su naturaleza es más noble y excelente, sino en obrar lo que Dios pide y desea particularmente de ti. Y es evidente que Dios se agrada más de que trabajes en mortificar tus pasiones que, si dejando advertidamente una sola en tu corazón, le sirves en cualquier otra cosa, aunque sea de mayor importancia.&lt;br /&gt;
Pues ya has visto, hija mía, en qué consiste la perfección cristiana, y que para adquirirla es necesario que te determines a una continua guerra contra ti misma; conviene que te proveas de cuatro cosas, como de armas seguras y necesarias para conseguir la palma, y quedar vencedora en esta espiritual batalla; éstas son, la desconfianza de nosotros mismos, la confianza en Dios, el ejercicio y la oración; de las cuales trataremos clara y sucintamente, con la ayuda de Dios, en los capítulos siguientes.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-5469568320179655100?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/5469568320179655100/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=5469568320179655100&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/5469568320179655100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/5469568320179655100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2012/01/el-combate-espiritual-lorenzo-scupoli.html' title='El Combate Espiritual - Lorenzo Scúpoli II'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-48GhCZ9F0jY/TfQh_DE0IyI/AAAAAAAAAEc/CZOLeDHdRDc/s72-c/san+antonio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-715204782377838139</id><published>2012-01-25T01:05:00.000-05:00</published><updated>2012-01-26T14:15:02.680-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Combate Espiritual - Lorenzo Scúpoli'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Recursos'/><title type='text'>El Combate Espiritual - Lorenzo Scúpoli I</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://farm6.staticflickr.com/5210/5325498086_a1f04778a8_z.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://farm6.staticflickr.com/5210/5325498086_a1f04778a8_z.jpg" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: x-small;"&gt;San Francisco de Sales &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;EL COMBATE ESPIRITUAL&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;i&gt;de&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
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&lt;i&gt;LORENZO SCÚPOLI&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;INTRODUCCIÓN&lt;br /&gt;No hay mejor recomendación que la de San Francisco de Sales: ―El Combate Espiritual‖ es un gran libro; quince años ha que lo llevó continuamente en el bolsillo, y nunca lo ha leído sin sacar algún provecho (Cartas, 1-2 [55]… ―El Combate Espiritual‖, que es mi libro favorito y privilegiado... (Cartas, II-4 [94]… A pesar de considerar a la ―Imitación de Cristo‖ como toda de oro, excediendo la alabanza, el Santo recomendaba más el ―Combate Espiritual‖ (Camus, ―El Espíritu de San Francisco de Sales‖). Preguntado por Monseñor Camus, obispo de Belley, quién era su director o maestro de espíritu, me respondió, sacando del bolsillo el ―Combate Espiritual‖: Éste es el que con la divina asistencia ha gobernado desde mi juventud; éste es mi maestro en las cosas del espíritu y de la vida interior. Después que, siendo estudiante en Padua, un Padre teatino me dio noticias de él y me aconsejó lo leyese, he seguido su parecer y me hallo muy bien con él. Fue compuesto por una persona muy grave en aquella ilustre Congregación, que ocultó su nombre particular, y lo dejó correr con el de su Religión, que se sirve de él en la misma forma que los venerables Padres de la Compañía de Jesús, del libro de los Ejercicios de su Santo Padre Ignacio de Loyola‖ (Camus, op. cit...).&lt;br /&gt;Lorenzo Scúpoli nació en Otranto hacia el año 1530 y murió en Nápoles el 28 de noviembre de 1610, en el convento de San Pablo el Mayor. San Andrés Avellino fue el instrumento del que Dios se valió para llamar a Scúpoli a la vida religiosa. Entró en la Congregación de los clérigos regulares de San Cayetano (teatinos) en 1550, pronunciaba sus votos en 1572 y en 1577 fue ordenado sacerdote en Placencia, la noche de Navidad. Calumniado, fue reducido en 1585 a la condición de hermano lego por decisión de un capítulo general de su orden. Lorenzo aceptó heroicamente la dura prueba, que cesará solamente al fin de su vida. 25 años de oscura práctica de lo que es la sustancia del ―Combate Espiritual‖ (sin duda fruto de esta pasión adoradora). ―...tú no debes poner tu principal cuidado en querer y ejecutar lo que según su naturaleza es más noble y excelente, sino en obrar lo que Dios pide y desea particularmente de ti‖.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Al supremo Capitán y gloriosísimo Triunfador JESUCRISTO Hijo DE MARÍA SANTÍSIMA, y SEÑOR NUESTRO&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Siempre agradaron, Señor, a Vuestra Divina Majestad los sacrificios y ofrendas que los mortales hacen con pura intención de vuestra santísima gloria. Por esta razón os ofrezco este breve tratado del Combate espiritual. No me desanima que la ofrenda sea pequeña; porque no ignoro que sois aquel sublime Señor que se deleita en las cosas humildes, y desprecia las grandezas del mundo, su ambición y sus vanidades. Pero, ¿cómo pudiera yo, sin grave detrimento mío, y sin que se me imputase a culpa, dedicarlo a otro que a Vuestra Divina Majestad, Rey del cielo y de la tierra? Los documentos de este libro salieron de vuestra escuela, y vuestra es su doctrina; pues nos enseñáis y mandáis que, Desconfiando de nosotros, Confiemos en Vos, Combatamos y oremos.&lt;br /&gt;Además, en todo combate se necesita de un capitán experimentado que guíe los escuadrones, y anime los soldados, que tanto más valerosamente pelean cuanto creen más invencible al capitán debajo de cuya bandera militan. Y ¿no tendrá necesidad de un valeroso y experimentado caudillo, este espiritual Combate? A Vos, pues, poderosísimo Jesús, escogemos por nuestro Capitán, todos los que estamos resueltos a combatir nuestras pasiones, y a vencer a nuestros enemigos; a Vos, digo, que habéis vencido al mundo y al príncipe de las tinieblas, y con vuestra preciosísima sangre,&lt;br /&gt;y sacratísima pasión y muerte habéis fortalecido la fragilidad de los que valerosamente pelearon, y pelearán hasta el fin del mundo. Cuando disponía, Señor, y ordenaba este Combate, me venían a la memoria aquellas palabras de vuestro vaso de elección: Non quod sufficientes simus cogitare aliquid a nobis, quasi ex nobis1, que sin Vos y sin vuestra asistencia no podemos tener un solo pensamiento que sea bueno; ¿cómo, pues, podremos, solos, pelear con tantos y tan poderosos enemigos, y no caer en las ocultas redes que nos tienden, ni en los lazos2 que para nuestra ruina disimuladamente nos arman? Vuestro es, Señor, este Combate por todas las razones; por que, como he dicho, vuestra es su doctrina, y vuestros son los que militan en esta espiritual milicia, entre los cuales estamos alistados los Clérigos regulares Teatinos; y así postrados todos a vuestros sacratísimos pies, os pedimos que aceptéis esta ofrenda, y recibáis este Combate, moviendo siempre, y esforzando nuestra flaqueza con el auxilio de vuestra gracia actual, para pelear generosa mente; estando, como estamos, ciertos de que, peleando Vos en nosotros3 y con nosotros, alcanzaremos la deseada victoria, para gloria vuestra y de vuestra Madre, María santísima, nuestra Señora.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Vuestro más humilde siervo, redimido con vuestra preciosísima sangre,&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lorenzo Scúpoli C. R.&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;1 II Cor. III. 5.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;2 Psalm. CXXXIX, 6.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;3 Judit. V.–S. Cyprian. ad Martyr. et Confess. epíst. 8.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-715204782377838139?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/715204782377838139/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=715204782377838139&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/715204782377838139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/715204782377838139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2012/01/el-combate-espiritual-lorenzo-scupoli-i.html' title='El Combate Espiritual - Lorenzo Scúpoli I'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-8481875014406857552</id><published>2012-01-13T06:00:00.000-05:00</published><updated>2012-01-13T06:00:01.850-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sumos Pontifices'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sacerdotes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Decretos y Documentos de la iglesia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liturgia'/><title type='text'>Constitución Apostólica LAUDIS CANTICUM</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div style="line-height: 24px; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_gTQCiRKlM-U/SJuOgoPsQlI/AAAAAAAADdk/4HD8jfQdx-c/s400/PaulVI.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_gTQCiRKlM-U/SJuOgoPsQlI/AAAAAAAADdk/4HD8jfQdx-c/s200/PaulVI.gif" width="142" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;LAUDIS CANTICUM&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;
DE SU SANTIDAD&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;PABLO VI&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;CON LA QUE SE PROMULGA EL OFICIO DIVINO REFORMADO&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;
POR MANDATO DEL CONCILIO ECUMÉNICO VATICANO II&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Pablo Obispo&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;siervo de los siervos de Dios&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;para perpetua memoria&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;El cántico de alabanza de la Iglesia&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El cántico de alabanza que resuena eternamente en las moradas celestiales y que Jesucristo, sumo Sacerdote, introdujo en este destierro ha sido continuado fiel y constantemente por la Iglesia, con una maravillosa variedad de formas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;La Liturgia de las Horas, complemento de la Eucaristía&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;La Liturgia de las Horas se desarrolló poco a poco hasta convertirse en oración de la Iglesia local, de modo que, en tiempos y lugares establecidos, y bajo la presidencia del sacerdote, vino a ser como un complemento necesario del acto perfecto de culto divino que es el sacrificio eucarístico, el cual se extiende así y se difunde a todos los momentos de la vida de los hombres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Reformas y modificaciones del Oficio Divino&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El libro del Oficio divino, incrementado gradualmente por numerosas añadiduras en el correr de los tiempos, se convirtió en instrumento apropiado para la acción sagrada a la que estaba destinado. Sin embargo, toda vez que en las diversas épocas históricas se introdujeron modificaciones notables en las celebraciones litúrgicas, entre las cuales hay que enumerar los cambios efectuados en la celebración del Oficio divino, no debe maravillarnos que el libro mismo, llamado en otro tiempo Breviario, fuera adaptado a formas muy diversas, que afectaban a veces a puntos esenciales de su estructura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El Breviario de San Pío V&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El Concilio Tridentino, por falta de tiempo, no consiguió terminar la reforma del Breviario, y confió el encargo de ello a la Sede Apostólica. El Breviario romano, promulgado por nuestro predecesor San Pío V en 1568, reafirmó, sobre todo, de acuerdo con el común y ardiente deseo, la uniformidad de la oración canónica, que había decaído en aquel tiempo en la Iglesia latina.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;En los siglos posteriores, fueron introducidas diversas innovaciones por los sumos pontífices Sixto V, Clemente VIII, Urbano VIII, Clemente XI y otros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El Breviario de San Pío X&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;San Pío X, en el año 1911, hizo publicar un nuevo Breviario, preparado a requerimiento suyo. Restablecida la antigua costumbre de recitar cada semana los ciento cincuenta salmos, se renovó totalmente la disposición del Salterio, se suprimió toda repetición y se ofreció la posibilidad de cambiar el Salterio ferial y el ciclo de la lectura bíblica correspondiente con los Oficios de los santos. Además, el Oficio dominical fue valorizado y ampliado de modo que prevaleciera, la mayoría de las veces, sobre las fiestas de los santos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Las Reformas de Pío XII y Juan XXIII&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Todo el trabajo de la reforma litúrgica fue reanudado, por Pío XII. El concedió que la nueva versión del Salterio, preparada por el pontificio Instituto bíblico, pudiera usarse tanto en la recitación privada como en la pública; y, constituida en el año 1947 una comisión especial, le encargó que estudiase el tema del Breviario. Sobre esta cuestión, a partir del año 1955, fueron consultados los obispos de todo el mundo. Se comenzó a disfrutar de los frutos de tan cuidadoso trabajo con el decreto sobre la simplificación de las rúbricas, del 23 de marzo de 1955, y con las normas sobre el Breviario que Juan XXIII publicó en el Código de rúbricas de 1960.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Las reformas del Vaticano II&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Pero se había atendido así solamente a una parte de la reforma litúrgica, y el mismo Sumo Pontífice Juan XXIII consideraba que los grandes principios puestos como fundamento de la liturgia tenían necesidad de un estudio más profundo. Por ello confió tal encargo al Concilio Vaticano II, que, entonces, había sido convocado por él. Y así, el Concilio trató de la liturgia en general y de la oración de las Horas en particular con tanta abundancia y conocimiento de causa, con tanta piedad y competencia, que difícilmente se podría encontrar algo semejante en toda la historia de la Iglesia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Durante el desarrollo del Concilio, fue ya nuestra preocupación que, una vez promulgada la Constitución sobre la sagrada liturgia, sus disposiciones fueran inmediatamente llevadas a la práctica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Por este motivo, en el mismo "Consejo para la puesta en práctica de la Constitución sobre la sagrada liturgia", instituido por Nos, se creó un grupo especial, que ha trabajado durante siete años con gran diligencia e interés en la preparación del nuevo libro de la Liturgia de las Horas, sirviéndose de la aportación de los doctos y expertos en materia litúrgica, teológica, espiritual y pastoral.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Aprobación de los principios y la estructura de la obra&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Después de haber consultado al episcopado universal y a numerosos pastores de almas, a religiosos y laicos, el citado Consejo, como igualmente el Sínodo de los Obispos, reunido en 1967, aprobaron los principios y la estructura de toda la obra y de cada una de sus partes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Es conveniente exponer ahora, de forma detallada, lo que concierne a la nueva ordenación de la Liturgia de las Horas y a sus motivaciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El Oficio divino es oración de clérigos, religiosos y laicos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;1. Como se pide en la constitución&amp;nbsp;&lt;i&gt;Sacrosanctum Concilium,&lt;/i&gt;&amp;nbsp;se han tenido en cuenta las condiciones en las que actualmente se encuentran los sacerdotes comprometidos en el apostolado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Toda vez que el Oficio es oración de todo el pueblo de Dios, ha sido dispuesto y preparado de suerte que puedan participar en él no solamente los clérigos, sino también los religiosos y los mismos laicos. Introduciendo diversas formas de celebración, se ha querido dar una respuesta a las exigencias específicas de personas de diverso orden y condición: la oración puede adaptarse a las diversas comunidades que celebran la Liturgia de las Horas, de acuerdo con su condición y vocación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Santificación de la jornada&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;2. La Liturgia de las Horas es santificación de la jornada; por tanto, el orden de la oración ha sido renovado de suerte que las Horas canónicas puedan adaptarse más fácilmente a las diversas horas del día, teniendo en cuenta las condiciones en las que se desarrolla la vida humana de nuestra época.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Laudes y Vísperas, partes fundamentales&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Por esto, ha sido suprimida la Hora de Prima. A las Laudes y a las Vísperas, como partes fundamentales de todo el Oficio, se les ha dado la máxima importancia, ya que son, por su propia índole, la verdadera oración de la mañana y de la tarde. El Oficio de lectura, si bien conserva su nota característica de oración nocturna para aquellos que celebran las vigilias, puede adaptarse a cualquier hora del día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Oficio de lectura y Hora intermedia&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;En lo que concierne a las demás Horas, la Hora intermedia se ha dispuesto de suerte que quien escoge una sola de las Horas de Tercia, Sexta y Nona pueda adaptarla al momento del día en el que la celebra y no omita parte alguna del Salterio distribuido en las diversas semanas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Variedad de textos y ayudas para la meditación de los Salmos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;3. A fin de que, en la celebración del Oficio, la mente esté de acuerdo más fácilmente con la voz, y la Liturgia de las Horas sea verdaderamente «fuente de piedad y alimento para la oración personal»[1], en el nuevo libro de las Horas la parte de oración fijada para cada día ha sido reducida un tanto, mientras ha sido aumentada notablemente la variedad de los textos, y se han introducido diversas ayudas para la meditación de los salmos: tales son los títulos, las antífonas, las oraciones sálmicas, los momentos de silencio que podrán introducirse oportunamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Salterio de la nueva Vulgata en cuatro semanas&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;4. Según las normas publicadas por el Concilio[2], el Salterio, suprimido el ciclo semanal, queda distribuido en cuatro semanas, y se adopta la nueva versión latina preparada por la comisión para la edición de la nueva Vulgata de la Biblia, constituida por Nos. En esta nueva distribución del Salterio han sido omitidos unos pocos salmos y algunos versículos que contenían expresiones de cierta dureza, teniendo presentes las dificultades que pueden encontrarse, principalmente en la celebración hecha en lengua vulgar. A las Laudes de la mañana, para aumentar su riqueza espiritual, han sido añadidos cánticos nuevos, tomados de los libros del Antiguo Testamento, mientras que otros cánticos del Nuevo Testamento, como perlas preciosas, adornan la celebración de las Vísperas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Nueva ordenación de lecturas&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;5. El tesoro de la Palabra de Dios entra más abundantemente en la nueva ordenación de las lecturas de la Sagrada Escritura, ordenación que se ha dispuesto de manera que se corresponda con la de las lecturas de la misa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Las perícopas presentan en su conjunto una cierta unidad temática, y han sido seleccionadas de modo que reproduzcan, a lo largo del año, los momentos culminantes de la historia de la salvación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Lecturas de Padres y de escritores eclesiásticos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;6. La lectura cotidiana de las obras de los santos Padres y de los escritores eclesiásticos, dispuesta según los decretos del Concilio ecuménico, presenta los mejores escritos de los autores cristianos, en particular de los Padres de la Iglesia. Además, para ofrecer en medida más abundante las riquezas espirituales de estos escritores, será preparado otro leccionario facultativo, del que podrán obtenerse frutos más copiosos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Verdad histórica&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;7. De los textos de la Liturgia de las Horas ha sido eliminado todo lo que no responde a la verdad histórica; igualmente, las lecturas, especialmente las hagiográficas, han sido revisadas a fin de exponer y colocar en su justa luz la fisonomía espiritual y el papel ejercido por cada santo en la vida de la Iglesia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Preces y Padrenuestro en Laudes y Vísperas&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;8. A las Laudes de la mañana han sido añadidas unas preces, con las cuales se quiere consagrar la jornada y el comienzo del trabajo cotidiano. En las Vísperas, se hace una breve oración de súplica, estructurada como la oración universal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Al término de las preces, ha sido restablecida la oración dominical. De este modo, teniendo en cuenta el rezo que se hace de ella en la misa, queda restablecido en nuestra época el uso de la Iglesia antigua de recitar esta oración tres veces al día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Renovada, pues, y restaurada totalmente la oración de la santa Iglesia, según la antiquísima tradición y habida cuenta de las necesidades de nuestra época, es verdaderamente deseable que la Liturgia de las Horas penetre, anime y oriente profundamente toda la oración cristiana, se convierta en su expresión y alimente con eficacia la vida espiritual del pueblo de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Oración sin interrupción&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Por esto, confiamos mucho en que se despierte la conciencia de aquella oración que debe realizarse «sin interrupción»&amp;nbsp;[3], tal como nuestro Señor Jesucristo ha ordenado a su Iglesia. De hecho, el libro de la Liturgia de las Horas, dividido por tiempos apropiados, está destinado a sostenerla continuamente y ayudarla. La misma celebración, especialmente cuando una comunidad se reúne por este motivo, manifiesta la verdadera naturaleza de la Iglesia en oración, y aparece como su señal maravillosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Oración de toda la familia humana&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;La oración cristiana es, ante todo, oración de toda la familia humana, que en Cristo se asocia&amp;nbsp;[4]. En esta plegaria participa cada uno, pero es propia de todo el cuerpo; por ello expresa la voz de la amada Esposa de Cristo, los deseos y votos de todo el pueblo cristiano, las súplicas y peticiones por las necesidades de todos los hombres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Oración de Cristo y de la Iglesia&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Esta oración recibe su unidad del corazón de Cristo. Quiso, en efecto, nuestro Redentor «que la vida iniciada en el cuerpo mortal, con sus oraciones y su sacrificio, continuase durante los siglos en su cuerpo místico, que es la Iglesia»&amp;nbsp;[5]; de donde se sigue que la oración de la Iglesia es «oración que Cristo, unido a su cuerpo, eleva al Padre»&amp;nbsp;[6]. Es necesario, pues, que, mientras celebramos el Oficio, reconozcamos en Cristo nuestras propias voces y reconozcamos también su voz en nosotros&amp;nbsp;[7].&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Conocimiento de la Escritura&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;A fin de que brille más claramente esta característica de nuestra oración, es necesario que florezca de nuevo en todos «aquel suave y vivo conocimiento de la Sagrada Escrituran»&amp;nbsp;[8]&amp;nbsp;que respira la Liturgia de las Horas, de suerte que la Sagrada Escritura se convierta realmente en la fuente principal de toda la oración cristiana. Sobre todo la oración de los salmos, que sigue de cerca y proclama la acción de Dios en la historia de la salvación, debe ser tomada con renovado amor por el pueblo de Dios, lo que se realizará más fácilmente si se promueve con diligencia entre el clero un conocimiento más profundo de los salmos, según el sentido con que se cantan en la sagrada liturgia, y si se hace partícipe de ello a todos los fieles con una catequesis oportuna. La lectura más abundante de la Sagrada Escritura, no sólo en la misa, sino también en la nueva Liturgia de las Horas, hará, ciertamente, que la historia de la salvación se conmemore sin interrupción y se anuncie eficazmente su continuación en la vida de los hombres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Relación entre la oración de la Iglesia y la oración personal&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Puesto que la vida de Cristo en su Cuerpo Místico perfecciona y eleva también la vida propia o personal de todo fiel, debe rechazarse cualquier oposición entre la oración de la Iglesia y la oración personal; e incluso deben ser reforzadas e incrementadas sus mutuas relaciones. La meditación debe encontrar un alimento continuo en las lecturas, en los salmos y en las demás partes de la Liturgia de las Horas. El mismo rezo del Oficio debe adaptarse, en la medida de lo posible, a las necesidades de una oración viva y personal, por el hecho, previsto en la&amp;nbsp;&lt;i&gt;Ordenación general&lt;/i&gt;, que deben escogerse tiempos, modos y formas de celebración que responden mejor a las situaciones espirituales de los que oran. Cuando la oración del Oficio se convierte en verdadera oración personal, entonces se manifiestan mejor los lazos que unen entre sí a la liturgia y a toda la vida cristiana. La vida entera de los fieles, durante cada una de las horas del día y de la noche, constituye como una&amp;nbsp;&lt;i&gt;leitourgia&lt;/i&gt;, mediante la cual ellos se ofrecen en servicio de amor a Dios y a los hombres, adhiriéndose a la acción de Cristo, que con su vida entre nosotros y el ofrecimiento de sí mismo ha santificado la vida de todos los hombres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;La Liturgia de las Horas expresa con claridad y confirma con eficacia esta profunda verdad inherente a la vida cristiana. Por esto, el rezo de las Horas es propuesto a todos los fíeles, incluso a aquellos que legalmente no están obligados a él.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Aquellos, sin embargo, que han recibido de la Iglesia el mandato de celebrar la Liturgia de las Horas deben seguir todos los días escrupulosamente el curso de la plegaria haciéndolo coincidir, en la medida de lo posible, con el tiempo verdadero de cada una de las horas; den la debida importancia, en primer lugar, a las Laudes de la mañana y a las Vísperas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Al celebrar el Oficio Divino, aquellos que por el orden sagrado recibido están destinados a ser de forma particular la señal de Cristo sacerdote, y aquellos que con los votos de la profesión religiosa se han consagrado al servicio de Dios y de la Iglesia de manera especial, no se sientan obligados únicamente por una ley a observar, sino, más bien, por la reconocida e intrínseca importancia de la oración y de su utilidad pastoral y ascética. Es muy deseable que la oración pública de la Iglesia brote de una general renovación espiritual y de la comprobada necesidad intrínseca de todo el cuerpo de la Iglesia, la cual, a semejanza de su cabeza, no puede ser presentada sino como Iglesia en oración.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Por medio del nuevo libro de la Liturgia de las Horas, que ahora, en virtud de nuestra autoridad apostólica, establecemos, aprobamos y promulgamos, resuene cada vez más espléndida y hermosa la alabanza divina en la Iglesia de nuestro tiempo; que esta alabanza se una a la que los santos y los ángeles hacen sonar en las moradas celestiales y, aumentando su perfección en los días de este destierro terreno, se aproxime cada vez más a aquella alabanza plena que eternamente se tributa «al que se sienta en el trono y al Cordero»&amp;nbsp;[9].&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Normas para su utilización y edición&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Establecemos, pues, que este nuevo libro de la Liturgia de las Horas pueda ser empleado inmediatamente después de su publicación. Correrá a cargo de las Conferencias Episcopales hacer preparar las ediciones en las lenguas nacionales y, tras la aprobación o confirmación de la Santa Sede, fijar el día en que las versiones puedan o deban comenzar a utilizarse, tanto en su totalidad como parcialmente. Desde el día en que será obligatorio utilizar estas versiones para las celebraciones en lengua vulgar, incluso aquellos que continúen utilizando la lengua latina deberán servirse únicamente del texto renovado de la Liturgia de las Horas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Aquellos que, por su edad avanzada u otros motivos particulares, encontrasen graves dificultades en el empleo del nuevo rito, con el permiso del propio Ordinario, y solamente en el rezo individual, podrán conservar en todo o en parte el uso del anterior Breviario romano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Queremos, además, que cuanto hemos establecido y prescrito tenga fuerza y eficacia ahora y en el futuro, sin que obsten, si fuere el caso, las constituciones y ordenaciones apostólicas emanadas de nuestros predecesores, o cualquier otra prescripción, incluso digna de especial mención y derogación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Dado en Roma, junto a San Pedro, el día 1 de noviembre, solemnidad de Todos los santos, del año 1970, octavo de nuestro pontificado.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;PABLO PP. VI&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;hr style="text-align: justify;" /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;NOTAS&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;[1]&amp;nbsp;Concilio Vaticano II, Constitución&amp;nbsp;&lt;i&gt;Sacrosanctum Concilium&lt;/i&gt;, sobre la sagrada liturgia, n. 90&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;[2]&amp;nbsp;Concilio Vaticano II, Constitución&amp;nbsp;&lt;i&gt;Sacrosanctum Concilium&lt;/i&gt;, sobre la sagrada liturgia, n. 91&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;[3]&amp;nbsp;Cf.&amp;nbsp;&lt;i&gt;Lc&lt;/i&gt;&amp;nbsp;18, 1; 21, 36;&amp;nbsp;&lt;i&gt;1T&lt;/i&gt;&amp;nbsp;5, 17;&amp;nbsp;&lt;i&gt;Ef&lt;/i&gt;&amp;nbsp;6, 18.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;[4]&amp;nbsp;Cf. Concilio Vaticano II. Constitución&amp;nbsp;&lt;i&gt;Sacrosanctum Concilium&lt;/i&gt;, sobre la sagrada liturgia, n. 83.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;[5]&amp;nbsp;Pío XII, Encíclica&amp;nbsp;&lt;i&gt;Mediator Dei&lt;/i&gt;, 20 de noviembre de 1947, n. 2: AAS 39 (1947), p. 522&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;[6]&amp;nbsp;Concilio Vaticano II, Constitución&amp;nbsp;&lt;i&gt;Sacrosanctum Concilium&lt;/i&gt;, sobre la sagrada liturgia, n. 84&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;[7]&amp;nbsp;Cf. S. Agustín,&amp;nbsp;&lt;i&gt;Comentarios sobre los salmos&lt;/i&gt;, 85, 1&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;[8]&amp;nbsp;Concilio Vaticano II, Constitución&amp;nbsp;&lt;i&gt;Sacrosanctum Concilium&lt;/i&gt;, sobre la sagrada liturgia, n. 24&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;[9]&amp;nbsp;Cf.&amp;nbsp;&lt;i&gt;Ap&lt;/i&gt;. 5,13&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-8481875014406857552?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/8481875014406857552/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=8481875014406857552&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/8481875014406857552'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/8481875014406857552'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2012/01/constitucion-apostolica-laudis-canticum.html' title='Constitución Apostólica LAUDIS CANTICUM'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gTQCiRKlM-U/SJuOgoPsQlI/AAAAAAAADdk/4HD8jfQdx-c/s72-c/PaulVI.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-7755170835746732350</id><published>2012-01-10T08:52:00.000-05:00</published><updated>2012-01-10T08:53:40.125-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benedicto XVI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liturgia'/><title type='text'>Cambios en la liturgia pontificia: el Papa modifica el rito del consistorio</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div align="center" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;img align="" alt="" height="265" src="http://www.byweb.it/clienti/andreatornielli/wp-content/uploads/2010/11/concistoro1.jpg" style="border-bottom-style: none; border-color: initial; border-image: initial; border-left-style: none; border-right-style: none; border-top-style: none; border-width: initial; margin-bottom: 10px; margin-left: 10px; margin-right: 10px; margin-top: 0px;" title="" width="400" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Cuando el Papa celebre, el próximo 18 de febrero, el cuarto consistorio de de su Pontificado para la creación de nuevos cardenales, lo hará con un nuevo rito revisado y modificado por la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas, que preside Mons. Guido Marini, y aprobado por él mismo. Este rito, junto a otros propios de la liturgia pontificia, fue modificado poco tiempo después de la clausura del Vaticano II, si bien el rito hasta ahora en vigor había sido preparado por Mons. Piero Marini, predecesor del actual Maestro de las celebraciones litúrgicas, y aprobado por el Beato Juan Pablo II. Presentamos un artículo de L’Osservatore Romano donde se explica este nuevo ritual.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=1216979595884636675" id="more15063" name="more15063" style="background-color: white; border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="bMore" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: left;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El rito en vigor hasta ahora para la creación de nuevos cardenales es revisado y simplificado, con la aprobación del Santo Padre Benedicto XVI: en sustancia se unifican los tres momentos de la imposición del birrete, de la entrega del anillo cardenalicio y de la asignación del título o de la diaconía; cambian las oraciones colecta y conclusiva; y asume una forma más breve la proclamación de la Palabra de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Cabe señalar – como explica la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice – que la reforma litúrgica puesta en marcha por el concilio Vaticano II ha concernido también a los ritos consistoriales de imposición del birrete y de asignación del título a los nuevos purpurados, y que el texto renovado de la celebración, publicado en “Notitiae” 5, 1969, pp. 289.291, ha sido usado por primera vez por Pablo VI en 1969.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El criterio principal que guió la redacción del nuevo ritual fue la inserción en un ámbito litúrgico de lo que, de por sí, no formaba parte de él en sentido propio: la creación de nuevos cardenales debía ser colocada en un contexto de oración, evitando sin embargo al mismo tiempo todo elemento que pudiera dar una idea de un “sacramento del cardenalato”. El consistorio, de hecho, históricamente no ha sido considerado nunca un rito litúrgico sino más bien una reunión del Papa con los cardenales en relación al gobierno de la Iglesia y, por lo tanto, expresión del&amp;nbsp;&lt;i&gt;munus regendi&lt;/i&gt;, no del&amp;nbsp;&lt;i&gt;munus sanctificandi&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Teniendo presentes tales aspectos de la historia pasada y reciente, en una línea de continuidad con la forma actual del consistorio y de sus elementos principales, se ha revisado y simplificado la praxis vigente. En primer lugar, son retomadas del rito de 1969 la oración colecta y la oración conclusiva dado que son muy ricas en el contenido y provienen de la gran tradición eucológica romana. Las dos oraciones, de hecho, hablan explícitamente de los poderes confiados por el Señor a la Iglesia, en particular el de Pedro: el Pontífice ora también de modo directo por sí mismo, para realizar bien su oficio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;En la oración colecta, que viene del Veronense, el así llamado&amp;nbsp;&lt;i&gt;Sacramentarium Leonianum&lt;/i&gt;, una de las fuentes más antiguas de la eucología romana – se trata de la colecta para el aniversario de la ordenación episcopal del Obispo de Roma (Mense Septembris, in natale episcoporum, v alia missa. nn. 989 e 993; Corpus Orationum, n. 2301) — el Santo Padre dice: “Oremus. Domine Deus, Pater gloriae fons honorum, qui licet Ecclesiam tuam toto orbe diffusam largitate munerum ditare non desinis, sedem tamen beati Apostoli tui Petri tanto propensius intueris, quanto sublimius esse voluisti: da mihi famulo tuo providentiae tuae dispositionibus exhibere congruenter officium; certus te universis Ecclesiis collaturum quidquid illi praestiteris, quam cuncta respiciunt. Per Dominum nostrum Iesum Christum, Filium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia sæcula sæculorum».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;En la oración conclusiva, también elegida en 1969 del Veronense – en este caso se trata , sin embargo, de otra colecta para el aniversario de la ordenación episcopal del Obispo de Roma (Mense septembris, in natale episcoporum, v alia missa, «alia collecta», nn. 992; Corpus Orationum, n. 1198) — el Papa reza así: “Deus cuius universae viae misericordia est semper et veritas, operis tui dona prosequere; et quod possibilitas non habet fragilitatis humanae, tuis beneficiis miseratus impende; ut hi famuli tui, Ecclesiae tuae iugiter servientes et fidei integritate fundati, et mentis luceant puritate conspicui. Per Christum Dominum nostrum”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;También la proclamación de la Palabra de Dios asume de nuevo la forma más breve, propia del rito de 1969, solamente con la perícopa evangélica (Marcos 10, 35-42), que es la misma en los dos rituales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Finalmente, se integra la entrega del anillo cardenalicio en el mismo rito, mientras que antes de la reforma de 1969 la imposición del capelo rojo tenía lugar en el consistorio público, seguido por el secreto, en el cual se llevaban a cabo también la entrega del anillo y la asignación de la iglesia titular o de la diaconía. Hoy, de hecho, esta distinción entre consistorio público y secreto ya no es observada y en consecuencia parece más coherente incluir los tres momentos significativos de la creación de los nuevos cardenales en el mismo rito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="justify" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Se conserva, en cambio, la concelebración del Papa con los nuevos cardenales en la Misa del día siguiente, que se abre con las palabras de homenaje y de gratitud que el primero de los purpurados dirige al Pontífice en nombre de todos los otros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Fuente:&amp;nbsp;&lt;a href="http://paparatzinger5blograffaella.blogspot.com/2012/01/novita-nel-rito-per-la-creazione-di.html" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;" target="_blank"&gt;L’Osservatore Romano&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Traducción:&amp;nbsp;&lt;a href="http://la-buhardilla-de-jeronimo.blogspot.com/" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;" target="_blank"&gt;La Buhardilla de Jerónimo&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align="center" style="background-color: white; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-7755170835746732350?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/7755170835746732350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=7755170835746732350&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/7755170835746732350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/7755170835746732350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2012/01/cambios-en-la-liturgia-pontificia-el.html' title='Cambios en la liturgia pontificia: el Papa modifica el rito del consistorio'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-4076449999906269532</id><published>2012-01-07T11:14:00.002-05:00</published><updated>2012-01-07T11:14:46.306-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Iglesia Católica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benedicto XVI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>NOTA CON INDICACIONES PASTORALES PARA EL AÑO DE LA FE</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://www.bloqueteros.com/wp-content/uploads/2010/04/939656.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://www.bloqueteros.com/wp-content/uploads/2010/04/939656.jpg" width="290" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;CIUDAD DEL VATICANO, 7 ENE 2012 (&lt;a href="http://visnews-es.blogspot.com/" target="_blank"&gt;VIS&lt;/a&gt;).&lt;/b&gt;-Hoy se ha publicado la Nota 
de la Congregación para la Doctrina de la Fe con indicaciones pastorales
 para el Año de la Fe. Ofrecemos a continuación algunos extractos: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;
 “Con la Carta apostólica ‘Porta fidei’, del 11 de octubre de 2011, el 
Santo Padre Benedicto XVI ha proclamado un ‘Año de la fe’, que comenzará
 el 11 de octubre de 2012, (…) y concluirá el 24 de noviembre de 2013, 
Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; “El 
comienzo del Año de la fe coincide con el recuerdo agradecido de dos 
grandes eventos que han marcado el rostro de la Iglesia de nuestros 
días: los cincuenta años pasados desde la apertura del Concilio Vaticano
 II (…) y los veinte años desde la promulgación del Catecismo de la 
Iglesia Católica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Indicaciones para el ámbito de Iglesia universal:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El
 principal evento será la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de 
los Obispos, sobre ‘La nueva evangelización para la transmisión de la fe
 cristiana’, en el mes de octubre de 2012. Durante el Sínodo se dará 
inicio solemnemente al Año de la fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fomentar las peregrinaciones de los fieles a la Sede de Pedro y a Tierra Santa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Alentar
 toda iniciativa que ayude a los fieles a reconocer el papel especial de
 María en el misterio de la salvación, a amarla filialmente y a imitar 
su fe y virtud. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Convocar simposios, congresos y reuniones de 
gran escala que favorezcan la comunicación de testimonios de la fe y el 
conocimiento de los contenidos de la doctrina de la Iglesia Católica, 
especialmente de las enseñanzas del Concilio Vaticano II.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Profundizar
 en el conocimiento del Concilio Vaticano II y del Catecismo de la 
Iglesia Católica; están llamados a ello especialmente los candidatos al 
sacerdocio, los novicios de los Institutos de Vida Consagrada y las 
Sociedades de Vida Apostólica, así como quienes se preparan a entrar en 
una Asociación o Movimiento eclesial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Renovar el compromiso de adhesión a las enseñanzas del Papa, y acoger con mayor atención sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Organizar
 iniciativas ecuménicas dirigidas a favorecer la restauración de la 
unidad entre todos los cristianos. Tendrá lugar una solemne celebración 
ecuménica para reafirmar la fe en Cristo de todos los bautizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En
 el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización será
 establecida una secretaría especial para coordinar las diversas 
iniciativas sobre el Año de la fe. La secretaría abrirá un sitio 
especial en Internet, para proporcionar información útil para vivir de 
manera efectiva el Año de la fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Al final de este año, en la 
Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, tendrá lugar 
una Eucaristía celebrada por el Santo Padre, en la que se renovará 
solemnemente la profesión de fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En el ámbito de las Conferencias Episcopales:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dedicar una jornada de estudio al tema de la fe, de su testimonio personal y de su transmisión a las nuevas generaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Favorecer
 la reedición de los Documentos del Concilio Vaticano II, del Catecismo 
de la Iglesia Católica y de su Compendio, en ediciones económicas y de 
bolsillo, y su más amplia difusión con el uso de las modernas 
tecnologías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Traducir los documentos del Concilio Vaticano II y 
del Catecismo de la Iglesia Católica a los idiomas que aún no cuentan 
con traducción propia. Alentar iniciativas de apoyo caritativo a las 
traducciones en los territorios cuyas Iglesias particulares no pueden 
sostener tales gastos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Promover trasmisiones televisivas o 
radiofónicas, películas y publicaciones, incluso a nivel popular, 
accesibles a un público amplio, sobre el tema de la fe, así como sobre 
el Concilio Vaticano II.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dar a conocer los santos de cada territorio, auténticos testigos de la fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fomentar
 el aprecio por el patrimonio artístico local, con vistas al 
enriquecimiento de la catequesis y a una eventual colaboración 
ecuménica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los docentes de los Centros de estudios teológicos, 
Seminarios y Universidades católicas pueden verificar la relevancia que,
 en su enseñanza, tienen los contenidos del Catecismo de la Iglesia 
Católica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;-Preparar con la ayuda de teólogos y escritores de 
renombre, compendios divulgativos de carácter apologético para que los 
fieles puedan responder mejor a las preguntas que surgen en los 
distintos contextos culturales: los desafíos de las sectas, los 
problemas asociados con el secularismo, el relativismo y el positivismo,
 entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Revisar los catecismos locales y los libros de 
catequesis en uso en las Iglesias particulares, para asegurar su plena 
conformidad con el Catecismo de la Iglesia Católica y, si es preciso, 
comenzar la elaboración de nuevos catecismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Verificar que los 
contenidos del Catecismo de la Iglesia Católica estén presentes en la 
‘Ratio’ de la formación de los futuros sacerdotes y en el currículo de 
sus estudios teológicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En el ámbito diocesano:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se auspicia una celebración de apertura del Año de la fe y de su solemne conclusión en el ámbito de cada Iglesia particular. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Organizar
 en cada diócesis una jornada sobre el Catecismo de la Iglesia Católica,
 dirigida especialmente a sacerdotes, personas consagradas y 
catequistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cada obispo podrá dedicar una Carta pastoral al 
tema de la fe, recordando la importancia del Concilio Vaticano II y del 
Catecismo de la Iglesia Católica, y teniendo en cuenta las 
circunstancias específicas de sus fieles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Organizar eventos 
catequísticos para jóvenes y para quienes buscan encontrar el sentido de
 la vida, con el fin de descubrir la belleza de la fe de la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Verificar
 la recepción del Concilio Vaticano II y del Catecismo de la Iglesia 
Católica en la vida y misión de cada Iglesia particular, especialmente 
en el ámbito catequístico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Concentrar este Año la formación 
permanente del clero en los documentos del Concilio Vaticano II y el 
Catecismo de la Iglesia Católica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Organizar celebraciones 
penitenciales en las cuales se ponga un énfasis especial en pedir perdón
 a Dios por los pecados contra la fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Alentar la participación 
del mundo académico y de la cultura en un diálogo renovado y creativo 
entre fe y razón, a través de simposios, congresos y jornadas de 
estudio, especialmente en las universidades católicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Promover 
encuentros con los no creyentes que buscan con sinceridad el sentido 
último de la existencia y del mundo, inspirándose en los diálogos del 
‘Patio de los Gentiles’, iniciados bajo la guía del Pontificio Consejo 
para la Cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Prestar mayor atención a las escuelas 
católicas, lugares privilegiados para ofrecer a los alumnos un 
testimonio vivo del Señor, y cultivar la fe con instrumentos 
catequísticos como el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica o 
el Youcat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En el ámbito de las parroquias, comunidades, asociaciones, movimientos:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todos los fieles están invitados a leer y meditar la Carta apostólica ‘Porta fidei’ del Santo Padre Benedicto XVI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Intensificar
 la celebración de la fe en la liturgia, y de modo particular en la 
Eucaristía, en la que la fe de la Iglesia es proclamada, celebrada y 
fortalecida. Todos los fieles están invitados a participar de ella en 
forma consciente, activa y fructífera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los sacerdotes podrán 
estudiar los documentos del Concilio Vaticano II y el Catecismo de la 
Iglesia Católica, aplicando sus frutos a la pastoral y proponiendo 
ciclos de homilías sobre la fe o algunos de sus aspectos específicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los
 catequistas podrán apelar aún más a la riqueza doctrinal del Catecismo 
de la Iglesia Católica y guiar grupos de fieles en su lectura y 
profundización. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Las parroquias pueden contribuir a la difusión 
del Catecismo de la Iglesia Católica y de otros textos aptos para las 
familias -lugares primarios de la transmisión de la fe-, por ejemplo con
 ocasión de las bendiciones de las casas, el bautismo de adultos, las 
confirmaciones y los matrimonios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Promover misiones populares y 
otras iniciativas en las parroquias y en los lugares de trabajo, para 
ayudar a los fieles a redescubrir el don de la fe bautismal y la 
responsabilidad de su testimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los miembros de los Institutos
 de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica están 
llamados a comprometerse en la nueva evangelización mediante el aporte 
de sus propios carismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Las comunidades contemplativas 
dedicarán especial atención a la oración por la renovación de la fe en 
el Pueblo de Dios y su transmisión a las jóvenes generaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Las
 Asociaciones y los Movimientos eclesiales están invitados a hacerse 
promotores de iniciativas específicas mediante la contribución del 
propio carisma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todos los fieles tratarán de comunicar su propia
 experiencia de fe y caridad, dialogando con los creyentes de otras 
confesiones cristianas y de otras religiones; así como con los no 
creyentes. Se espera que todo el pueblo cristiano comience una misión 
entre las personas con quienes viven y trabajan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; La Nota 
concluye señalando que “las indicaciones aquí ofrecidas tienen el 
objetivo de invitar a todos los miembros de la Iglesia a comprometerse 
para que este año sea una ocasión privilegiada para compartir lo más 
valioso que tiene el cristiano: Jesucristo, Redentor del hombre”.&lt;br /&gt;CDF/&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; VIS 20120107 (1.470)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-4076449999906269532?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/4076449999906269532/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=4076449999906269532&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/4076449999906269532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/4076449999906269532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2012/01/nota-con-indicaciones-pastorales-para.html' title='NOTA CON INDICACIONES PASTORALES PARA EL AÑO DE LA FE'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-1522216638851011029</id><published>2012-01-07T11:00:00.001-05:00</published><updated>2012-01-07T11:00:55.718-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benedicto XVI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>EL PAPA NOMBRA 22 NUEVOS CARDENALES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://www.asianews.it/files/img/VATICANO_%28f%29_0510_-_Filoni_a_Propaganda.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://www.asianews.it/files/img/VATICANO_%28f%29_0510_-_Filoni_a_Propaganda.jpg" width="216" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;Arzobispo Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;CIUDAD DEL VATICANO, 6 ENERO 2012 (&lt;a href="http://visnews-es.blogspot.com/" target="_blank"&gt;VIS&lt;/a&gt;).&lt;/b&gt;-“Con gran alegría anuncio que 
el próximo 18 de febrero celebraré un Consistorio en el que nombraré 
veintidós nuevos miembros del Colegio Cardenalicio”. Estas han sido las 
palabras con las que Benedicto XVI ha anunciado este viernes, ante los 
fieles reunidos en la plaza de San Pedro para el rezo del Ángelus, el 
cuarto consistorio de su pontificado. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;“Como es sabido –ha dicho 
el Papa-, los cardenales tienen la tarea de ayudar al sucesor del 
apóstol Pedro a cumplir su Ministerio de confirmar a los hermanos en la 
fe, y de ser de principio y fundamento de la unidad y de la comunión en 
la Iglesia”. Los nuevos cardenales “provienen de varias partes del 
mundo, y desarrollan diversos ministerios al servicio de la Santa Sede o
 en contacto directo con los fieles, como Padres y Pastores de las 
Iglesias particulares”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; Estos son los nuevos cardenales electores:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Manuel Monteiro De Castro, Penitenciario Mayor &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Santos Abril y Castelló, Arcipreste de la Basílica Papal de Santa María Mayor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Antonio Maria Vegliò, Presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Giuseppe Bertello, Presidente de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano y de la Gobernación &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Francesco Coccopalmerio, Presidente del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo
 João Braz De Aviz, Prefecto de la Congregación para los Institutos de 
Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Edwin Frederik O'Brien, Pro-Gran Maestro de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo-Obispo Domenico Calcagno, Presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo-Obispo Giuseppe Versaldi, Presidente de la Prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Mayor George Alencherry, de Ernakulam-Angamaly de los Siro-Malabares (India)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Thomas Christopher Collins, de Toronto (Canadá)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Dominik Duka, de Praga (República Checa)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Willem Jacobus Eijk, de Utrecht (Países Bajos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Giuseppe Betori, de Florencia (Italia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo&amp;nbsp; Timothy Michael Dolan, de Nueva York (Estados Unidos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Rainer Maria Woelki, de Berlín (Alemania)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Obispo John Tong Hon, de Hong Kong (República Popular China).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Asimismo,
 el Santo Padre ha nombrado cuatro cardenales que tienen más de 80 años,
 y que por tanto son miembros no electores del Colegio Cardenalicio: “He
 decidido elevar a la dignidad cardenalicia a un venerable prelado, que 
desempeña su ministerio de Pastor y Padre de una Iglesia, y tres 
beneméritos eclesiásticos que se han distinguido por su dedicación al 
servicio de la Iglesia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; Los cuatro cardenales no electores son: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Arzobispo Mayor Lucian Mureşan, de Făgăraş y Alba Julia de los Rumanos (Romanía)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mons.
 Julien Ries, sacerdote della Diócesis de Namur y profesor emérito de 
Historia de las Religiones en la Universidad Católica de Lovaina 
(Bélgica) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Padre Prosper Grech, O.S.A., Docente emérito de 
varias universides romanas y Consultor de la&amp;nbsp; Congregación para la 
Doctrina de la Fe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Padre Karl Becker, S.I, Docente emérito de la 
Pontificia Universidad Gregoriana, y durante muchos años Consultor de la
 Congregación para la Doctrina de la Fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; Para finalizar, el 
Papa invitó a todos los fieles a rezar por los nuevos elegidos, “rogando
 la intercesión de Santa María Virgen, Madre de la Iglesia, para que 
sepan testimoniar siempre con valor y dedicación su amor a Cristo y a su
 Iglesia”.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;ANG/&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; VIS 20120107 (560) &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-1522216638851011029?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/1522216638851011029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=1522216638851011029&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/1522216638851011029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/1522216638851011029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2012/01/el-papa-nombra-22-nuevos-cardenales.html' title='EL PAPA NOMBRA 22 NUEVOS CARDENALES'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-2342405065379124022</id><published>2011-12-28T15:21:00.000-05:00</published><updated>2011-12-28T15:21:13.649-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Del Autor'/><title type='text'>Esplendor Litúrgico en 2012</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Pdp3XS2Zv8Q/TbVS-TBikII/AAAAAAAAASU/-Ry5BWyOCp8/s1600/benedicto16.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="220" src="http://4.bp.blogspot.com/-Pdp3XS2Zv8Q/TbVS-TBikII/AAAAAAAAASU/-Ry5BWyOCp8/s400/benedicto16.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;Gracias a todos los lectores asiduos y ocasionales del blog &lt;i&gt;+ El Combate Espiritual&lt;/i&gt;, hemos poco a poco podido consolidarnos como un espacio verdaderamente católico y de evangelización.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;Desde el momento de instalación del contador de visitas (un poco tardío) hemos recibido con júbilo &lt;b style="color: red;"&gt;18.585&lt;/b&gt; visitas y más de 30 visitas diarias promedio. ¡Bendito sea Dios!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;Dejando un poco de lado el &lt;i&gt;nos&lt;/i&gt;, quien les escribe quiere decir nuevamente ¡Gracias!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;Gracias a Dios por permitir la continuidad de este espacio, que ha sido de santificación tanto para mí como para todos aquellos que han visto de utilidad este blog.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;Como todo, considero este blog un proceso y en 2012 les quiero hacer el anuncio de que empezaremos (y vuelvo a hablar en nos, porque es un esfuerzo de todos los que pretendemos hacer de este espacio una familia virtual) a poner en segundo plano la apologética (que motivó la creación de este espacio, pero que nunca ignoraremos) y daremos paso al apasionante mundo de la&lt;b&gt; Liturgia&lt;/b&gt;, quiera Dios bendecir estas intenciones y que esta obra de Dios en manos mías, sea para su mayor gloria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;El Papa Benedicto XVI, un excelente teólogo y liturgo, ha resaltado en su pontificado el papel importantísimo que juega la celebración digna del culto divino en la batalla de la Iglesia contra el mal del mundo moderno: el relativismo. El celebrar una liturgia netamente cristocéntrica y con dignidad y respeto es verdaderamente una fuente de la que el hombre bebe nada más y nada menos que dando culto al verdadero Dios. ¡Con la Liturgia también se convierten almas!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;En ella obtenemos eficazmente las ayudas divinas y el pan vivo bajado del cielo: Jesús Eucaristía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;Ustedes saben bien, que me gusta hacerlo no tanto hablando por mi boca (o mejor, por mis tecleos) sino por las bocas y teclas de otros. Y sobre todo por traer a ustedes el maravilloso tesoro del magisterio de la Iglesia. No será diferente de ahora en más; pero buscando darle calidez a este espacio que es de todos ustedes, haré mi esfuerzo en compartirles un poco de aquello mío que les pueda servir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;Nuevamente les doy a ustedes las gracias, muy especialmente a todos los que nos leen desde México, España y Colombia (mi patria querida), los tres paises de los que proceden la inmensa mayoría de visitas a este blog... y a esas 4 visitas que hemos registrado desde la Sante Sede. ¡Dios los bendiga a todos!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Angelus.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;PD.&lt;/b&gt; &lt;/i&gt;También, haciendo honor a nuestro nombre, haremos de este blog un espacio de verdadero combate espiritual. &lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-2342405065379124022?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/2342405065379124022/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=2342405065379124022&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/2342405065379124022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/2342405065379124022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/12/esplendor-liturgico-en-2012.html' title='Esplendor Litúrgico en 2012'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Pdp3XS2Zv8Q/TbVS-TBikII/AAAAAAAAASU/-Ry5BWyOCp8/s72-c/benedicto16.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total><georss:featurename>Barranquilla, Colombia</georss:featurename><georss:point>10.99512000008428 -74.827880859375</georss:point><georss:box>9.99720650008428 -76.091308359375 11.993033500084278 -73.564453359375</georss:box></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-7548746818943896134</id><published>2011-12-24T18:15:00.000-05:00</published><updated>2011-12-24T18:15:38.068-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Del Autor'/><title type='text'>IN NATIVITATE DOMINI</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://diocesisgranada.files.wordpress.com/2010/12/icono_balconerasnavidad.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://diocesisgranada.files.wordpress.com/2010/12/icono_balconerasnavidad.jpg" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;En la celebración universal del Nacimiento del Hijo de Dios, el blog &lt;i&gt;+El Combate Espiritual&lt;/i&gt; quiere transmitir a ustedes y a sus familias, la tradicional felicitación navideña.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;Que El Verbo Encarnado nazca verdaderamente en nuestros corazones y podamos cantar a una voz con los ángeles: "Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;¡FELICES PASCUAS NAVIDEÑAS!&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-7548746818943896134?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/7548746818943896134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=7548746818943896134&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/7548746818943896134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/7548746818943896134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/12/in-nativitate-domini.html' title='IN NATIVITATE DOMINI'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-3940671243880949412</id><published>2011-12-10T09:21:00.000-05:00</published><updated>2011-12-10T09:21:55.805-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benedicto XVI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viajes Pontificios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>Obispos confirman visita del Papa a Cuba</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: white;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em;"&gt;LA HABANA, 09 Dic. 11 / 09:53 am (&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/" style="color: #0065ce; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em; text-decoration: none;" target="_self"&gt;&lt;b&gt;ACI/EWTN Noticias&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-OBAYP06BDYA/TWLR0tDAm9I/AAAAAAAAATU/9jPtmw419P0/s1600/BENEDICTO+XVI+verde+5.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-OBAYP06BDYA/TWLR0tDAm9I/AAAAAAAAATU/9jPtmw419P0/s320/BENEDICTO+XVI+verde+5.JPG" width="203" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.3em;"&gt;La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba publicó ayer, en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, una carta pastoral en la que confirmaron la visita del&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Papa Benedicto XVI&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 1.3em;"&gt;&amp;nbsp;a la isla para 2012.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em; text-align: justify;"&gt;
Aunque todavía no se ha dado a conocer las fechas de esta visita, el Cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de La Habana dijo que podría ser en la segunda quincena de marzo.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em; text-align: justify;"&gt;
La carta señala que el Santo Padre&amp;nbsp;"ha deseado visitar nuestro país como ‘Peregrino de la Caridad’ para acompañarnos y confirmar la fe del pueblo cubano en la conmemoración de los 400 años de la presencia de la bendita imagen de la Virgen entre nosotros".&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em; text-align: justify;"&gt;
Asimismo, en conferencia de prensa ayer, el Secretario Ejecutivo de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, Mons. José Félix Pérez, dijo que "el lunes 12 de diciembre el Santo Padre hará pública la fecha de la visita y el programa de su visita durante una&amp;nbsp;Misa&amp;nbsp;en Roma", que celebrará en la Fiesta de la&amp;nbsp;Virgen de Guadalupe&amp;nbsp;por la independencia de los países de América Latina.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em; text-align: justify;"&gt;
Para el vocero, este viaje del Papa que cumplirá 85 años el próximo abril, "será una continuidad de la visita de&amp;nbsp;Juan Pablo II", que en 1998 realizó una histórica visita a Cuba durante 5 días.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em; text-align: justify;"&gt;
Benedicto XVI&amp;nbsp;vendrá a la isla como "peregrino de la Caridad para confirmar la fe del pueblo cubano en conmemoración de los 400 años de presencia de la bendita imagen de la Virgen de la Caridad entre nosotros", señaló Pérez. "Va a ser un momento de dinamización de la fe en Cuba", añadió.&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em; text-align: justify;"&gt;
En la carta que presentaron ayer por el 4º centenario del hallazgo de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, los Obispos señalan que su peregrinación "ha sido para el pueblo cubano un mensaje de Dios, escrito no con tinta sino con el espíritu de Dios vivo en el corazón creyente de cada uno de nosotros. Un mensaje que todos podemos leer y comprender".&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; color: #333333; font-family: Arial; font-size: 14px; line-height: 1.3em; text-align: justify;"&gt;
Los Prelados afirman también que "donde está Dios hay futuro. Donde Dios está hay alegría. Se abren nuevos horizontes pero debemos reconocer que Dios está siempre presente y, sobre todo, donde se le deja entrar. Por eso, queridos hermanos y hermanas, abramos los corazones a Dios que, en Jesucristo, nos llama a vivir la fe cristiana que llega a todos los cubanos por medio de la Virgen de la Caridad".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-3940671243880949412?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/3940671243880949412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=3940671243880949412&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/3940671243880949412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/3940671243880949412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/12/obispos-confirman-visita-del-papa-cuba.html' title='Obispos confirman visita del Papa a Cuba'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-OBAYP06BDYA/TWLR0tDAm9I/AAAAAAAAATU/9jPtmw419P0/s72-c/BENEDICTO+XVI+verde+5.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-7473983674275323116</id><published>2011-11-26T16:29:00.000-05:00</published><updated>2011-11-26T16:29:26.642-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mensajes Papales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benedicto XVI'/><title type='text'>HOMILÍA de Vísperas Domingo I de Adviento 2010</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-OJbpiyW8C6k/TN2gDP-oC1I/AAAAAAAAANI/oGCx-1-nmuY/s1600/escudo-Benedicto-XVI.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/-OJbpiyW8C6k/TN2gDP-oC1I/AAAAAAAAANI/oGCx-1-nmuY/s200/escudo-Benedicto-XVI.gif" width="148" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;CELEBRACIÓN DE LAS VÍSPERAS EN EL INICIO DEL TIEMPO DE ADVIENTO&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;HOMILÍA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Basílica Vaticana&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;i&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Sábado 27 de noviembre de 2010&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Queridos hermanos y hermanas:&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Con esta celebración vespertina, el Señor nos da la gracia y la alegría de abrir el nuevo Año litúrgico iniciando con su primera etapa: el Adviento, el período que conmemora la venida de Dios entre nosotros. Todo inicio lleva consigo una gracia particular, porque está bendecido por el Señor. En&amp;nbsp;este Adviento&amp;nbsp;se nos concederá, una vez más, experimentar la cercanía de Aquel que ha creado el mundo, que orienta la historia y que ha querido cuidar de nosotros hasta llegar al culmen de su condescendencia haciéndose hombre. Precisamente el misterio grande y fascinante del Dios con nosotros, es más, del Dios que se hace uno de nosotros, es lo que celebraremos en las próximas semanas caminando hacia la santa Navidad. Durante el tiempo de Adviento sentiremos que la Iglesia nos toma de la mano y, a imagen de María santísima, manifiesta su maternidad haciéndonos experimentar la espera gozosa de la venida del Señor, que nos abraza a todos en su amor que salva y consuela.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Mientras nuestros corazones se disponen a la celebración anual del nacimiento de Cristo, la liturgia de la Iglesia orienta nuestra mirada hacia la meta definitiva: el encuentro con el Señor que vendrá en el esplendor de la gloria. Por eso nosotros que en cada Eucaristía «anunciamos su muerte, proclamamos su resurrección, a la espera de su venida», vigilamos en oración. La liturgia no se cansa de alentarnos y de sostenernos, poniendo en nuestros labios, en los días de Adviento, el grito con el cual se cierra toda la Sagrada Escritura, en la última página del Apocalipsis de san Juan: «¡Ven, Señor Jesús!» (22, 20).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Queridos hermanos y hermanas, nuestro reunirnos aquí esta tarde para iniciar el camino del Adviento se enriquece con otro importante motivo: con toda la Iglesia, queremos celebrar solemnemente una vigilia de oración por la vida naciente. Deseo expresar mi agradecimiento a todos aquellos que se han adherido a esta invitación y a cuantos se dedican de modo específico a acoger y custodiar la vida humana en las distintas situaciones de fragilidad, especialmente en sus inicios y en sus primeros pasos. Precisamente el comienzo del Año litúrgico nos hace vivir nuevamente la espera de Dios que se hace carne en el seno de la Virgen María, de Dios que se hace pequeño, se hace niño; nos habla de la venida de un Dios cercano, que ha querido recorrer la vida del hombre, desde los comienzos, y esto para salvarla totalmente, en plenitud. Así, el misterio de la encarnación del Señor y el inicio de la vida humana están íntima y armónicamente conectados entre sí dentro del único designio salvífico de Dios, Señor de la vida de todos y de cada uno. La Encarnación nos revela con intensa luz y de modo sorprendente que toda vida humana tiene una dignidad altísima, incomparable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El hombre presenta una originalidad inconfundible respecto a todos los demás seres vivientes que pueblan la tierra. Se presenta como sujeto único y singular, dotado de inteligencia y voluntad libre, pero también compuesto de realidad material. Vive simultánea e inseparablemente en la dimensión espiritual y en la dimensión corporal. Lo sugiere también el texto de la&amp;nbsp;&lt;i&gt;primera carta a los Tesalonicenses&lt;/i&gt;&amp;nbsp;que hemos proclamado: «Que él, el Dios de la paz —escribe san Pablo—, os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, el espíritu, el alma y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo» (5, 23). Somos, por tanto, espíritu, alma y cuerpo. Somos parte de este mundo, vinculados a las posibilidades y a los límites de la condición material; al mismo tiempo, estamos abiertos a un horizonte infinito, somos capaces de dialogar con Dios y de acogerlo en nosotros. Actuamos en las realidades terrenas y a través de ellas podemos percibir la presencia de Dios y tender a él, verdad, bondad y belleza absoluta. Saboreamos fragmentos de vida y de felicidad y anhelamos la plenitud total.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Dios nos ama de modo profundo, total, sin distinciones; nos llama a la amistad con él; nos hace partícipes de una realidad por encima de toda imaginación y de todo pensamiento y palabra: su misma vida divina. Con conmoción y gratitud tomamos conciencia del valor, de la dignidad incomparable de toda persona humana y de la gran responsabilidad que tenemos para con todos. «Cristo, el nuevo Adán —afirma el concilio Vaticano II— en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación... El Hijo de Dios, con su encarnación, se ha unido, en cierto modo, con todo hombre» (&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html"&gt;Gaudium et spes&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, 22).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Creer en Jesucristo conlleva también tener una mirada nueva sobre el hombre, una mirada de confianza, de esperanza. Por lo demás, la experiencia misma y la recta razón muestran que el ser humano es un sujeto capaz de inteligencia y voluntad, autoconsciente y libre, irrepetible e insustituible, vértice de todas las realidades terrenas, que exige que se le reconozca como valor en sí mismo y merece ser escuchado siempre con respeto y amor. Tiene derecho a que no se le trate como a un objeto que poseer o como a algo que se puede manipular a placer, que no se le reduzca a puro instrumento en favor de otros o de sus intereses. La persona es un bien en sí misma y es preciso buscar siempre su desarrollo integral.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El amor a todos, si es sincero, tiende espontáneamente a convertirse en atención preferente por los más débiles y los más pobres. En esta línea se sitúa la solicitud de la Iglesia por la vida naciente, la más frágil, la más amenazada por el egoísmo de los adultos y por el oscurecimiento de las conciencias. La Iglesia subraya continuamente lo que declaró el concilio Vaticano ii contra el aborto y toda violación de la vida naciente: «Se ha de proteger la vida con el máximo cuidado desde la concepción» (&lt;i&gt;ib.&lt;/i&gt;, n. 51).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Hay tendencias culturales que tratan de anestesiar las conciencias con motivaciones presuntuosas. Respecto al embrión en el seno materno, la ciencia misma pone de relieve su autonomía capaz de interacción con la madre, la coordinación de los procesos biológicos, la continuidad del desarrollo, la creciente complejidad del organismo. No se trata de un cúmulo de material biológico, sino de un nuevo ser vivo, dinámico y maravillosamente ordenado, un nuevo individuo de la especie humana. Así fue Jesús en el seno de María; así fue para cada uno de nosotros, en el seno de nuestra madre. Con el antiguo autor cristiano Tertuliano, podemos afirmar: «Ya es un hombre aquel que lo será» (&lt;i&gt;Apologético&lt;/i&gt;, IX, 8); no existe ninguna razón para no considerarlo persona desde su concepción.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Lamentablemente, incluso después del nacimiento, la vida de los niños sigue estando expuesta al abandono, al hambre, a la miseria, a la enfermedad, a los abusos, a la violencia, a la explotación. Las múltiples violaciones de sus derechos, que se cometen en el mundo, hieren dolorosamente la conciencia de todo hombre de buena voluntad. Frente al triste panorama de las injusticias cometidas contra la vida del hombre, antes y después del nacimiento, hago mío el apremiante llamamiento del Papa Juan Pablo II a la responsabilidad de todos y de cada uno: «¡Respeta, defiende, ama y sirve a la vida, a toda vida humana! Sólo siguiendo este camino encontrarás justicia, desarrollo, libertad verdadera, paz y felicidad» (&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_25031995_evangelium-vitae_sp.html"&gt;Evangelium vitae&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, 5). Exhorto a los protagonistas de la política, de la economía y de la comunicación social a hacer cuanto esté dentro de sus posibilidades para promover una cultura siempre respetuosa de la vida humana, para procurar condiciones favorables y redes de sostén a la acogida y al desarrollo de ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;A la Virgen María, que acogió al Hijo de Dios hecho hombre con su fe, con su seno materno, con atenta solicitud, con el acompañamiento solidario y vibrante de amor, encomendamos la oración y el empeño en favor de la vida naciente. Lo hacemos en la liturgia —que es el lugar donde vivimos la verdad y donde la verdad vive con nosotros— adorando la divina Eucaristía, en la que contemplamos el Cuerpo de Cristo, ese Cuerpo que tomó carne de María por obra del Espíritu Santo, y de ella nació en Belén, para nuestra salvación.&amp;nbsp;&lt;i&gt;Ave, verum Corpus, natum de Maria Virgine!&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-7473983674275323116?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/7473983674275323116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=7473983674275323116&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/7473983674275323116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/7473983674275323116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/11/homilia-de-visperas-domingo-i-de.html' title='HOMILÍA de Vísperas Domingo I de Adviento 2010'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-OJbpiyW8C6k/TN2gDP-oC1I/AAAAAAAAANI/oGCx-1-nmuY/s72-c/escudo-Benedicto-XVI.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-396970881994814962</id><published>2011-11-20T00:00:00.000-05:00</published><updated>2011-11-20T00:00:04.732-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sumos Pontifices'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Decretos y Documentos de la iglesia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liturgia'/><title type='text'>Encíclica QUAS PRIMAS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://farm1.static.flickr.com/48/169849052_3e416ecf6c.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://farm1.static.flickr.com/48/169849052_3e416ecf6c.jpg" width="183" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;CARTA ENCÍCLICA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;QUAS
PRIMAS&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;DE NUESTRO SANTÍSIMO SEÑOR&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;PÍO&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
POR LA DIVINA PROVIDENCIA&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;PAPA XI&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;SOBRE LA
FIESTA DE CRISTO REY
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;En la primera encíclica, que al comenzar
  nuestro Pontificado enviamos a todos los obispos del orbe católico,
  analizábamos las causas supremas de las calamidades que veíamos abrumar y
  afligir al género humano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y en ella proclamamos Nos claramente no sólo
  que este cúmulo de males había invadido la tierra, porque la mayoría de los
  hombres se habían alejado de Jesucristo y de su ley santísima, así en su
  vida y costumbres como en la familia y en la gobernación del Estado, sino
  también que nunca resplandecería una esperanza cierta de paz verdadera entre
  los pueblos mientras los individuos y las naciones negasen y rechazasen el
  imperio de nuestro Salvador.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;La «paz de Cristo en el reino de
  Cristo»&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;1. Por lo cual, no sólo exhortamos entonces a
  buscar la paz de Cristo en el reino de Cristo, sino que, además, prometimos
  que para dicho fin haríamos todo cuanto posible nos fuese. En el reino de
  Cristo, dijimos: pues estábamos persuadidos de que no hay medio más eficaz
  para restablecer y vigorizar la paz que procurar la restauración del reinado
  de Jesucristo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;2. Entre tanto, no dejó de infundirnos
  sólida, esperanza de tiempos mejores la favorable actitud de los pueblos
  hacia Cristo y su Iglesia, única que puede salvarlos; actitud nueva en unos,
  reavivada en otros, de donde podía colegirse que muchos que hasta entonces
  habían estado como desterrados del reino del Redentor, por haber despreciado
  su soberanía, se preparaban felizmente y hasta se daban prisa en volver a sus
  deberes de obediencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y todo cuanto ha acontecido en el transcurso
  del Año Santo, digno todo de perpetua memoria y recordación, ¿acaso no ha
  redundado en indecible honra y gloria del Fundador de la Iglesia, Señor y Rey
  Supremo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;«Año Santo»&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;3. Porque maravilla es cuánto ha conmovido a
  las almas la Exposición Misional, que ofreció a todos el conocer bien ora el
  infatigable esfuerzo de la Iglesia en dilatar cada vez más el reino de su
  Esposo por todos los continentes e islas —aun,
  de éstas, las de mares los más remotos—,
  ora el crecido número de regiones conquistadas para la fe católica por la
  sangre y los sudores de esforzadísimos e invictos misioneros, ora también
  las vastas regiones que todavía quedan por someter a la suave y salvadora
  soberanía de nuestro Rey.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Además, cuantos —en
  tan grandes multitudes—
  durante el Año Santo han venido de todas partes a Roma guiados por sus
  obispos y sacerdotes, ¿qué otro propósito han traído sino postrarse, con
  sus almas purificadas, ante el sepulcro de los apóstoles y visitarnos a Nos
  para proclamar que viven y vivirán sujetos a la soberanía de Jesucristo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;4. Como una nueva luz ha parecido también
  resplandecer este reinado de nuestro Salvador cuando Nos mismo, después de
  comprobar los extraordinarios méritos y virtudes de seis vírgenes y
  confesores, los hemos elevado al honor de los altares, ¡Oh, cuánto gozo y
  cuánto consuelo embargó nuestra alma cuando, después de promulgados por Nos
  los decretos de canonización, una inmensa muchedumbre de fieles, henchida de
  gratitud, cantó el &lt;i&gt;Tu, Rex gloriae Christe&lt;/i&gt; en el majestuoso templo de
  San Pedro!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y así, mientras los hombres y las naciones,
  alejados de Dios, corren a la ruina y a la muerte por entre incendios de odios
  y luchas fratricidas, la Iglesia de Dios, sin dejar nunca de ofrecer a los
  hombres el sustento espiritual, engendra y forma nuevas generaciones de santos
  y de santas para Cristo, el cual no cesa de levantar hasta la eterna
  bienaventuranza del reino celestial a cuantos le obedecieron y sirvieron
  fidelísimamente en el reino de la tierra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;5. Asimismo, al cumplirse en el Año Jubilar el
  XVI Centenario del concilio de Nicea, con tanto mayor gusto mandamos celebrar
  esta fiesta, y la celebramos Nos mismo en la Basílica Vaticana, cuanto que
  aquel sagrado concilio definió y proclamó como dogma de fe católica la
  consustancialidad del Hijo Unigénito con el Padre, además de que, al incluir
  las palabras cuyo reino no tendrá fin en su Símbolo o fórmula de fe,
  promulgaba la real dignidad de Jesucristo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Habiendo, pues, concurrido en este Año Santo
  tan oportunas circunstancias para realzar el reinado de Jesucristo, nos parece
  que cumpliremos un acto muy conforme a nuestro deber apostólico si,
  atendiendo a las súplicas elevadas a Nos, individualmente y en común, por
  muchos cardenales, obispos y fieles católicos, ponemos digno fin a este Año
  Jubilar introduciendo en la sagrada liturgia una festividad especialmente
  dedicada a Nuestro Señor Jesucristo Rey. Y ello de tal modo nos complace, que
  deseamos, venerables hermanos, deciros algo acerca del asunto. A vosotros toca
  acomodar después a la inteligencia del pueblo cuanto os vamos a decir sobre
  el culto de Cristo Rey; de esta suerte, la solemnidad nuevamente instituida
  producirá en adelante, y ya desde el primer momento, los más variados
  frutos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;I. LA REALEZA DE CRISTO&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;6. Ha sido costumbre muy general y antigua
  llamar Rey a Jesucristo, en sentido metafórico, a causa del supremo grado de
  excelencia que posee y que le encumbra entre todas las cosas creadas. Así, se
  dice que reina en las inteligencias de los hombres, no tanto por el sublime y
  altísimo grado de su ciencia cuanto porque El es la Verdad y porque los
  hombres necesitan beber de El y recibir obedientemente la verdad. Se dice
  también que reina en las voluntades de los hombres, no sólo porque en El la
  voluntad humana está entera y perfectamente sometida a la santa voluntad
  divina, sino también porque con sus mociones e inspiraciones influye en
  nuestra libre voluntad y la enciende en nobilísimos propósitos. Finalmente,
  se dice con verdad que Cristo &lt;i&gt;reina en los corazones&lt;/i&gt; de los hombres
  porque, con su &lt;i&gt;supereminente caridad(&lt;/i&gt;1) y con su mansedumbre y
  benignidad, se hace amar por las almas de manera que jamás nadie —entre
  todos los nacidos—
  ha sido ni será nunca tan amado como Cristo Jesús. Mas, entrando ahora de
  lleno en el asunto, es evidente que también en sentido propio y estricto le
  pertenece a Jesucristo como hombre el título y la potestad de Rey; pues sólo
  en cuanto hombre se dice de El que recibió del Padre &lt;i&gt;la potestad, el honor
  y el reino(&lt;/i&gt;2); porque como Verbo de Dios, cuya sustancia es idéntica a la
  del Padre, no puede menos de tener común con él lo que es propio de la
  divinidad y, por tanto, poseer también como el Padre el mismo imperio supremo
  y absolutísimo sobre todas las criaturas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;a) &lt;i&gt;&lt;b&gt;En el Antiguo Testamento&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;7. Que Cristo es Rey, lo dicen a cada paso las
  Sagradas Escrituras.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así, le llaman el dominador que ha de nacer de
  la estirpe de Jacob(3); el que por el Padre ha sido constituido Rey sobre el
  monte santo de Sión y recibirá las gentes en herencia y en posesión los
  confines de la tierra(4). El salmo nupcial, donde bajo la imagen y
  representación de un Rey muy opulento y muy poderoso se celebraba al que
  había de ser verdadero Rey de Israel, contiene estas frases: &lt;i&gt;El trono
  tuyo, ¡oh Dios!, permanece por los siglos de los siglos; el cetro de su reino
  es cetro de rectitud&lt;/i&gt;(5). Y omitiendo otros muchos textos semejantes, en
  otro lugar, como para dibujar mejor los caracteres de Cristo, se predice que
  su reino no tendrá límites y estará enriquecido con los dones de la
  justicia y de la paz: &lt;i&gt;Florecerá en sus días la justicia y la abundancia
  de paz... y dominará de un mar a otro, y desde el uno hasta el otro extrema
  del orbe de la tierra&lt;/i&gt;(6).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;8. A este testimonio se añaden otros, aún
  más copiosos, de los profetas, y principalmente el conocidísimo de Isaías: &lt;i&gt;Nos
  ha nacido un Párvulo y se nos ha dado un Hijo, el cual lleva sobre sus
  hombros el principado; y tendrá por nombre el Admirable, el Consejero, Dios,
  el Fuerte, el Padre del siglo venidero, el Príncipe de Paz. Su imperio será
  amplificado y la paz no tendrá fin; se sentará sobre el solio de David, y
  poseerá su reino para afianzarlo y consolidarlo haciendo reinar la equidad y
  la justicia desde ahora y para siempre&lt;/i&gt;(7). Lo mismo que Isaías vaticinan
  los demás profetas. Así Jeremías, cuando predice que de la estirpe de David
  nacerá el &lt;i&gt;vástago just&lt;/i&gt;o, que cual hijo de David &lt;i&gt;reinará como Rey
  y será sabio y juzgará en la tierra&lt;/i&gt;(8). Así Daniel, al anunciar que el
  Dios del cielo fundará un reino, el cual &lt;i&gt;no será jamás destruido...,
  permanecerá eternamente&lt;/i&gt;(9); y poco después añade: &lt;i&gt;Yo estaba
  observando durante la visión nocturna, y he aquí que venía entre las nubes
  del cielo un personaje que parecía el Hijo del Hombre; quien se adelantó
  hacia el Anciano de muchos días y le presentaron ante El. Y diole éste la potestad,
  el honor y el reino: Y todos los pueblos, tribus y lenguas le servirán: la
  potestad suya es potestad eterna, que no le será quitada, y su reino es
  indestructible&lt;/i&gt;(10). Aquellas palabras de Zacarías donde predice al &lt;i&gt;Rey
  manso que, subiendo sobre una asna y su pollino&lt;/i&gt;, había de entrar en
  Jerusalén, &lt;i&gt;como Justo y como Salvador&lt;/i&gt;, entre las aclamaciones de las
  turbas(11), ¿acaso no las vieron realizadas y comprobadas los santos
  evangelistas?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;b) &lt;i&gt;&lt;b&gt;En el Nuevo Testamento&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;9. Por otra parte, esta misma doctrina sobre
  Cristo Rey que hemos entresacado de los libros del Antiguo Testamento, tan
  lejos está de faltar en los del Nuevo que, por lo contrario, se halla
  magnífica y luminosamente confirmada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;En este punto, y pasando por alto el mensaje
  del arcángel, por el cual fue advertida la Virgen que daría a luz un niño a
  quien Dios había de dar el trono de David su padre y que reinaría
  eternamente en la casa de Jacob, sin que su reino tuviera jamás fin(12), es
  el mismo Cristo el que da testimonio de su realeza, pues ora en su último
  discurso al pueblo, al hablar del premio y de las penas reservadas
  perpetuamente a los justos y a los réprobos; ora al responder al gobernador
  romano que públicamente le preguntaba si era Rey; ora, finalmente, después
  de su resurrección, al encomendar a los apóstoles el encargo de enseñar y
  bautizar a todas las gentes, siempre y en toda ocasión oportuna se atribuyó
  el título de Rey(13) y públicamente confirmó que es Rey(14), y solemnemente
  declaró que le ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra(15). Con
  las cuales palabras, ¿qué otra cosa se significa sino la grandeza de su
  poder y la extensión infinita de su reino? Por lo tanto, no es de maravillar
  que San Juan le llame &lt;i&gt;Príncipe de los reyes de la tierra&lt;/i&gt;(16), y que El
  mismo, conforme a la visión apocalíptica, &lt;i&gt;lleve escrito en su vestido y
  en su muslo: Rey de Reyes y Señor de los que dominan&lt;/i&gt;(17). Puesto que el
  Padre constituyó a Cristo &lt;i&gt;heredero universal de todas las cosas&lt;/i&gt;(18),
  menester es que reine Cristo hasta que, al fin de los siglos, ponga bajo los
  pies del trono de Dios a todos sus enemigos(19).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;c) &lt;i&gt;&lt;b&gt;En la Liturgia&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;10. De esta doctrina común a los Sagrados
  Libros, se siguió necesariamente que la Iglesia, reino de Cristo sobre la
  tierra, destinada a extenderse a todos los hombres y a todas las naciones,
  celebrase y glorificase con multiplicadas muestras de veneración, durante el
  ciclo anual de la liturgia, a su Autor y Fundador como a Soberano Señor y Rey
  de los reyes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y así como en la antigua salmodia y en los
  antiguos &lt;i&gt;Sacramentarios&lt;/i&gt; usó de estos títulos honoríficos que con
  maravillosa variedad de palabra expresan el mismo concepto, así también los
  emplea actualmente en los diarios actos de oración y culto a la Divina
  Majestad y en el Santo Sacrificio de la Misa. En esta perpetua alabanza a
  Cristo Rey descúbrese fácilmente la armonía tan hermosa entre nuestro rito
  y el rito oriental, de modo que se ha manifestado también en este caso que &lt;i&gt;la
  ley de la oración constituye la ley de la creencia&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;d) &lt;i&gt;&lt;b&gt;Fundada en la unión hipostática&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;11. Para mostrar ahora en qué consiste el
  fundamento de esta dignidad y de este poder de Jesucristo, he aquí lo que
  escribe muy bien San Cirilo de Alejandría: &lt;i&gt;Posee Cristo soberanía sobre
  todas las criaturas, no arrancada por fuerza ni quitada a nadie, sino en
  virtud de su misma esencia y naturaleza&lt;/i&gt;(20). Es decir, que la soberanía o
  principado de Cristo se funda en la maravillosa unión llamada hipostática.
  De donde se sigue que Cristo no sólo debe ser adorado en cuanto Dios por los
  ángeles y por los hombres, sino que, además, los unos y los otros están
  sujetos a su imperio y le deben obedecer también en cuanto hombre; de manera
  que por el solo hecho de la unión hipostática, Cristo tiene potestad sobre
  todas las criaturas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;e) &lt;i&gt;&lt;b&gt;Y en la redención&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;12. Pero, además, ¿qué cosa habrá para
  nosotros más dulce y suave que el pensamiento de que Cristo impera sobre
  nosotros, no sólo por derecho de naturaleza, sino también por derecho de
  conquista, adquirido a costa de la redención? Ojalá que todos los hombres,
  harto olvidadizos, recordasen cuánto le hemos costado a nuestro Salvador. &lt;i&gt;Fuisteis
  rescatados no con oro o plata, que son cosas perecederas, sino con la sangre
  preciosa de Cristo, como de un Cordero Inmaculado y sin tacha&lt;/i&gt;(21). No
  somos, pues, ya nuestros, puesto que Cristo nos ha comprado por &lt;i&gt;precio
  grande&lt;/i&gt;(22); hasta nuestros mismos cuerpos &lt;i&gt;son miembros de Jesucristo&lt;/i&gt;(23).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;II. CARÁCTER DE LA REALEZA DE CRISTO&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;a) &lt;i&gt;&lt;b&gt;Triple potestad&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;13. Viniendo ahora a explicar la fuerza y
  naturaleza de este principado y soberanía de Jesucristo, indicaremos
  brevemente que contiene una triple potestad, sin la cual apenas se concibe un
  verdadero y propio principado. Los testimonios, aducidos de las Sagradas
  Escrituras, acerca del imperio universal de nuestro Redentor, prueban más que
  suficientemente cuanto hemos dicho; y es dogma, además, de fe católica, que
  Jesucristo fue dado a los hombres como Redentor, en quien deben confiar, y
  como legislador a quien deben obedecer(24). Los santos Evangelios no sólo
  narran que Cristo legisló, sino que nos lo presentan legislando. En
  diferentes circunstancias y con diversas expresiones dice el Divino Maestro
  que quienes guarden sus preceptos demostrarán que le aman y permanecerán en
  su caridad(25). El mismo Jesús, al responder a los judíos, que le acusaban
  de haber violado el sábado con la maravillosa curación del paralítico,
  afirma que el Padre le había dado la potestad judicial, &lt;i&gt;porque el Padre no
  juzga a nadie, sino que todo el poder de juzgar se lo dio al Hijo&lt;/i&gt;(26). En
  lo cual se comprende también su derecho de premiar y castigar a los hombres,
  aun durante su vida mortal, porque esto no puede separarse de una forma de
  juicio. Además, debe atribuirse a Jesucristo la potestad llamada ejecutiva,
  puesto que es necesario que todos obedezcan a su mandato, potestad que a los
  rebeldes inflige castigos, a los que nadie puede sustraerse.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;b) &lt;b&gt;&lt;i&gt;Campo de la realeza de Cristo&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;a) En Lo espiritual&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;14. Sin embargo, los textos que hemos citado de
  la Escritura demuestran evidentísimamente, y el mismo Jesucristo lo confirma
  con su modo de obrar, que este reino es principalrnente espiritual y se
  refiere a las cosas espirituales. En efeeto, en varias ocasiones, cuando los judíos,
  y aun los mismos apóstoles, imaginaron erróneamente que el Mesías devolvería
  la libertad al pueblo y restablecería el reino de Israel, Cristo les quitó y
  arrancó esta vana imaginación y esperanza. Asimisrno, cuando iba a ser
  proclamado Rey por la muchedumbre, que, llena de admiración, le rodeaba, El
  rehusó tal títuto de honor huyendo y escondiéndose en la soledad.
  Finalmente, en presencia del gobernador romano manifestó que su reino no era
  de este mundo. Este reino se nos muestra en los evangelios con tales
  caracteres, que los hombres, para entrar en él, deben prepararse haciendo
  penitencia y no pueden entrar sino por la fe y el bautismo, el cual, aunque
  sea un rito externo, significa y produce la regeneración interior. Este reino
  únicamente se opone al reino de Satanás y a la potestad de las tinieblas; y
  exige de sus súbditos no sólo que, despegadas sus almas de las cosas y
  riquezas terrenas, guarden ordenadas costumbres y tengan hambre y sed de
  justicia, sino también que se nieguen a sí mismos y tomen su cruz. Habiendo
  Cristo, como Redentor, rescatado a la Iglesia con su Sangre y ofreciéndose a
  sí mismo, como Sacerdote y como Víctima, por los pecados del mundo,
  ofrecimiento que se renueva cada día perpetuamente, ¿quién no ve que la
  dignidad real del Salvador se reviste y participa de la naturaleza espiritual
  de ambos oficios?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;b) En lo temporal&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;15. Por otra parte, erraría gravemente el que
  negase a Cristo-Hombre el poder sobre todas las cosas humanas y temporales,
  puesto que el Padre le confiríó un derecho absolutísimo sobre las cosas
  creadas, de tal suerte que todas están sometidas a su arbitrio. Sin embargo
  de ello, mientras vivió sobre la tierra se abstuvo enteramente de ejercitar
  este poder, y así como entonces despreció la posesión y el cuidado de las
  cosas humanas, así también permitió, y sigue permitiendo, que los
  poseedores de ellas las utilicen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Acerca de lo cual dice bien aquella frase: &lt;i&gt;No
  quita los reinos mortales el que da los celestiales&lt;/i&gt;(27). Por tanto, a
  todos los hombres se extiende el dominio de nuestro Redentor, como lo afirman
  estas palabras de nuestro predecesor, de feliz memoria, León XIII, las cuales
  hacemos con gusto nuestras: &lt;i&gt;El imperio de Cristo se extiende no sólo sobre
  los pueblos católicos y sobre aquellos que habiendo recibido el bautismo
  pertenecen de derecho a la Iglesia, aunque el error los tenga extraviados o el
  cisma los separe de la caridad, sino que comprende también a cuantos no
  participan de la fe cristiana, de suerte que bajo la potestad de Jesús se
  halla todo el género humano&lt;/i&gt;(28).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;c) En los individuos y en la sociedad&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;16. El es, en efecto, la fuente del bien
  público y privado. &lt;i&gt;Fuera de El no hay que buscar la salvación en ningún
  otro; pues no se ha dado a los hombres otro nombre debajo del cielo por el
  cual debamos salvarnos&lt;/i&gt;(29).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;El es sólo quien da la prosperidad y la
  felicidad verdadera, así a los individuos como a las naciones: &lt;i&gt;porque la
  felicidad de la nación no procede de distinta fuente que la felicidad de los
  ciudadanos, pues la nación no es otra cosa que el conjunto concorde de
  ciudadanos&lt;/i&gt;(30). No se nieguen, pues, los gobernantes de las naciones a dar
  por sí mismos y por el pueblo públicas muestras de veneración y de
  obediencia al imperio de Cristo si quieren conservar incólume su autoridad y
  hacer la felicidad y la fortuna de su patria. Lo que al comenzar nuestro
  pontificado escribíamos sobre el gran menoscabo que padecen la autoridad y el
  poder legítimos, no es menos oportuno y necesario en los presentes tiempos, a
  saber: «Desterrados Dios y Jesucristo —lamentábamos—
  de las leyes y de la gobernación de los pueblos, y derivada la autoridad, no
  de Dios, sino de los hombres, ha sucedido que... hasta los mismos fundamentos
  de autoridad han quedado arrancados, una vez suprimida la causa principal de
  que unos tengan el derecho de mandar y otros la obligación de obedecer. De lo
  cual no ha podido menos de seguirse una violenta conmoción de toda la humana
  sociedad privada de todo apoyo y fundamento sólido»(31).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;17. En cambio, si los hombres, pública y
  privadamente, reconocen la regia potestad de Cristo, necesariamente vendrán a
  toda la sociedad civil increíbles beneficios, como justa libertad,
  tranquilidad y disciplina, paz y concordia. La regia dignidad de Nuestro
  Señor, así como hace sacra en cierto modo la autoridad humana de los jefes y
  gobernantes del Estado, así también ennoblece los deberes y la obediencia de
  los súbditos. Por eso el apóstol San Pablo, aunque ordenó a las casadas y a
  los siervos que reverenciasen a Cristo en la persona de sus maridos y
  señores, mas también les advirtió que no obedeciesen a éstos como a
  simples hombres, sino sólo como a representantes de Cristo, porque es indigno
  de hombres redimidos por Cristo servir a otros hombres: &lt;i&gt;Rescatados habéis
  sido a gran costa; no queráis haceros siervos de los hombres&lt;/i&gt;(32).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;18. Y si los príncípes y los gobernantes
  legítimamente elegidos se persuaden de que ellos mandan, más que por derecho
  propio por mandato y en representación del Rey divino, a nadie se le
  ocultará cuán santa y sabiamente habrán de usar de su autoridad y cuán
  gran cuenta deberán tener, al dar las leyes y exigir su cumplimiento, con el
  bien común y con la dignidad humana de sus inferiores. De aquí se seguirá,
  sin duda, el florecimiento estable de la tranquilidad y del orden, suprimida
  toda causa de sedición; pues aunque el ciudadano vea en el gobernante o en
  las demás autoridades públicas a hombres de naturaleza igual a la suya y aun
  indignos y vituperables por cualquier cosa, no por eso rehusará obedecerles
  cuando en ellos contemple la imagen y la autoridad de Jesucristo, Dios y
  hombre verdadero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;19. En lo que se refiere a la concordia y a la
  paz, es evidente que, cuanto más vasto es el reino y con mayor amplitud
  abraza al género humano, tanto más se arraiga en la conciencia de los
  hombres el vínculo de fraternidad que los une. Esta convicción, así como
  aleja y disipa los conflictos frecuentes, así también endulza y disminuye
  sus amarguras. Y si el reino de Cristo abrazase de hecho a todos los hombres,
  como los abraza de derecho, ¿por qué no habríamos de esperar aquella paz
  que el Rey pacífico trajo a la tierra, aquel Rey que vino para &lt;i&gt;reconciliar
  todas las cosas; que no vino a que le sirviesen, sino a servir&lt;/i&gt;; que siendo
  el &lt;i&gt;Señor de todos&lt;/i&gt;, se hizo a sí mismo ejemplo de humildad y
  estableció como ley principal esta virtud, unida con el mandato de la
  caridad; que, finalmente dijo: &lt;i&gt;Mi yugo es suave y mi carga es ligera&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;¡Oh, qué felicidad podríamos gozar si los
  individuos, las familias y las sociedades se dejaran gobernar por Cristo! &lt;i&gt;Entonces
  verdaderamente&lt;/i&gt; —diremos
  con las mismas palabras de nuestro predecesor León XIII dirigió hace
  veinticinco años a todos los obispos del orbe católico—,
  &lt;i&gt;entonces se podrán curar tantas heridas, todo derecho recobrará su vigor
  antiguo, volverán los bienes de la paz, caerán de las manos las espadas y
  las armas, cuando todos acepten de buena voluntad el imperio de Cristo, cuando
  le obedezcan, cuando toda lengua proclame que Nuestro Señor Jesucristo está
  en la gloria de Dios Padre&lt;/i&gt;(33).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;III. LA FIESTA DE JESUCRISTO REY&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;20. Ahora bien: para que estos inapreciables
  provechos se recojan más abundantes y vivan estables en la sociedad
  cristiana, necesario es que se propague lo más posible el conocimiento de la
  regia dignidad de nuestro Salvador, para lo cual nada será más dtcaz que
  instituir la festividad propia y peculiar de Cristo Rey.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Las fiestas de la Iglesia&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Porque para instruir al pueblo en las cosas de
  la fe y atraerle por medio de ellas a los íntimos goces del espíritu, mucho
  más eficacia tienen las fiestas anuales de los sagrados misterios que
  cualesquiera enseñanzas, por autorizadas que sean, del eclesiástico
  magisterio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Estas sólo son conocidas, las más veces, por
  unos pocos fieles, más instruidos que los demás; aquéllas impresionan e
  instruyen a todos los fieles; éstas —digámoslo
  así—
  hablan una sola vez, aquéllas cada año y perpetuamente; éstas penetran en
  las inteligencias, a los corazones, al hombre entero. Además, como el hombre
  consta de alma y cuerpo, de tal manera le habrán de conmover necesariamente
  las solemnidades externas de los días festivos, que por la variedad y
  hermosura de los actos litúrgicos aprenderá mejor las divinas doctrinas, y
  convirtiéndolas en su propio jugo y sangre, aprovechará mucho más en la
  vida espiritual.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;En el momento oportuno&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;21. Por otra parte, los documentos históricos
  demuestran que estas festividades fueron instituidas una tras otra en el
  transcurso de los siglos, conforme lo iban pidiendo la necesidad y utilidad
  del pueblo cristiano, esto es, cuando hacía falta robustecerlo contra un
  peligro común, o defenderlo contra los insidiosos errores de la herejía, o
  animarlo y encenderlo con mayor frecuencia para que conociese y venerase con
  mayor devoción algún misterio de la fe, o algún beneficio de la divina
  bondad. Así, desde los primeros siglos del cristianismo, cuando los fieles
  eran acerbísimamente perseguidos, empezó la liturgia a conmemorar a los
  mártires para que, como dice San Agustín, &lt;i&gt;las festividades de los
  mártires fuesen otras tantas exhortaciones al martirio&lt;/i&gt;(34). Más tarde,
  los honores litúrgicos concedidos a los santos confesores, vírgenes y viudas
  sirvieron maravillosamente para reavivar en los fieles el amor a las virtudes,
  tan necesario aun en tiempos pacíficos. Sobre todo, las festividades
  instituidas en honor a la Santísima Virgen contribuyeron, sin duda, a que el
  pueblco cristiano no sólo enfervorizase su culto a la Madre de Dios, su
  poderosísima protectora, sino también a que se encendiese en más fuerte
  amor hacia la Madre celestial que el Redentor le había legado como herencia.
  Además, entre los beneficios que produce el público y legítimo culto de la
  Virgen y de los Santos, no debe ser pasado en silencio el que la Iglesia haya
  podido en todo tiempo rechazar victoriosamente la peste de los errores y
  herejías.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;22. En este punto debemos admirar los designios
  de la divina Providencia, la cual, así como suele sacar bien del mal, así
  también permitió que se enfriase a veces la fe y piedad de los fieles, o que
  amenazasen a la verdad católica falsas doctrinas, aunque al cabo volvió ella
  a resplandecer con nuevo fulgor, y volvieron los fieles, despertados de su
  letargo, a enfervorizarse en la virtud y en la santidad. Asimismo, las
  festividades incluidas en el año litúrgico durante los tiempos modernos han
  tenido también el mismo origen y han producido idénticos frutos. Así,
  cuando se entibió la reverencia y culto al Santísimo Sacramento, entonces se
  instituyó la fiesta del &lt;i&gt;Corpus Christi&lt;/i&gt;, y se mandó celebrarla de tal
  modo que la solemnidad y magnificencia litúrgicas durasen por toda la octava,
  para atraer a los fieles a que veneraran públicamente al Señor. Así
  también, la festividad del Sacratísimo Corazón de Jesús fue instituida
  cuando las almas, debilitadas y abatidas por la triste y helada severidad de
  los jansenistas, habíanse enfriado y alejado del amor de Dios y de la
  confianza de su eterna salvación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Contra el moderno laicismo&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;23. Y si ahora mandamos que Cristo Rey sea
  honrado por todos los católicos del mundo, con ello proveeremos también a
  las necesidades de los tiempos presentes, y pondremos un remedio eficacísimo
  a la peste que hoy inficiona a la humana sociedad. Juzgamos peste de nuestros
  tiempos al llamado &lt;i&gt;laicismo&lt;/i&gt; con sus errores y abominables intentos; y
  vosotros sabéis, venerables hermanos, que tal impiedad no maduró en un solo
  día, sino que se incubaba desde mucho antes en las entrañas de la sociedad.
  Se comenzó por negar el imperío de Cristo sobre todas las gentes; se negó a
  la Iglesia el derecho, fundado en el derecho del mismo Cristo, de enseñar al
  género humano, esto es, de dar leyes y de dirigir los pueblos para conducirlos
  a la eterna felicidad. Después, poco a poco, la religión cristiana fue
  igualada con las demás religiones falsas y rebajada indecorosamente al nivel
  de éstas. Se la sometió luego al poder civil y a la arbitraria permisión de
  los gobernantes y magistrados. Y se avanzó más: hubo algunos de éstos que
  imaginaron sustituir la religión de Cristo con cierta religión natural, con
  ciertos sentimientos puramente humanos. No faltaron Estados que creyeron poder
  pasarse sin Dios, y pusieron su religión en la impiedad y en el desprecio de
  Dios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;24. Los amarguísimos frutos que este alejarse
  de Cristo por parte de los individuos y de las naciones ha producido con tanta
  frecuencia y durante tanto tiempo, los hemos lamentado ya en nuestra
  encíclica &lt;i&gt;Ubi arcano&lt;/i&gt;, y los volvemos hoy a lamentar, al ver el germen
  de la discordia sembrado por todas partes; encendidos entre los pueblos los
  odios y rivalidades que tanto retardan, todavía, el restablecimiento de la
  paz; las codicias desenfrenadas, que con frecuencia se esconden bajo las
  apariencias del bien público y del amor patrio; y, brotando de todo esto, las
  discordias civiles, junto con un ciego y desatado egoísmo, sólo atento a sus
  particulares provechos y comodidades y midiéndolo todo por ellas; destruida
  de raíz la paz doméstica por el olvido y la relajación de los deberes
  familiares; rota la unión y la estabilidad de las familias; y, en fin,
  sacudida y empujada a la muerte la humana sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;La fiesta de Cristo Rey&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;25. Nos anima, sin embargo, la dulce esperanza
  de que la fiesta anual de Cristo Rey, que se celebrará en seguida, impulse
  felizmente a la sociedad a volverse a nuestro amadísimo Salvador. Preparar y
  acelerar esta vuelta con la acción y con la obra sería ciertamente deber de
  los católicos; pero muchos de ellos parece que no tienen en la llamada
  convivencia social ni el puesto ni la autoridad que es indigno les falten a
  los que llevan delante de sí la antorcha de la verdad. Estas desventajas
  quizá procedan de la apatía y timidez de los buenos, que se abstienen de
  luchar o resisten débilmente; con lo cual es fuerza que los adversarios de la
  Iglesia cobren mayor temeridad y audacia. Pero si los fieles todos comprenden
  que deben militar con infatigable esfuerzo bajo la bandera de Cristo Rey,
  entonces, inflamándose en el fuego del apostolado, se dedicarán a llevar a
  Dios de nuevo los rebeldes e ignorantes, y trabajarán animosos por mantener
  incólumes los derechos del Señor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Además, para condenar y reparar de alguna
  manera esta pública apostasía, producida, con tanto daño de la sociedad,
  por el laicismo, ¿no parece que debe ayudar grandemente la celebración anual
  de la fiesta de Cristo Rey entre todas las gentes? En verdad: cuanto más se
  oprime con indigno silencio el nombre suavísimo de nuestro Redentor, en las
  reuniones internacionales y en los Parlamentos, tanto más alto hay que
  gritarlo y con mayor publicidad hay que afirmar los derechos de su real
  dignidad y potestad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Continúa una tradición&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;26. ¿Y quién no echa de ver que ya desde
  fines del siglo pasado se preparaba maravillosamente el camino a la
  institución de esta festividad? Nadie ignora cuán sabia y elocuentemente fue
  defendido este culto en numerosos libros publicados en gran variedad de
  lenguas y por todas partes del mundo; y asimismo que el imperio y soberanía
  de Cristo fue reconocido con la piadosa práctica de dedicar y consagrar casi
  innumerables familias al Sacratísimo Corazón de Jesús. Y no solamente se
  consagraron las familias, sino también ciudades y naciones. Más aún: por
  iniciativa y deseo de León XIII fue consagrado al Divino Corazón todo el
  género humano durante el Año Santo de 1900.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;27. No se debe pasar en silencio que, para
  confirmar solemnemente esta soberanía de Cristo sobre la sociedad humana,
  sirvieron de maravillosa manera los frecuentísimos Congresos eucarísticos
  que suelen celebrarse en nuestros tiempos, y cuyo fin es convocar a los fieles
  de cada una de las diócesis, regiones, naciones y aun del mundo todo, para
  venerar y adorar a Cristo Rey, escondido bajo los velos eucarísticos; y por
  medio de discursos en las asambleas y en los templos, de la adoración, en
  común, del augusto Sacramento públicamente expuesto y de solemnísimas
  procesiones, proclamar a Cristo como Rey que nos ha sido dado por el cielo.
  Bien y con razón podría decirse que el pueblo cristiano, movido como por una
  inspiración divina, sacando del silencio y como escondrijo de los templos a
  aquel mismo Jesús a quien los impíos, cuando vino al mundo, no quisieron
  recibir, y llevándole como a un triunfador por las vías públicas, quiere
  restablecerlo en todos sus reales derechos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Coronada en el Año Santo&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;28. Ahora bien: para realizar nuestra idea que
  acabamos de exponer, el Año Santo, que toca a su fin, nos ofrece tal
  oportunidad que no habrá otra mejor; puesto que Dios, habiendo
  benignísimamente levantado la mente y el corazón de los fieles a la
  consideración de los bienes celestiales que sobrepasan el sentido, les ha
  devuelto el don de su gracia, o los ha confirmado en el camino recto,
  dándoles nuevos estímulos para emular mejores carismas. Ora, pues, atendamos
  a tantas súplicas como los han sido hechas, ora consideremos los
  acontecimientos del Año Santo, en verdad que sobran motivos para convencernos
  de que por fin ha llegado el día, tan vehementemente deseado, en que
  anunciemos que se debe honrar con fiesta propia y especial a Cristo como Rey
  de todo el género humano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;29. Porque en este año, como dijimos al
  principio, el Rey divino, verdaderamente &lt;i&gt;admirable en sus santos, ha sido
  gloriosamente magnificado&lt;/i&gt; con la elevación de un nuevo grupo de sus
  fieles soldados al honor de los altares. Asimismo, en este año, por medio de
  una inusitada Exposición Misional, han podido todos admirar los triunfos que
  han ganado para Cristo sus obreros evangélicos al extender su reino.
  Finalmente, en este año, con la celebración del centenario del concilio de
  Nicea, hemos conmemorado la vindicación del dogma de la consustancialidad del
  Verbo encarnado con el Padre, sobre la cual se apoya como en su propio
  fundamento la soberanía del mismo Cristo sobre todos los pueblos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Condición litúrgica de la fiesta&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;30. Por tanto, con nuestra autoridad
  apostólica, instituimos la fiesta de nuestro Señor Jesucristo Rey, y
  decretamos que se celebre en todas las partes de la tierra el último domingo
  de octubre, esto es, el domingo que inmediatamente antecede a la festividad de
  Todos los Santos. Asimismo ordenamos que en ese día se renueve todos los
  años la consagración de todo el género humano al Sacratísimo Corazón de
  Jesús, con la misma fórmula que nuestro predecesor, de santa memoria, Pío
  X, mandó recitar anualmente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Este año, sin embargo, queremos que se renueve
  el día 31 de diciembre, en el que Nos mismo oficiaremos un solemne pontifical
  en honor de Cristo Rey, u ordenaremos que dicha consagración se haga en
  nuestra presencia. Creemos que no podemos cerrar mejor ni más
  convenientemente el Año Santo, ni dar a Cristo, &lt;i&gt;Rey inmortal de los siglos&lt;/i&gt;,
  más amplio testimonio de nuestra gratitud —con
  lo cual interpretamos la de todos los católicos—
  por los beneficios que durante este Año Santo hemos recibido Nos, la Iglesia
  y todo el orbe católico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;31. No es menester, venerables hermanos, que os
  expliquemos detenidamente los motivos por los cuales hemos decretado que la
  festividad de Cristo Rey se celebre separadamente de aquellas otras en las
  cuales parece ya indicada e implícitamente solemnizada esta misma dignidad
  real. Basta advertir que, aunque en todas las fiestas de nuestro Señor el
  objeto material de ellas es Cristo, pero su objeto formal es enteramente
  distinto del título y de la potestad real de Jesucristo. La razón por la
  cual hemos querido establecer esta festividad en día de domingo es para que
  no tan sólo el clero honre a Cristo Rey con la celebración de la misa y el
  rezo del oficio divino, sino para que también el pueblo, libre de las
  preocupaciones y con espíritu de santa alegría, rinda a Cristo preclaro
  testimonio de su obediencia y devoción. Nos pareció también el último
  domingo de octubre mucho más acomodado para esta festividad que todos los
  demás, porque en él casi finaliza el año litúrgico; pues así sucederá
  que los misterios de la vida de Cristo, conmemorados en el transcurso del
  año, terminen y reciban coronamiento en esta solemnidad de Cristo Rey, y
  antes de celebrar la gloria de Todos los Santos, se celebrará y se exaltará
  la gloria de aquel que triunfa en todos los santos y elegidos. Sea, pues,
  vuestro deber y vuestro oficio, venerables hermanos, hacer de modo que a la
  celebración de esta fiesta anual preceda, en días determinados, un curso de
  predicación al pueblo en todas las parroquias, de manera que, instruidos
  cuidadosamente los fieles sobre la naturaleza, la significación e importancia
  de esta festividad, emprendan y ordenen un género de vida que sea
  verdaderamente digno de los que anhelan servir amorosa y fielmente a su Rey,
  Jesucristo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Con los mejores frutos&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;32. Antes de terminar esta carta, nos place,
  venerables hermanos, indicar brevemente las utilidades que en bien, ya de la
  Iglesia y de la sociedad civil, ya de cada uno de los fieles esperamos y Nos
  prometemos de este público homenaje de culto a Cristo Rey.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;a) Para la Iglesia&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;En efecto: tríbutando estos honores a la
  soberanía real de Jesucristo, recordarán necesariamente los hombres que la
  Iglesia, como sociedad perfecta instituida por Cristo, exige —por
  derecho propio e imposible de renuncíar—
  plena libertad e independencia del poder civil; y que en el
  cumplimiento del oficio encomendado a ella por Dios, de enseñar, regir y
  conducir a la eterna felicidad a cuantos pertenecen al Reino de Cristo, no
  pueden depender del arbitrio de nadie.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Más aún: el Estado debe también conceder la
  misma libertad a las órdenes y congregaciones religiosas de ambos sexos, las
  cuales, siendo como son valiosísimos auxiliares de los pastores de la
  Iglesia, cooperan grandemente al establecimiento y propagación del reino de
  Cristo, ya combatiendo con la observación de los tres votos la triple
  concupiscencia del mundo, ya profesando una vida más perfecta, merced a la
  cual aquella santidad que el divino Fundador de la Iglesia quiso dar a ésta
  como nota característica de ella, resplandece y alumbra, cada día con
  perpetuo y más vivo esplendor, delante de los ojos de todos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;b) Para la sociedad civil&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;33. La celebración de esta fiesta, que se
  renovará cada año, enseñará también a las naciones que el deber de adorar
  públicamente y obedecer a Jesucristo no sólo obliga a los particulares, sino
  también a los magistrados y gobernantes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;A éstos les traerá a la memoria el
  pensamiento del juicio final, cuando Cristo, no tanto por haber sido arrojado
  de la gobernación del Estado cuanto también aun por sólo haber sido
  ignorado o menospreciado, vengará terriblemente todas estas injurias; pues su
  regia dignidad exige que la sociedad entera se ajuste a los mandamientos
  divinos y a los principios cristianos, ora al establecer las leyes, ora al
  administrar justicia, ora finalmente al formar las almas de los jóvenes en la
  sana doctrina y en la rectítud de costumbres. Es, además, maravillosa la
  fuerza y la virtud que de la meditación de estas cosas podrán sacar los
  fieles para modelar su espíritu según las verdaderas normas de la vida
  cristiana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;c) Para los fieles&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;34. Porque si a Cristo nuestro Señor le ha
  sido dado todo poder en el cielo y en la tierra; si los hombres, por haber
  sido redimidos con su sangre, están sujetos por un nuevo título a su
  autoridad; si, en fin, esta potestad abraza a toda la naturaleza humana,
  claramente se ve que no hay en nosotros ninguna facultad que se sustraiga a
  tan alta soberanía. Es, pues, necesario que Cristo reine en la inteligencia
  del hombre, la cual, con perfecto acatamiento, ha de asentir firme y
  constantemente a las verdades reveladas y a la doctrina de Cristo; es
  necesario que reine en la voluntad, la cual ha de obedecer a las leyes y
  preceptos divinos; es necesario que reine en el corazón, el cual, posponiendo
  los efectos naturales, ha de amar a Dios sobre todas las cosas, y sólo a El
  estar unido; es necesario que reine en el cuerpo y en sus miembros, que como
  instrumentos, o en frase del apóstol San Pablo, &lt;i&gt;como armas de justicia
  para Dios&lt;/i&gt;(35), deben servir para la interna santificación del alma. Todo
  lo cual, si se propone a la meditación y profunda consideración de los
  fieles, no hay duda que éstos se inclinarán más fácilmente a la
  perfección.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;35. Haga el Señor, venerables hermanos, que
  todos cuantos se hallan fuera de su reino deseen y reciban el suave yugo de
  Cristo; que todos cuantos por su misericordia somos ya sus súbditos e hijos
  llevemos este yugo no de mala gana, sino con gusto, con amor y santidad, y que
  nuestra vida, conformada siempre a las leyes del reino divino, sea rica en
  hermosos y abundantes frutos; para que, siendo considerados por Cristo como
  siervos buenos y fieles, lleguemos a ser con El participantes del reino
  celestial, de su eterna felicidad y gloria.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Estos deseos que Nos formulamos para la fiesta
  de la Navidad de nuestro Señor Jesucristo, sean para vosotros, venerables
  hermanos, prueba de nuestro paternal afecto; y recibid la bendición
  apostólica, que en prenda de los divinos favores os damos de todo corazón, a
  vosotros, venerables hermanos, y a todo vuestro clero y pueblo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Dado en Roma, junto a San Pedro, el 11 de
  diciembre de 1925, año cuarto de nuestro pontificado.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;PIUS PP. XI &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;hr style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-left: 0px; margin-right: 0px;" /&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Notas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;1. &lt;i&gt;Ef&lt;/i&gt; 3,19.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;2. &lt;i&gt;Dan&lt;/i&gt; 7,13-14. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;3. &lt;i&gt;Núm&lt;/i&gt; 24,19.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;4. &lt;i&gt;Sal&lt;/i&gt; 2.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;5. &lt;i&gt;Sal&lt;/i&gt; 44.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;6. &lt;i&gt;Sal&lt;/i&gt; 71. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;7. &lt;i&gt;Is&lt;/i&gt; 9,6-7.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;8. &lt;i&gt;Jer&lt;/i&gt; 23,5.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;9. &lt;i&gt;Dan&lt;/i&gt; 2,44.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;10. &lt;i&gt;Dan&lt;/i&gt; 7 13-14.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;11. &lt;i&gt;Zac&lt;/i&gt; 9,9.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;12. &lt;i&gt;Lc&lt;/i&gt; 1,32-33.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;13. &lt;i&gt;Mt&lt;/i&gt; 25,31-40.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;14. &lt;i&gt;Jn&lt;/i&gt; 18,37.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;15. &lt;i&gt;Mt&lt;/i&gt; 28,18.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;16. &lt;i&gt;Ap&lt;/i&gt; 1,5.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;17. &lt;i&gt;Ibíd.&lt;/i&gt;, 19,16.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;18. &lt;i&gt;Heb&lt;/i&gt; 1,1.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;19. &lt;i&gt;1 Cor&lt;/i&gt; 15,25.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;20. &lt;i&gt;In Luc.&lt;/i&gt; 10.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;21. &lt;i&gt;1 Pt&lt;/i&gt; 1,18-19.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;22. &lt;i&gt;1 Cor&lt;/i&gt; 6,20.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;23. &lt;i&gt;Ibíd.&lt;/i&gt;, 6,15.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;24. Conc. Trid., ses.6 c.21.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;25. &lt;i&gt;Jn&lt;/i&gt; 14,15; 15,10.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;26. &lt;i&gt;Jn&lt;/i&gt; 5,22.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;27. Himno &lt;i&gt;Crudelis Herodes&lt;/i&gt;, en el of. de
  Epif.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;28. Enc. &lt;i&gt;Annum sacrum&lt;/i&gt;, 25 mayo 1899.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;29. &lt;i&gt;Hech&lt;/i&gt; 4,12. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;30. S. Agustín, &lt;i&gt;Ep. ad Macedonium&lt;/i&gt; c.3&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;31. Enc. &lt;i&gt;Ubi arcano&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;32. &lt;i&gt;1 Cor&lt;/i&gt; 7,23.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;33. Enc. &lt;i&gt;Annum sacrum&lt;/i&gt;, 25 mayo 1899.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;34. Sermón 47: &lt;i&gt;De sanctis&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

  &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;35. &lt;i&gt;Rom&lt;/i&gt; 6,13.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-396970881994814962?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/396970881994814962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=396970881994814962&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/396970881994814962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/396970881994814962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/11/enciclica-quas-primas.html' title='Encíclica QUAS PRIMAS'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/48/169849052_3e416ecf6c_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-6262054174496817352</id><published>2011-11-19T11:09:00.000-05:00</published><updated>2011-11-19T11:09:11.015-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benedicto XVI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viajes Pontificios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>AFRICA, RESERVA DE VITALIDAD PARA EL FUTURO</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;CIUDAD DEL VATICANO, 18 NOV 2011 (&lt;/span&gt;&lt;a href="http://visnews-es.blogspot.com/" style="background-color: white; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;" target="_blank"&gt;VIS&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;).-Durante el vuelo hacia Benín, el Santo Padre respondió a las preguntas que realizó el P. Federico Lombardi, S.I., director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en nombre del medio centenar de periodistas presentes en el avión.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp; En cuanto a la razón por la que se ha escogido Benín para lanzar el mensaje de la Exhortación Postsinodal “Africae Munus”, dirigido a toda África, Benedicto XVI explicó que “existen diversos motivos. El primero es que Benín es un país que vive en paz. Las instituciones democráticas funcionan, están realizadas con espíritu de libertad y responsabilidad, y por tanto la justicia y el trabajo para el bien común son posibles y están garantizados. (…) La segunda razón es que, como en la mayor parte de los países africanos, se da una presencia de diversas religiones que conviven pacíficamente. Hay cristianos, musulmanes y religiones tradicionales, y todos ellos viven en el respeto recíproco y en la responsabilidad común por la paz, por la reconciliación interna y externa. El diálogo interreligioso como factor de paz y libertad es un aspecto importante, también en la Exhortación apostólica postsinodal”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp; “Por último, Benín es la nación de mi querido amigo el cardenal Bernardin Gantin, y he deseado siempre poder rezar un día en su tumba. Fue verdaderamente un buen amigo mío y un gran representante del África católica y del África humana y civil”.&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp; Otra pregunta trasladada por el P. Lombardi hizo referencia al creciente éxito en África de las iglesias evangélicas o pentecostales, “que proponen una fe atrayente, una gran simplificación del mensaje cristiano, insisten en las curaciones y mezclan sus cultos con los tradicionales”; y la respuesta que puede dar la Iglesia católica a este desafío. El Papa señaló que se trata de un fenómeno presente en todos los continentes, especialmente en América Latina y África; estas comunidades se caracterizan por sus pocas instituciones, un mensaje fácil, simple y comprensible, y “la liturgia participativa, con expresión de los propios sentimientos, de la propia cultura y combinaciones sincretistas entre religiones. Todo ello por una parte garantiza el éxito, pero por otra implica poca estabilidad. Sabemos que muchos regresan a la Iglesia católica, o pasan de una comunidad a otra”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp; “No debemos imitar estas comunidades –continuó el Pontífice-, sino preguntarnos qué podemos hacer nosotros para dar nueva vitalidad a la fe católica. Un primer punto es, sin duda, un mensaje simple, profundo y comprensible; es importante que el cristianismo no aparezca como un sistema difícil, europeo (…) sino como un mensaje universal de que Dios existe, nos conoce y nos ama, y que la religión produce colaboración y fraternidad”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp; “Luego, es también importante que la institución no sea demasiado pesada, que prevalezca la iniciativa de la comunidad y de la persona. Y mencionaría asimismo una liturgia participativa pero no sentimental: no debe basarse solo en la expresión de los sentimientos, sino que ha de estar caracterizada por la presencia del misterio en el que entramos, por el que nos dejamos formar. Por último, diría que es muy importante no perder universalidad en la enculturación. Yo preferiría hablar de interculturalidad más que de enculturación, es decir, de un encuentro de las culturas en la verdad común de nuestro ser humano en nuestro tiempo, para así crecer en la fraternidad universal. No hay que perder la catolicidad: que en todo el mundo somos hermanos, somos una familia que se conoce y que colabora con espíritu de fraternidad”.&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp; La tercera pregunta tuvo por objeto el mensaje y la aportación específica de la Iglesia a la construcción de una paz duradera en el continente africano a la luz de las diversas iniciativas de “peacekeeping” y de reconstrucción nacional en varias naciones africanas.&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp; &amp;nbsp;“Es verdad que ha habido muchas conferencias internacionales para África, para la&amp;nbsp; fraternidad universal -dijo el Papa-. Gracias a ellas se han dicho y a veces se han hecho cosas realmente buenas. Pero, indudablemente, las palabras y las intenciones son más grandes que la puesta en práctica de las mismas, y tendríamos que preguntarnos el porqué. Creo que un factor clave es que esa renovación y esa fraternidad universal requieren renuncias y superación del egoísmo; algo fácil de decir pero difícil de lograr. (...) Sólo con el amor y el conocimiento de un Dios que nos ama, que nos da, nos atrevemos a perder la vida, a dar, porque sabemos que así es como se gana”.&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&amp;nbsp; A continuación, el Santo Padre explicó por qué cree que África puede aportar fe y esperanza al resto del mundo. “La humanidad –dijo- está en un proceso de transformación cada vez más rápido, y en África sucede lo mismo.&amp;nbsp; En estos últimos 50-60 años, ese proceso ha sido difícil para África, partiendo de la independencia y pasando por el colonialismo hasta llegar a nuestros días. Los problemas que todo ello ha originado no se han superado todavía. (...)&amp;nbsp; Sin embargo, la frescura del sí a la vida que hay en África (...), su entusiasmo y su esperanza demuestran que hay una reserva humana,&amp;nbsp; que el sentido religioso y la esperanza todavía son frescos. Yo diría que existe un humanismo fresco en el alma joven de África. A pesar de todos los problemas que hay y que habrá,&amp;nbsp; el continente es una reserva de vida y de vitalidad para el futuro sobre la que podemos contar”.&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
PV-BENIN/&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; VIS 20111119 (920)&lt;/div&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-6262054174496817352?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/6262054174496817352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=6262054174496817352&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/6262054174496817352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/6262054174496817352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/11/africa-reserva-de-vitalidad-para-el.html' title='AFRICA, RESERVA DE VITALIDAD PARA EL FUTURO'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-3595665451286025807</id><published>2011-11-13T06:00:00.000-05:00</published><updated>2011-11-13T06:00:00.235-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mensajes Papales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benedicto XVI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Religiosos'/><title type='text'>Benedicto XVI y la Vida Religiosa IX</title><content type='html'>&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tomado de &lt;a href="http://divinavocacion.blogspot.com/"&gt;Divinas Vocaciones Religiosas&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;﻿&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ccsJxLGEtZo/TpQJ9JoQANI/AAAAAAAAD-w/1lo9aYQAjm0/s1600/Papa.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-ccsJxLGEtZo/TpQJ9JoQANI/AAAAAAAAD-w/1lo9aYQAjm0/s320/Papa.jpg" width="216" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Del discurso del Santo Padre Benedicto XVI durante las vísperas en la &lt;strong&gt;Cartuja de Serra San Bruno&lt;/strong&gt; en Calabria (Italia) el&amp;nbsp;9 de octubre de 2011:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;- &lt;em&gt;"Fugitiva relinquere et aeterna captare"&lt;/em&gt;: &lt;strong&gt;abandonar las realidades fugitivas e intentar aferrar lo eterno&lt;/strong&gt;.
 En esta expresión de la carta que vuestro Fundador dirigió al Preboste 
de Reims, Rodolfo, se encierra el núcleo de vuestra espiritualidad (cfr &lt;em&gt;Carta a Rodolfo&lt;/em&gt;, 13): &lt;strong&gt;el
 fuerte deseo de entrar en unión de vida con Dios, abandonando todo lo 
demás, todo aquello que impide esta comunión y dejándose aferrar por el 
inmenso amor de Dios para vivir sólo de este amor&lt;/strong&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-j7Meo7e-lQs/TpQL7WKBfNI/AAAAAAAAD-4/pOxAE5bjuLg/s1600/Madre+de+los+Cartujos.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="269" src="http://2.bp.blogspot.com/-j7Meo7e-lQs/TpQL7WKBfNI/AAAAAAAAD-4/pOxAE5bjuLg/s320/Madre+de+los+Cartujos.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
- Queridos Hermanos, vosotros habéis encontrado el tesoro escondido, la 
perla de gran valor (cfr Mt 13,44-46); habéis respondido con radicalidad
 a la invitación de Jesús: &lt;em&gt;“Si quieres ser perfecto- le dijo Jesús- 
ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro 
en el Cielo. Después, ven y sígueme"&lt;/em&gt; (Mt 19,21). &lt;strong&gt;Todo 
monasterio – masculino o femenino – es un oasis en el que, con la 
oración y la meditación, se excava incesantemente el pozo profundo del 
que tomar el “agua viva” para nuestra sed más profunda&lt;/strong&gt;. Pero la
 Cartuja es un oasis especial, donde el silencio y la soledad son 
custodiados con particular cuidado, según la forma de vida iniciada por 
San Bruno y que ha permanecido sin cambios en el curso de los siglos. &lt;em&gt;“Habito en el desierto con los hermanos”&lt;/em&gt;,
 es la frase sintética que escribía vuestro Fundador (Carta a Rodolfo, 
4). La visita del Sucesor de Pedro a esta histórica Cartuja pretende 
confirmar no sólo a vosotros, que vivís aquí, sino a toda la Orden en su
 misión, de lo más actual y significativa en el mundo de hoy.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;- El progreso técnico, 
especialmente en el campo de los transportes y de las comunicaciones, ha
 hecho la vida del hombre más confortable, pero también más agitada, a 
veces convulsa. Las ciudades son casi siempre ruidosas: raramente hay 
silencio en ellas, porque un ruido de fondo permanece siempre, en 
algunas zonas también de noche. En las últimas décadas, además, el 
desarrollo de los medios de comunicación ha difundido y amplificado un 
fenómeno que ya se perfilaba en los años sesenta: la virtualidad, que 
corre el riesgo de dominar sobre la realidad. Cada vez más, incluso sin 
darse cuenta, las personas están inmersas en una dimensión virtual a 
causa de mensajes audiovisuales que acompañan su vida de la mañana a la 
noche. Los más jóvenes, que han nacido ya en esta condición, parecen 
querer llenar de música y de imágenes cada momento vacío, casi por el 
miedo de sentir, precisamente, este vacío. Se trata de una tendencia que
 siempre ha existido, especialmente entre los jóvenes y en los contextos
 urbanos más desarrollados, pero hoy ha alcanzado un nivel tal que se 
habla de mutación antropológica. Algunas personas ya no son capaces de 
quedarse durante mucho rato en silencio y en soledad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;- He querido aludir a esta 
condición sociocultural, porque ésta pone de relieve el carisma 
específico de la Cartuja, como un don precioso para la Iglesia y para el
 mundo, un don que contiene un mensaje profundo para nuestra vida y para
 toda la humanidad. Lo resumiría así: &lt;strong&gt;retirándose en el silencio
 y en la soledad, el hombre, por así decirlo, se “expone” a la realidad 
de su desnudez, se expone a ese aparente “vacío” que señalaba antes, 
para experimentar en cambio la Plenitud, la Presencia de Dios, de la 
Realidad más real que exista, y que está más allá de la dimensión 
sensible&lt;/strong&gt;. Es una Presencia perceptible en toda criatura: en el 
aire que respiramos, en la luz que vemos y que nos calienta, en la 
hierba, en las piedras... Dios, &lt;em&gt;Creator omnium&lt;/em&gt;, atraviesa todo,
 pero está más allá, y precisamente por esto es el fundamento de todo. 
El monje, dejando todo, por así decirlo, “se arriesga”, se expone a la 
soledad y al silencio para no vivir de otra cosa más que de lo esencial,
 y precisamente viviendo de lo esencial encuentra también una profunda 
comunión con los hermanos, con cada hombre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-L5dSZDbRGyc/TpQOUb8MUEI/AAAAAAAAD_A/Rldxqqbr75M/s1600/c2.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="268" src="http://2.bp.blogspot.com/-L5dSZDbRGyc/TpQOUb8MUEI/AAAAAAAAD_A/Rldxqqbr75M/s400/c2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
- &lt;strong&gt;Llegar a ser monjes requiere tiempo, ejercicio, paciencia, “en una perseverante vigilancia divina&lt;/strong&gt; – como afirmaba San Bruno – esperando el regreso del Señor para abrirle inmediatamente la puerta" (&lt;em&gt;Carta a Rodolfo&lt;/em&gt;, 4); y precisamente en esto consiste la belleza de toda vocación en la Iglesia: &lt;strong&gt;dar
 tiempo a Dios de actuar con su Espíritu y a la propia humanidad de 
formarse, de crecer según la medida de la madurez de Cristo, en ese 
particular estado de vida&lt;/strong&gt;. En Cristo está el todo, la plenitud;
 necesitamos tiempo para hacer nuestra una de las dimensiones de su 
misterio. Podríamos decir que éste es un camino de transformación en el 
que se realiza y se manifiesta el misterio de la Resurrección de Cristo 
en nosotros, misterio al que nos ha remitido esta tarde la Palabra de 
Dios en la lectura bíblica, tomada de la &lt;em&gt;Carta a los Romanos&lt;/em&gt;: 
el Espíritu Santo, que resucitó a Jesús de entre los muertos, y que dará
 la vida también a nuestros cuerpos mortales (cfr Rm 8,11), es Aquel que
 realiza también nuestra configuración a Cristo según la vocación de 
cada uno, un camino que discurre desde la fuente bautismal hasta la 
muerte, paso hacia la casa del Padre. A veces, &lt;strong&gt;a los ojos del 
mundo, parece imposible permanecer durante toda la vida en un 
monasterio, pero en realidad toda una vida es apenas suficiente para 
entrar en esta unión con Dios, en esa Realidad esencial y profunda que 
es Jesucristo&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;- ¡Por esto he venido aquí, 
queridos Hermanos que formáis la Comunidad cartuja de Serra San Bruno! 
Para deciros que la Iglesia os necesita, y que vosotros necesitáis a la 
Iglesia. Vuestro lugar no es marginal: &lt;strong&gt;ninguna vocación es marginal en el Pueblo de Dios&lt;/strong&gt;:
 somos un único cuerpo, en el que cada miembro es importante y tiene la 
misma dignidad, y es inseparable del todo. También vosotros, que vivís 
en un aislamiento voluntario, estáis en realidad en el corazón de la 
Iglesia, y &lt;strong&gt;hacéis correr por sus venas la sangre pura de la contemplación y del amor de Dios&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-qliQeSev6oU/TpQOVQnpleI/AAAAAAAAD_I/_eZbaNbHLRQ/s1600/c1%255D.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="260" src="http://1.bp.blogspot.com/-qliQeSev6oU/TpQOVQnpleI/AAAAAAAAD_I/_eZbaNbHLRQ/s400/c1%255D.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;&lt;br style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;- &lt;em&gt;Stat Crux dum volvitur orbis&lt;/em&gt; – así reza vuestro lema. &lt;strong&gt;La
 Cruz de Cristo es el punto firme, en medio de los cambios y de las 
vicisitudes del mundo. La vida en una Cartuja participa de la 
estabilidad de la Cruz, que es la de Dios, de su amor fiel&lt;/strong&gt;. 
Permaneciendo firmemente unidos a Cristo, como sarmientos a la Vid, 
también vosotros, Hermanos Cartujos, estáis asociados a su misterio de 
salvación, como la Virgen María, que junto a la Cruz&lt;em&gt; stabat&lt;/em&gt;, 
unida al Hijo en la misma oblación de amor. Así, como María y junto con 
ella, también vosotros estáis insertos profundamente en el misterio de 
la Iglesia, sacramento de unión de los hombres con Dios y entre sí. En 
esto vosotros estáis también singularmente cercanos a mi ministerio. 
Vele por tanto sobre nosotros la Madre Santísima de la Iglesia, y que el
 Santo Padre Bruno bendiga siempre desde el Cielo a vuestra Comunidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-3595665451286025807?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/3595665451286025807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=3595665451286025807&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/3595665451286025807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/3595665451286025807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/11/benedicto-xvi-y-la-vida-religiosa-ix.html' title='Benedicto XVI y la Vida Religiosa IX'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ccsJxLGEtZo/TpQJ9JoQANI/AAAAAAAAD-w/1lo9aYQAjm0/s72-c/Papa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-7545445140215441076</id><published>2011-11-12T15:24:00.000-05:00</published><updated>2011-11-12T15:24:48.278-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mensajes Papales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benedicto XVI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Religiosos'/><title type='text'>Benedicto XVI y la Vida Religiosa VIII</title><content type='html'>&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tomado de &lt;a href="http://divinavocacion.blogspot.com/"&gt;Divinas Vocaciones Religiosas&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="post-header" style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;


&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="post-body entry-content" id="post-body-2418753900074517663" style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;div style="border-color: -moz-use-text-color; border-style: none; border-width: medium;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-color: -moz-use-text-color; border-style: none; border-width: medium;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TPT54BnXGVI/AAAAAAAADXI/RzrZAFvFygI/s1600/x.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5545331782101440850" src="http://2.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TPT54BnXGVI/AAAAAAAADXI/RzrZAFvFygI/s400/x.jpg" style="height: 400px; width: 328px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Discurso del Santo Padre a los 
participantes de la Asamblea General Semestral de la Unión de Superiores
 Generales (26 de noviembre de 2010). Fuente: &lt;em&gt;Zenit&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;***&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;¡Queridísimos Hermanos y Hermanas!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Estoy contento de encontrarme con vosotros 
con ocasión de la Asamblea Semestral de la Unión de los Superiores 
Generales, que estáis celebrando, en continuidad con la del mayo pasado,
 sobre el tema de la vida consagrada en Europa. Saludo al Presidente, 
Don Pascual Chávez – a quien doy las gracias por las palabras que me ha 
dirigido- así como al Consejo Ejecutivo; un saludo particular al Comité 
Directivo de la Unión Internacional de los Superiores Generales y a los 
numerosos Superiores Generales. Extiendo mi pensamiento a todos vuestros
 hermanos y hermanas dispersos por el mundo, especialmente a los que 
sufren por dar testimonio del Evangelio. &lt;strong&gt;Deseo expresar mi 
sincero agradecimiento por todo lo que hacéis en la Iglesia y con la 
Iglesia a favor de la evangelización y del hombre&lt;/strong&gt;. Pienso en 
las múltiples actividades pastorales en las parroquias, en los 
santuarios y en los centros de culto, por la catequesis y la formación 
cristiana de los niños, de los jóvenes y de los adultos, manifestando 
vuestra pasión por Cristo y por la humanidad. Pienso en el gran trabajo 
en el campo educativo, en las universidades y en las escuelas; en las 
múltiples obras sociales, a través de las cuales salís al encuentro de 
los hermanos más necesitados con el amor mismo de Dios. Pienso también 
en el testimonio, a veces arriesgado, de vida evangélica en las misiones
 &lt;em&gt;ad gentes&lt;/em&gt;, en circunstancias a menudo difíciles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TQEktxI454I/AAAAAAAADXY/AkmtvsRwyVI/s1600/0.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="315" src="http://1.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TQEktxI454I/AAAAAAAADXY/AkmtvsRwyVI/s400/0.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Franciscanos de la Renovación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Vuestras dos últimas Asambleas han estado dedicadas a &lt;strong&gt;considerar el futuro de la vida consagrada en Europa&lt;/strong&gt;. Esto ha significado &lt;strong&gt;replantear el sentido mismo de vuestra vocación, que comporta, ante todo, buscar a Dios&lt;/strong&gt;, &lt;em&gt;quaerere Deum&lt;/em&gt;: sois por vocación buscadores de Dios. Consagrad a esta búsqueda las mejores energías de vuestra vida. &lt;strong&gt;Pasad
 de las cosas secundarias a las esenciales, es decir, a lo que es 
verdaderamente importante; buscad lo definitivo, buscad a Dios, mantened
 la mirada puesta en Él&lt;/strong&gt;. Como los primeros monjes, cultivad una orientación escatológica: &lt;strong&gt;detrás de lo provisional buscad lo que permanece&lt;/strong&gt;,
 es decir lo que no pasa. Buscad a Dios en los hermanos que os ha dado, 
con los cuales compartís la misma vida y misión. Buscadlo en los hombres
 y en las mujeres de nuestro tiempo, a los que estáis invitados a 
ofrecer, con la vida y la palabra, el don del Evangelio. &lt;strong&gt;Buscadlo especialmente en los pobres&lt;/strong&gt;, primeros destinatarios de la Buena Noticia (cf. Lc 4,18). &lt;strong&gt;Buscadlo en la Iglesia, donde el Señor se hace presente, sobre todo en la Eucaristía y en los demás Sacramentos&lt;/strong&gt;;
 y en su Palabra, que es vía maestra para la búsqueda de Dios, nos 
introduce en el coloquio con Él y nos revela su verdadero rostro. ¡Sed 
siempre buscadores apasionados y testigos de Dios!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TQEkxFGCNYI/AAAAAAAADXg/i-DJmAqQh9k/s1600/3.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="290" src="http://3.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TQEkxFGCNYI/AAAAAAAADXg/i-DJmAqQh9k/s400/3.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Dominicas de Santa Cecilia&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TQEkySDuBTI/AAAAAAAADXk/YWclDk0cpzE/s1600/4.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="326" src="http://1.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TQEkySDuBTI/AAAAAAAADXk/YWclDk0cpzE/s400/4.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hermanos de San Juan&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;La renovación profunda de la vida consagrada 
parte de la centralidad de la Palabra de Dios, y más en concreto del 
Evangelio, regla suprema para todos vosotros, como afirma el Concilio 
Vaticano II en el &lt;em&gt;Decreto Perfectae caritatis&lt;/em&gt; (cf. n. 2) y como
 bien comprendieron vuestros Fundadores: la vida consagrada es una 
planta rica en ramas que hunde las raíces en el Evangelio. Lo demuestra 
la historia de vuestros Institutos, en los que &lt;strong&gt;la firme voluntad
 de vivir el Mensaje de Cristo y de configurar la propia vida según Él, 
ha sido y continúa siendo el criterio fundamental del discernimiento 
vocacional y de vuestro discernimiento personal y comunitario&lt;/strong&gt;. &lt;strong&gt;Es
 el Evangelio vivido cotidianamente el elemento que da fascinación y 
belleza a la vida consagrada y la presenta ante el mundo como una 
alternativa viable. Esto necesita la sociedad actual, esto espera de 
vosotros la Iglesia: que seáis Evangelio vivo.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/strong&gt;Otro aspecto fundamental de la vida consagrada que querría destacar es la &lt;strong&gt;fraternidad&lt;/strong&gt;: &lt;em&gt;confessio Trinitatis&lt;/em&gt; (cf. Juan Pablo II, &lt;em&gt;Exhort. Ap. Vita consecrata&lt;/em&gt;, 41) y parábola de la Iglesia comunión. A través de ésta, de hecho, pasa el testimonio de vuestra consagración. &lt;strong&gt;La vida fraterna es uno de los aspectos que más buscan los jóvenes cuando se acercan a vuestra vida&lt;/strong&gt;;
 es un elemento profético importante que ofrecéis en una sociedad 
fuertemente individualista. Conozco los esfuerzos que estáis haciendo en
 este campo, como &lt;strong&gt;conozco también las dificultades que la vida comunitaria comporta&lt;/strong&gt;. Es necesario un serio y constante discernimiento para escuchar lo que el Espíritu dice a la comunidad (cf. Ap 2,7), para &lt;strong&gt;reconocer lo que viene del Señor y lo que le es contrario&lt;/strong&gt; (cf. &lt;em&gt;Vita consecrata&lt;/em&gt;, 73). &lt;strong&gt;Sin
 el discernimiento, acompañado de la oración y de la reflexión, la vida 
consagrada corre el peligro de acomodarse a los criterios de este mundo:
 el individualismo, el consumismo, el materialismo; criterios que hacen 
disminuir la fraternidad y hacen perder fascinación y penetración a la 
misma vida consagrada&lt;/strong&gt;. Sed maestros del discernimiento, para que vuestros hermanos y vuestras hermanas asuman este &lt;em&gt;habitus&lt;/em&gt;
 y vuestras comunidades sean signo elocuente para el mundo de hoy. 
Vosotros que ejercéis el servicio de la autoridad, y que tenéis tareas 
de guía y de proyección del futuro de vuestros Institutos Religiosos, 
recordad que una parte importante de la animación espiritual y del 
gobierno es la búsqueda común de los medios para favorecer la comunión, 
la comunicación mutua, la calidez y la verdad en las relaciones 
recíprocas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TQEkwOrGx6I/AAAAAAAADXc/TLciZxgFHNU/s1600/2.JPG" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="297" src="http://4.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TQEkwOrGx6I/AAAAAAAADXc/TLciZxgFHNU/s400/2.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;Adoratrices del Corazón Real﻿&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Un último elemento que quiero evidenciar es 
la misión. La misión es el modo de ser de la Iglesia y, en ella, de la 
vida consagrada; forma parte de vuestra identidad; os empuja a llevar el
 Evangelio a todos, sin límites. La misión, sostenida por una fuerte 
experiencia de Dios, por una robusta formación y por la vida fraterna en
 comunidad, es una clave para comprender y revitalizar la vida 
consagrada. Id, por tanto, y en fidelidad creativa haced vuestro el 
desafío de la nueva evangelización. Renovad vuestra presencia en los 
aerópagos de hoy para anunciar, como hizo san Pablo en Atenas, al Dios 
“desconocido”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;div style="border-color: -moz-use-text-color; border-style: none; border-width: medium;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Queridos Superiores Generales, &lt;strong&gt;el momento actual presenta para no pocos Institutos el dato de la disminución numérica, especialmente en Europa&lt;/strong&gt;. Las dificultades, sin embargo, no deben hacernos olvidar que &lt;strong&gt;la vida consagrada tiene su origen en el Señor&lt;/strong&gt;: &lt;strong&gt;es querida por Él para la edificación y la santidad de su Iglesia, y por eso la misma Iglesia nunca estará privada de ella&lt;/strong&gt;. Mientras os aliento a caminar en la fe y en la esperanza, &lt;strong&gt;os pido un renovado compromiso en la pastoral vocacional&lt;/strong&gt;
 y en la formación inicial y permanente. Os confío a la Bienaventurada 
Virgen María, a vuestros Santos Fundadores y Patrones, mientras de 
corazón os imparto mi Bendición Apostólica, que extiendo a vuestras 
Familias religiosas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-color: -moz-use-text-color; border-style: none; border-width: medium;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-color: -moz-use-text-color; border-style: none; border-width: medium;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;strong&gt;***&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-color: -moz-use-text-color; border-style: none; border-width: medium;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-color: -moz-use-text-color; border-style: none; border-width: medium;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y un recuerdo a los Religiosos:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="border-color: -moz-use-text-color; border-style: none; border-width: medium; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;em&gt;"No
 hay que olvidar nunca que las celebraciones presididas por el Papa 
están llamadas a ser punto de referencia para toda la Iglesia. Es el 
Papa, el Sumo Pontífice, el gran liturgo de la Iglesia, aquel que, 
también a través de la celebración, &lt;strong&gt;ejerce un auténtico magisterio litúrgico al que todos deben mirar&lt;/strong&gt;".&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span&gt;(Mons. Guido Marini, Maestro de Ceremonias Pontificias. Fuente: &lt;em&gt;La Buhardilla de Jerónimo&lt;/em&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-7545445140215441076?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/7545445140215441076/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=7545445140215441076&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/7545445140215441076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/7545445140215441076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/11/benedicto-xvi-y-la-vida-religiosa-viii.html' title='Benedicto XVI y la Vida Religiosa VIII'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_lCjeEOJTLoo/TPT54BnXGVI/AAAAAAAADXI/RzrZAFvFygI/s72-c/x.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-7792246440344293853</id><published>2011-11-05T13:45:00.000-05:00</published><updated>2011-11-05T13:45:09.368-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>Masacre de cristianos a manos de una secta islamista en Nigeria</title><content type='html'>&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 16px; text-transform: uppercase;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: x-small;"&gt;( De &lt;a href="http://infocatolica.com/"&gt;infocatólica&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 16px; text-transform: uppercase;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;LA CIFRA DE MUERTOS SE SITÚA ENTRE SESENTA Y UN CENTENAR&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Una serie de ataques con bombas contra iglesias, oficinas policiales y otros objetivos se cobró este viernes al menos 63 víctimas mortales y causó heridas a cientos de personas en Damaturu, en el estado de Yobe, al noreste de Nigeria, según testigos y fuentes de Cruz Roja. Un subcomisario de la Policía ha contado a la agencia Efe que el número de muertes ronda el centenar. La secta islamista Boko Haram reivindica los ataques.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;(&lt;strong&gt;AFP&lt;/strong&gt;) Las explosiones cogieron por sorpresa a las fuerzas de seguridad sobre las 18.30, hora local del viernes, y fueron seguidas de tiroteos que se prolongaron durante la noche, lo que forzó la huida de numerosos habitantes de la ciudad, de acuerdo con el corresponsal de BBC en el país. Entre los edificios afectados se encuentran nueve iglesias y la sede de la policía de este estado nigeriano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Un miembro de la secta islamista Boko Haram ha reivindicado este sábado para los ataques. "Somos responsables de los ataques en Borno -estado del que la ciudad de Maiduguri es la capital y donde había tenido lugar un triple atentado suicida contra un cuartel del ejército- y Damaturu", ha reconocido a través de una llamada telefónica un miembro del grupo identificado como Abul Qaqaa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;La banda, cuyo nombre significa "La educación occidental está prohibida", lucha por imponer la ley islámica en Nigeria y ha lanzado con frecuencia ataques contra miembros de la policía y el Gobierno.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Por su parte, en la ciudad septentrional de Kaduna varios hombres armados atacaron a los fieles que se dirigían a una vigilia en la iglesia de San José y acabaron con la vida de dos mujeres. Al menos otras 14 personas fueron ingresadas en hospitales de la zona, mientras que un número indeterminado presentaban heridas menores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Se trata de la sexta vez en los últimos seis meses que tiene lugar un ataque similar en el sur del estado de Kaduna, mayoritariamente cristiano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: white; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Con alrededor de 150 millones de habitantes, que se integran en más de 200 grupos tribales, Nigeria -el país más poblado de África- sufre múltiples tensiones por profundas diferencias políticas, religiosas y territoriales entre sus comunidades.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-7792246440344293853?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/7792246440344293853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=7792246440344293853&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/7792246440344293853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/7792246440344293853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/11/masacre-de-cristianos-manos-de-una.html' title='Masacre de cristianos a manos de una secta islamista en Nigeria'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-6819503597045524615</id><published>2011-11-02T01:30:00.000-05:00</published><updated>2011-11-02T01:30:02.113-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mensajes Papales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benedicto XVI'/><title type='text'>ÁNGELUS, 2 de noviembre de 2008</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-rM4Oa0pt8yo/Tc2B94R07DI/AAAAAAAAAYc/h0u3loNd5SQ/s1600/escudo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/-rM4Oa0pt8yo/Tc2B94R07DI/AAAAAAAAAYc/h0u3loNd5SQ/s200/escudo.jpg" width="171" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;BENEDICTO XVI&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;ÁNGELUS&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Domingo 2 de noviembre de 2008&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Queridos hermanos y hermanas: &lt;/i&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ayer, la fiesta de Todos los Santos nos hizo contemplar "la ciudad del cielo, la 
Jerusalén celeste, que es nuestra madre" (&lt;i&gt;Prefacio de Todos los Santos&lt;/i&gt;). 
Hoy, con el corazón dirigido todavía a estas realidades últimas, conmemoramos a 
todos los fieles difuntos, que "nos han precedido con el signo de la fe y 
duermen ya el sueño de la paz" (&lt;i&gt;Plegaria eucarística i&lt;/i&gt;). Es muy 
importante que los cristianos vivamos la relación con los difuntos en la verdad 
de la fe, y miremos la muerte y el más allá a la luz de la Revelación. Ya el 
apóstol san Pablo, escribiendo a las primeras comunidades, exhortaba a los 
fieles a "no afligirse como los hombres sin esperanza". "Si creemos que Jesús ha 
muerto y resucitado —escribía—, del mismo modo a los que han muerto en Jesús 
Dios los llevará con él" (&lt;i&gt;1 Ts&lt;/i&gt; 4, 13-14). También hoy es necesario 
evangelizar la realidad de la muerte y de la vida eterna, realidades 
particularmente sujetas a creencias supersticiosas y sincretismos, para que la 
verdad cristiana no corra el riesgo de mezclarse con mitologías de diferentes 
tipos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;En mi encíclica sobre la esperanza cristiana, me interrogué sobre el misterio 
de la vida eterna (cf. &lt;i&gt;
Spe salvi&lt;/i&gt;, 10-12). Me pregunté: la fe cristiana, 
¿es también para los hombres de hoy una esperanza que transforma y sostiene su 
vida? (cf. &lt;i&gt;ib&lt;/i&gt;., 10). Y más radicalmente: ¿desean aún los hombres y las 
mujeres de nuestra época la vida eterna? ¿O tal vez la existencia terrena se ha 
convertido en su único horizonte? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;En realidad, como ya observaba san Agustín, todos queremos la "vida 
bienaventurada", la felicidad; queremos ser felices. No sabemos bien qué es y 
cómo es, pero nos sentimos atraídos hacia ella. Se trata de una esperanza 
universal, común a los hombres de todos los tiempos y de todos los lugares. La 
expresión "vida eterna" querría dar un nombre a esta espera que no podemos 
suprimir: no una sucesión sin fin, sino una inmersión en el océano del amor 
infinito, en el que ya no existen el tiempo, el antes y el después. Una plenitud 
de vida y de alegría: esto es lo que esperamos y aguardamos de nuestro ser con 
Cristo (cf.&lt;i&gt; ib&lt;/i&gt;., 12). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Renovemos hoy la esperanza en la vida eterna fundada realmente en la muerte y 
resurrección de Cristo. "He resucitado y ahora estoy siempre contigo", nos dice 
el Señor, y mi mano te sostiene. Dondequiera que puedas caer, caerás entre mis 
manos, y estaré presente incluso a las puertas de la muerte. A donde ya nadie 
puede acompañarte y a donde no puedes llevar nada, allí te espero para 
transformar para ti las tinieblas en luz. Pero la esperanza cristiana nunca es 
solamente individual; también es siempre esperanza para los demás. Nuestras 
existencias están profundamente unidas unas a otras, y el bien y el mal que cada 
uno realiza también afecta siempre a los demás. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así, la oración de un alma peregrina en el mundo puede ayudar a otra alma que se 
está purificando después de la muerte. Por eso hoy la Iglesia nos invita a rezar 
por nuestros queridos difuntos y a visitar sus tumbas en los cementerios. Que 
María, Estrella de la esperanza, haga más fuerte y auténtica nuestra fe en la 
vida eterna y sostenga nuestra oración de sufragio por los hermanos difuntos.
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;* * *&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;Después del Ángelus &lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;

&lt;/div&gt;
&lt;div style="color: black; font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Saludo con afecto a los fieles de lengua española aquí presentes. En la 
Conmemoración de los fieles difuntos, la Iglesia con amor maternal nos invita a 
ofrecer sufragios por nuestros seres queridos que han dejado ya este mundo, y de 
modo especial por los más necesitados de la misericordia de Dios. En nuestra 
oración personal y en el sacrificio eucarístico, pedimos al Señor que los 
purifique totalmente para que puedan gozar de la paz y del descanso eterno. ¡Que 
Dios os bendiga!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-6819503597045524615?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/6819503597045524615/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=6819503597045524615&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/6819503597045524615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/6819503597045524615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/11/angelus-2-de-noviembre-de-2008.html' title='ÁNGELUS, 2 de noviembre de 2008'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-rM4Oa0pt8yo/Tc2B94R07DI/AAAAAAAAAYc/h0u3loNd5SQ/s72-c/escudo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-8267858263973810916</id><published>2011-10-31T18:40:00.000-05:00</published><updated>2011-10-31T18:43:12.589-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sumos Pontifices'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Decretos y Documentos de la iglesia'/><title type='text'>Encíclica MENS NOSTRA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://farm1.static.flickr.com/48/169849052_3e416ecf6c.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://farm1.static.flickr.com/48/169849052_3e416ecf6c.jpg" width="183" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;CARTA ENCÍCLICA&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;MENS
NOSTRA&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;
&lt;br /&gt;DEL SUMO PONTÍFICE&lt;br /&gt;PÍO XI&lt;br /&gt;SOBRE LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;INTRODUCCIÓN&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;1. A ninguno de vosotros, venerables hermanos,
  se le oculta cuál fue nuestra intención o nuestro ánimo cuando, al comenzar
  este año, anunciamos al orbe católico un jubileo extraordinario para
  celebrar el quincuagésimo aniversario de aquel día en que, recibida la
  ordenación sacerdotal, ofrecimos por vez primera el santo sacrificio del
  altar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Porque, como solemnemente declaramos en la
  constitución apostólica &lt;i&gt;Auspicantibus Nobis&lt;/i&gt;, promulgada el día 6 de
  enero de 1929(1), con dicha celebración no sólo queríamos que nuestros
  queridos hijos, la gran familia cristiana confiada a nuestro corazón por el
  benignísimo Corazón Divino, participasen en la alegría de su Padre común,
  y unidos con él diesen gracias al Supremo Dador de todo bien, sino que,
  además y sobre todo, abrigábamos la dulce esperanza de que, franqueados con
  paternal liberalidad los tesoros celestiales de que el Señor nos ha hecho
  dispensadores, tendrían los fieles dichosa oportunidad para fortalecerse en
  la fe, crecer en la piedad y perfección cristiana y ajustar fielmente a las
  normas del Evangelio las costumbres públicas y privadas; con lo cual, y como
  fruto hermosísimo de la total pacificación de cada uno consigo mismo y con
  Dios, se podría esperar la mutua pacificación de las almas y de los pueblos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;2. No fue vana nuestra esperanza. Porque aquel
  encendido ardor de devoción, con que fue acogida la promulgación del
  jubileo, lejos de menguar con el transcurso del tiempo, ha ido creciendo cada
  vez más, ayudando a ello el Señor con memorables acontecimientos que harán
  imperecedera la memoria de este año, verdaderamente de salud.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Con indecible consuelo hemos podido ver, en
  gran parte con nuestros propios ojos, este magnífico aumento de fe y de
  piedad, y entrañablemente nos hemos complacido en contemplar tan gran
  muchedumbre de hijos queridísimos, a los cuales pudimos recibir en nuestra
  casa y, por decirlo así, estrechar con paternal afecto contra nuestro
  corazón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hoy, mientras desde lo más íntimo del alma
  elevamos al Padre de la misericordia un ardiente himno de gratitud por tantos
  y tan señalados frutos como El se dignó producir, madurar y cosechar en su
  viña durante este Año Jubilar, nuestra pastoral solicitud nos mueve e
  impulsa a procurar que de tan prósperos comienzos resulten en lo sucesivo
  grandes y permanentes beneficios para la felicidad y salvación de los
  individuos, y, por tanto, de toda la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;3. Y meditando Nos cómo podría esto
  conseguirse, recordamos que nuestro predecesor, de f. m., León XIII, al
  promulgar en otra ocasión el santo jubileo, con palabras gravísimas, que
  hacíamos nuestras en la citada constitución &lt;i&gt;Auspicantibus Nobis&lt;/i&gt;(2),
  exhortaba a todos los fieles a &lt;i&gt;recogerse algún tiempo para poner en cosas
  mejores sus pensamientos apegados a la tierra&lt;/i&gt;(3), y recordamos también
  cómo nuestro predecesor, de s. m., Pío X, tan celoso promotor y ejemplo vivo
  de santidad sacerdotal, al promulgar en el año jubílar de su sacerdocio una
  piadosísima y memorable exhortación al clero católico(4), daba enseñanzas
  preciosas y escogidas para elevar a mucha altura el edificio de la vida
  espiritual.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;4. Siguiendo, pues, las huellas de estos
  Pontífices, hemos juzgado oportuno hacer también Nos algo, aconsejando una
  práctica excelente, de la cual esperamos que el pueblo cristiano sacará
  muchísimo y extraordinario provecho. Nos referimos a la práctica de los
  Ejercicios espirituales, que deseamos ardientemente se promueva y difunda más
  y más cada día, no sólo en ambos cleros, sino también entre las
  agrupaciones de seglares católicos, y que nos complacemos en dejar a nuestros
  amados hijos como recuerdo de nuestro Año Jubilar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lo cual hacemos con tanto mayor gusto, al
  declinar ya el año del quincuagésimo aniversario de nuestra primera Misa,
  cuanto que nada nos puede ser más grato que recordar las celestiales gracias
  e inefables consolaciones que muchas veces hemos experimentado al hacer los
  Ejercicios espirituales, con cuya práctica asidua hemos marcado como con
  otros tantos jalones las distintas etapas de nuestra vida sacerdotal, y hemos
  sacado luz y alientos para conocer y cumplir el divino beneplácito. Nada nos
  es más grato, finalmente, que recordar cuanto en todo el transcurso de
  nuestro ministerio sacerdotal trabajamos por instruir al prójimo en las cosas
  del cielo por medio de los mismos Ejercicios, con tanto fruto y tan increíble
  provecho de las almas, que con razón juzgamos que los Ejercicios espirituales
  son y constituyen un especial medio para alcanzar la eterna salvación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;I. IMPORTANCIA, OPORTUNIDAD&lt;br /&gt;Y
  UTILIDAD DE LOS EJERCICIOS&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Su valor en nuestro tiempo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;5. Y en verdad, venerables hermanos, que al
  considerar, siquiera sea de paso, los tiempos que vivimos, se verá por más
  de una razón la importancia, utilidad y oportunidad de los santos retiros. La
  más grave enfermedad que aflige a nuestra época, siendo fuente fecunda de
  los males que toda persona sensata lamenta, es la ligereza e irreflexión que
  lleva extraviados a los hombres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;De ahí la disipación continua y vehemente en
  las cosas exteriores; de ahí la insaciable codicia de riquezas y placeres,
  que poco a poco debilita y extingue en las almas el deseo de bienes más
  elevados, y de tal manera las enreda en las cosas exteriores y transitorias,
  que no las deja elevarse a la consideración de las verdades eternas, ni de
  las leyes divinas, ni aun del mismo Dios, único principio y fin de todo el
  universo creado; el cual, no obstante, por su infinita bondad y misericordia,
  en nuestros mismos días y a pesar de la corrupción de costumbres que todo lo
  invade, no deja de atraer a los hombres hacia Sí con abundantísimas gracias.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pues para curar esta enfermedad que tan
  reciamente aflige hoy a los hombres, ¿qué remedio y qué alivio mejor
  podríamos proponer que invitar al piadoso retiro de los Ejercicios
  espirituales a estas almas débiles y descuidadas de las cosas eternas? Y,
  ciertamente, aunque los Ejercicios espirituales no fuesen sino un corto retiro
  de algunos días, durante los cuales el hombre, apartado del trato ordinario
  de los demás y de la baraúnda de preocupaciones halla oportunidad, no para
  emplear dicho tiempo en una quietud ociosa, sino para meditar en los
  gravísimos problemas que siempre han preocupado profundamente al género
  humano, los problemas de su origen y de su fin, de dónde viene el hombre y
  adónde va; aunque sólo esto fuesen los Ejercicios espirituales, nadie
  dejaría de ver que de ellos pueden sacarse beneficios no pequeños.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para formar hombres&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;6. Pero todavía sirven para mucho más. Porque
  al obligar al hombre al trabajo interior de examinar más atentamente sus
  pensamientos, palabras y acciones, considerándolo todo con mayor diligencia y
  penetración, es admirable cuánto ayudan a las humanas facultades; de suerte
  que en esta insigne palestra del espíritu, el entendimiento se acostumbra a
  pensar con madurez y a ponderar justamente las cosas, la voluntad se fortalece
  en extremo, las pasiones se sujetan al dominio de la razón, la actividad toda
  del hombre, unida a la reflexión, se ajusta a una norma y regla fija, y el
  alma, finalmente, se eleva a su nativa nobleza y excelencia, según lo declara
  con una hermosa comparación el papa San Gregorio en su libro &lt;i&gt;Pastoral&lt;/i&gt;:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;blockquote style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;«El alma humana, a la manera del agua, sí
    va encerrada, sube hacia la alto, volviendo a la misma altura de donde baja;
    pero si se la deja libre, se pierde, porque se derrama inútilmente en lo
    más bajo»(5).&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Además, al ejercitarse en las meditaciones
  espirituales, la mente, gozosa en su Señor, no sólo es avivada como por
  ciertos estímulos del silencio y fortalecida con inefables raptos, como
  advierte sabiamente San Euquerio, obispo de Lyón(6), sino que es invitada por
  la divina liberalidad a aquel alimento celestial, del que dice Lactancio: &lt;i&gt;Ningún
  manjar es más sabroso para el alma que el conocimiento de la verdad&lt;/i&gt;(7), y
  es admitida a aquella &lt;i&gt;escuela de celestial doctrina y palestra de artes
  divinas&lt;/i&gt;(8), como la llama un antiguo autor (que largo tiempo se creyó
  fuese San Basilio Magno), &lt;i&gt;donde es Dios todo lo que se aprende, el camino
  por donde se va, todo aquello por donde se llega al conocimiento de la suprema
  verdad&lt;/i&gt;(9).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;De donde se sigue claramente que los Ejercicios
  espirituales tienen un maravilloso poder, así para perfeccionar las
  facultades naturales del individuo como principalmente para formar al hombre
  sobrenatural o cristiano. Ciertamente que en estos tiempos, cuando el genuino
  sentido de Cristo, el espíritu sobrenatural, esencia de nuestra santa
  religión, vive cercado por tantos estorbos e impedimentos, cuando por todas
  partes domina el naturalismo, que debilita la firmeza de la fe y extingue las
  llamas de la caridad cristiana, importa sobre toda ponderación que el hombre
  se sustraiga a esa fascinación de la vanidad que obnubila lo bueno(10), y se
  esconda en aquella bienaventurada soledad, donde, alumbrado por celestial
  magisterio, aprenda a conocer el verdadero valor y precio de la vida humana
  para ponerla al servicio de sólo Dios; tenga horror a la fealdad del pecado;
  conciba el santo temor de Dios; vea claramente, como si se le rasgase un velo,
  la vanidad de las cosas terrenas, y, advertido por los avisos y ejemplos de
  Aquel que es el camino, la verdad y la vida(11), se despoje del hombre viejo(12),
  se niegue a sí mismo, y acompañado por la humildad, la obediencia y la
  voluntaria mortificación de sí mismo, se revista de Cristo y se esfuerce en
  llegar a ser varón perfecto, y se afane por conseguir la completa medida de
  la edad perfecta según Cristo, de la que habla el Apóstol(13); y más aún,
  se empeñe con toda su alma en que también él pueda repetir con el mismo
  Apóstol: «Yo vivo, o más bien, no soy yo el que vivo, sino que Cristo vive
  en mí»(4). Estos son los grados por los que sube el alma a la consumada
  perfección, y se une suavísimamente con Dios, mediante el auxilio de la
  gracia divina, lograda más copiosamente durante esos días de retiro, por
  más fervorosas oraciones y por la participación más frecuente de los
  sagrados misterios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cosas son éstas, venerables hermanos,
  verdaderamente singulares y excelentísimas, que exceden con mucho a la
  naturaleza. En su feliz consecución se hallan, y solamente en ella, el
  descanso, la felicidad, la verdadera paz, que con tanta sed apetece el alma
  humana, y que la sociedad actual, arrebatada por la fiebre de placeres, busca
  inútilmente en el ansia de los bienes inciertos y caducos, en el tumulto y
  agitación de la vida. En cambio, vemos muy bien por experiencia cómo en los
  Ejercicios espirituales hay una fuerza admirable para devolver la paz a los
  hombres y elevarlos a la santidad de la vida; lo cual también se prueba por
  la larga práctica de los siglos pasados, y quizá más claramente por la de
  nuestros días, cuando una multitud casi innumerable de almas, que bien se han
  ejercitado en el sagrado retiro de los Ejercicios, salen de ellos arraigadas
  en Cristo y edificadas sobre El como sobre fundamento(15), llenas de luz,
  saturadas de gozo e inundadas por aquella paz que supera a todo sentido(16).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para formar apóstoles&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;7. Pero de esta plenitud de vida cristiana, que
  a todas luces producen los Ejercicios espirituales, además de la paz
  interior, brota como espontáneamente otro fruto muy exquisito, que redunda
  egregiamente en no escaso provecho social: el ansia de ganar almas para
  Cristo, o lo que llamamos espíritu apostólico. Porque natural efecto de la
  caridad es que el alma justa, donde Dios mora por la gracia, se encienda
  maravillosamente en deseos de comunicar a las demás almas aquel conocimiento
  y aquel amor del Bien infinito que ella misma ha alcanzado y posee.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ahora bien: en estos tiempos en que la sociedad
  humana tiene tanta necesidad de auxilios espirituales, cuando las lejanas
  tierras de las Misiones blanquean ya para la siega(17) y reclaman cada vez
  más numerosos operarios, cuando nuestros mismos países exigen escogidísimas
  legiones de sacerdotes de ambos cleros que sean idóneos dispensadores de los
  misterios divinos y numerosos ejércitos de piadosos seglares que, unidos
  estrechamente con el apostolado jerárquico, le ayuden con celosa actividad, consagrándose
  a las múltiples obras y trabajos de la Acción Católica, Nos, venerables
  hermanos, enseñados por el magisterio de la historia, consideramos y
  celebramos los sagrados retiros de los Ejercicios como Cenáculos —alzados
  como por inspiración divina—
  donde los corazones generosos, fortalecidos por la gracia, ilustrados por las
  verdades eternas y alentados por los ejemplos de Cristo, no sólo conocerán
  claramente el valor de las almas y se encenderán en deseos de salvarlas en
  cualquier estado de vida en que, después de diligente examen, crean que deben
  servir a su Creador, sino que, además, aprenderán plenamente el celo, los
  medios, los trabajos y las arduas empresas del apostolado cristiano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;II. LOS EJERCICIOS EN LA HISTORIA DE LA
  IGLESIA&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En el principio de la Iglesia&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;8. Por lo demás, éste fue el procedimiento y
  método que nuestro Señor empleó muchas veces para formar los pregoneros del
  Evangelio. Porque el mismo divino Maestro, no satisfecho con permanecer largos
  años en su retiro de Nazaret, antes de brillar a plena luz ante las gentes e
  instruirlas con su palabra para las cosas del cielo, quiso pasar cuarenta
  días enteros en la mayor soledad del desierto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y más aún, en medio de las fatigas de la
  predicación evangélica, acostumbraba asimismo a invitar a los apóstoles al
  amable silencio del retiro: &lt;i&gt;Venid aparte a un lugar desierto y reposad un
  poco&lt;/i&gt;(18); y, vuelto ya al cielo desde este mundo de trabajos, quiso que
  sus apóstoles y discípulos recibieran su última formación y perfección en
  el Cenáculo de Jerusalén, donde por espacio de diez días &lt;i&gt;perseverando
  unánimes en la oración&lt;/i&gt;(19), se hicieron dignos de recibir al Espíritu
  Santo: memorable retiro, a la verdad, el primero que bosquejó los Ejercicios
  espirituales, del que la Iglesia salió dotada de perenne vigor y pujanza, y
  en el que, con la presencia y poderosísimo patrocinio de la Virgen María,
  Madre de Dios, se formaron —junto
  con los apóstoles—
  aquellos que justamente podríamos llamar los precursores de la Acción
  Católica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Desde aquel día, la práctica de los
  Ejercicios espirituales, si no con el nombre y método que hoy se usa, por lo
  menos en cuanto a la cosa misma, se hizo familiar entre los antiguos
  cristianos(20), como enseña San Francisco de Sales y como lo dan a entender
  los indicios manifiestos que se encuentran en las obras de los Santos Padres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así, San Jerónimo exhortaba a la noble
  matrona Celancia: «Elígete un lugar conveniente y apartado del tráfago
  familiar, en el cual te refugies como en un puerto. Lee allí tanto la Sagrada
  Escritura, sea tu oración tan asidua, tan sólido y concentrado el pensamiento
  sobre todo el futuro, que con esa vacación fácilmente compenses todas las
  ocupaciones del tiempo restante. Y no decimos esto por apartarte de los tuyos;
  más bien lo hacemos así, para que allí aprendas y medites cómo habrás de
  portarte con los tuyos»(21)'. Y el contemporáneo de San Jerónimo, San Pedro
  Crisólogo, obispo de Rávena, dirigía a sus fieles esta conocidísima
  invitacíón: «Hemos dado al cuerpo un año, concedamos al alma unos días...
  Vivamos un poco para Dios, ya que el resto del tiempo lo hemos dedicado al
  siglo... Resuene en nuestros oídos la voz divina, no ensordezca nuestro oído
  el tráfago familiar... Armados ya así, hermanos, ordenados así para el
  combate, declaremos la guerra a los pecados... contando segura nuestra
  victoria»(22).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En la Edad Media&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;9. En el decurso de los siglos, los hombres han
  experimentado siempre en su interior este deseo de la apacible soledad, en la
  cual, sin testigos, el alma se dedique a las cosas de Dios. Más todavía: es
  cosa averiguada que cuanto más borrascosos son los tiempos por que atraviesa
  la sociedad humana, con tanta mayor fuerza los hombres sedientos de justicia y
  verdad son impulsados por el Espíritu Santo al retiro, «para que, libres de
  los apetitos del cuerpo, puedan entregarse más a menudo a la divina
  sabiduría, en el aula de su corazón, y allí, enmudecido el estrépito de
  los cuidados terrenos, se alegren con meditaciones santas y delicias eternas»(23).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;San Ignacio de Loyola&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;10. Y habiendo Dios suscitado providencialmente
  en su Iglesia muchos varones, dotados de abundantes dones sobrenaturales y
  conspicuos por el magisterio de la vida espiritual —los
  cuales dieron sabias normas y métodos de ascética aprobadísimos, sacados
  ora de la divina revelación, ora de la propia experiencia, ya también de la
  práctica de los siglos anteriores—,
  por disposición de la divina Providencia y por obra de su insigne siervo
  Ignacio de Loyola nacieron los Ejercicios espirituales, propiamente dichos:
  Tesoro —como
  los llamaba aquel venerable varón de la ínclita Orden de San Benito,
  Ludovico Blosio, citado por San Alfonso María de Ligorio en cierta bellísima
  carta «Sobre los Ejercicios en la soledad»—,
  «tesoro que Dios ha manifestado a su Iglesia en estos últimos tiempos, por
  razón del cual se le deben dar muy rendidas acciones de gracias»(24).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;San Carlos Borromeo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;11. De estos Ejercicios espirituales, cuya fama
  se extendió muy pronto por toda la Iglesia, sacó nuevos estímulos para
  correr más animosamente por el camino de la santidad, entre otros muchos, el
  venerable y por tantos títulos carísimo para Nos, San Carlos Borromeo,
  quien, como en otra ocasión recordamos, divulgó su uso entre el clero y el
  pueblo(25), no sólo con su continuo trabajo y autoridad, sino tambíén con
  aptísimas normas y directorios, hasta el punto de fundar una casa con el fin
  exclusivo de que en ella se practicasen los Ejercicios ignacianos. Esta casa,
  que el mismo santo cardenal denominó &lt;i&gt;Asceterium&lt;/i&gt;, viene a ser, en
  nuestra opinión, la primera de cuantas más tarde, como feliz copia, han
  florecido por doquier.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Casas de Ejercicios&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;12. Pues como de día en día creciera en la
  Iglesia la estima de los Ejercicios, vinieron también a multiplicarse por
  singular manera las casas a ellos reservadas, verdaderos oasis felizmente
  colocados en el árido desierto de esta vida, en los que con alimento
  espiritual se reaniman y confortan a su vez los fieles de uno y otro sexo.
  Realmente, después del enorme desastre de la guerra, que tan acerbamente
  perturbó a la gran familia humana; después de tantas heridas como han
  lastimado la prosperidad espiritual y civil de los pueblos, ¿quién será
  capaz de enumerar la ingente cifra de los que, viendo cómo se extenuaban y
  desvanecían las engañosas esperanzas que antes habían alimentado,
  entendieron claramente cómo habían de posponer las cosas terrenas a las
  celestiales y, empujados por secreta inspiración del Espíritu Santo, volaron
  a la conquista de la verdadera paz en el sagrado retiro? Prueba clarísima son
  todos aquellos que, enamorados de la belleza de una vida más perfecta y
  santa, o combatidos por las crudelísimas tempestades del siglo o conmovidos
  por las inquietudes de la vida, o envueltos en los fraudes y sofismas del
  mundo, o atacados por la terrible pestilencia del racionalismo, o seducidos
  por los placeres de los sentidos, enderezaron un día sus pasos hacia aquellas
  santas casas y gozaron del descanso de la soledad, tanto más dulcemente
  cuanto mayores fueron las pasadas tribulaciones; y con el recuerdo de las
  cosas del cielo dieron a su vida una orientación sobrenatural.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;III. EJERCICIOS ESPIRITUALES&lt;br /&gt;PARA LAS
  DIVERSAS CLASES DE HOMBRES&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;13. Por nuestra parte, mientras de lo íntimo
  de nuestro corazón agradecido nos alegramos de esos comienzos de excelente
  piedad, en cuyo acrecentamiento tenemos por cierto que se halla un
  eficacísimo remedio y auxilio contra los males que amenazan, nos disponemos a
  secundar con todas nuestras fuerzas los suavísimos designios de la divina
  bondad, a fin de que esta secreta inspiración, suscitada por el Espíritu
  Santo en las mentes de los hombres, no quede privada de la deseada abundancia
  de los dones celestiales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para la Curia Pontificia&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;14. Y esto lo hacemos con tanto mayor gusto
  cuanto que ya lo vemos hecho por nuestros predecesores. Largo tiempo hace ya
  que esta Sede Apostólica, que muchas veces había recomendado los Ejercicios
  espirituales, enseñaba también a los fieles con su ejemplo y autoridad,
  convirtiendo los augustos palacios vaticanos, durante unos días, en Cenáculo
  de la oración y la meditación; costumbre que Nos mismo hemos adoptado
  espontáneamente con no pequeño gozo y consuelo de nuestra alma. Y para
  procurar este gozo y consuelo a Nos y a los que cerca de Nos viven,
  satisfaciendo sus comunes deseos, hemos ordenado ya que se dispongan todas las
  cosas para que cada año se practiquen los Ejercicios espirituales en nuestros
  palacios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para los obispos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;15. Y bien manifiesta está la gran estima que
  vosotros, venerables hermanos, tenéis a los Ejercicios espirituales: los
  practicasteis antes de vuestra ordenación sacerdotal y os dedicasteis a ellos
  antes de recibir la plenitud del orden sacerdotal; más tarde, y no pocas
  veces, presidiendo vosotros mismos a vuestros sacerdotes, oportunamente
  convocados, acudís a los mismos para alimentar vuestro espíritu con la
  contemplación de las verdades eternas. Vuestra conducta a este respecto es
  tan preclara y meritoria, que Nos no podemos menos de citarla con público
  elogio. Y no juzgamos dignos de menor recomendación a aquellos obispos de la
  Iglesia, tanto oriental como occidental, que, junto con el Metropolitano o
  Patriarca, se han reunido a veces en piadoso retiro, acomodado a sus oficios y
  cargos. Ejemplo por cierto muy luminoso que esperamos sea imitado con celosa
  emulación cuando lo consienta la naturaleza de las cosas. Y no habrá, acaso,
  gran dificultad en esto si tales retiros se hacen con ocasión de aquellas
  reuniones que celebran por oficio todos los prelados de alguna provincia
  eclesiástica, ya para atender al bien común de las almas, ya para deliberar
  sobre lo que más reclame la condición de los tiempos. Esto es lo que Nos
  pensábamos hacer con todos los obispos de la región lombarda en aquel
  brevísimo tiempo en que gobernamos la Iglesia de Milán, y sin duda lo
  habríamos realizado en aquel primer año de pontificado si la Providencia no
  hubiese tenido otros secretos designios sobre nuestra humilde persona.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para sacerdotes y religiosos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;16. Con razón, pues, estamos convencidos de
  que los sacerdotes y religiosos que, anticipándose a la ley de la Iglesia,
  con laudable empeño practicaban con frecuencia los Ejercicios espirituales,
  en lo futuro emplearán con tanta mayor diligencia este medio de
  santificación cuanto más gravemente les obliga a ello la autoridad de los
  sagrados cánones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Por lo cual exhortamos insistentemente a los
  sacerdotes del clero secular a que sean fieles en practicar los Ejercicios
  espirituales, al menos en aquella módica medida que el Código del Derecho
  Canónico les prescribe(26), de suerte que los emprendan y lleven adelante con
  ardiente deseo de su perfección, para que adquieran aquella abundancia de
  espíritu sobrenatural, que les es sumamente necesaria para procurar el
  provecho espiritual de la grey a ellos encomendada y para conquistar muchas
  almas para Cristo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ese es el camino que han seguido siempre todos
  los sacerdotes que, ardiendo en celo de las almas, más se han distinguido en
  dirigir al prójimo por la senda de la santidad y en formar al clero, como,
  por citar un ejemplo moderno, el beato José Cafasso, recientemente elevado
  por Nos al honor de los altares. Pues siempre fue cosa ordinaria en aquel
  varón santísimo el dedicarse asiduamente a los Ejercicios espirituales, con
  los cuales se santificara más eficazmente a sí propio y a los otros
  ministros de Cristo y conociera los celestiales designios; siendo al salir de
  uno de esos sagrados retiros cuando, enriquecido con luz divina, indicó
  claramente a un sacerdote joven, penitente suyo, que siguiera aquel camino que
  le condujo a él al sumo grado de la virtud: nos referimos al beato Juan
  Bosco, cuyo solo nombre es su mayor elogio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los religiosos, que están obligados a
  practicar cada año los santos Ejercicios(27), cualquiera que sea la regla en
  que militen, hallarán sin duda en estos sagrados retiros una rica e
  inagotable mina de bienes celestiales, que todos pueden alcanzar según la
  necesidad de cada uno, para progresar más y más en la perfección y andar
  con más aliento el camino de los consejos evangélicos. Porque los Ejercicios
  anuales son un místico Arbol de vida(28), con cuyos frutos tanto los
  individuos como las comunidades crecerán en aquella laudable santidad con que
  debe florecer toda familia religiosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y no crean los sacerdotes de uno y otro clero
  que el tiempo dedicado a los Ejercicios espirituales cede en detrimento del
  ministerio apostólico. Conviene a este propósito oír a San Bernardo, quien
  no dudaba en escribir al Sumo Pontífice beato Eugenio III, de quien había
  sido maestro, estas palabras: «Si quieres ser todo para todos, a imitación
  de Aquel que se hizo todo para todos, alabo tu humanidad, con tal que sea
  completa. Mas ¿cómo será completa si te excluyes a ti mismo? También tú
  eres hombre; luego para que tu humanidad sea completa e íntegra, debe acoger
  en su seno a ti y a todos los demás; porque de otro modo, ¿de qué te sirve
  ganar todo el mundo si tú te pierdes? Por lo cual, cuando todos te posean,
  poséete tú también. Acuérdate, no digo siempre, no digo a menudo, sino a
  lo menos algunas veces, de volverte a ti mismo»(29).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para los laicos de Acción Católica&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;17. Con no menor solicitud, venerables
  hermanos, aconsejamos que con los Ejercicios espirituales se formen
  canvenientemente las múltiples legiones de la Acción Católica; la cual no
  desistimos ni desistiremos nunca de fomentar y recomendar con todas nuestras
  fuerzas, porque tenemos por utílísima (por no decir necesaria) la
  participación de los seglares en el apostolado jerárquíco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;No tenemos ciertamente palabras bastantes con
  que poder expresar la singular alegría que nos ha inundado al saber que casi
  en todas partes se han organizado tandas especiales de santos Ejercicios en
  que se ejercitan estos pacíficos y valerosos soldados de Cristo, y
  principalmente los grupos de los jóvenes. Los cuales, al acudir
  frecuentemente a ellos a fin de estar cada vez más preparados y prontos para
  pelear las sagradas batallas del Señor, en ellos no sólo hallan medios para
  imprimir en sí más perfectamente el sello de la vida cristiana, sino que
  tampoco es raro que oigan en su corazón la secreta voz de Dios, que los llama
  a los sagrados ministerios y a promover la salud de las almas, y hasta los
  impulsa a ejercitar plenamente el apostolado. Espléndida es, en verdad, esta
  aurora de bienes celestiales, a la que seguirá y coronará en breve un día
  pleno con tal que la práctica de los Ejercicios espirituales se propague más
  extensamente y se difunda con inteligencia y prudencía entre las varias
  asociaciones de católicos, en especial de jóvenes(30).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para todos&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;18. Y como en nuestros tiempos los bienes
  temporales y las comodidades a ellos consiguientes, juntamente con cierto
  grado de bienestar, han alcanzado, y no poco, a los obreros y demás personas
  que viven de un sueldo, alzándolos a un plano mejor de vida, se ha de
  atribuir a la bondad de Dios misericordioso y próvido el que también se
  reparta entre el común de los fieles este celestial tesoro de los Ejercicios
  espirituales, que, a manera de contrapeso, contenga a los hombres, no sea que,
  oprimidos por el peso de las cosas perecederas y hundiéndose en las
  comodidades y atractivos de esta vida, caigan miserablemente en las doctrinas
  y costumbres del materialismo. Por esto, con razón favorecemos con ardiente
  celo las Obras «en pro de los Ejercicios» que en algunas regiones van
  creciendo, y, sobre todo, los fructíferos y oportunos «Ejercicios de
  Obreros» con las anejas «Asociaciones de Perseverancia»; y todas estas
  cosas, venerables hermanos, deseamos recomendar a vuestra actividad y
  solicitud pastorales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;IV. MODO DE HACER LOS EJERCICIOS&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;19. Mas para que los frutos que hemos enumerado
  se sigan de los santos Ejercicios, es preciso hacerlos con la debida
  diligencia; porque, si sólo por rutina o perezosa y negligentemente se
  practican estos Ejercicios, poco o ningún provecho se obtendrá ciertamente
  de ellos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Soledad y ausencia de cuidados&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;20. Por lo tanto, es preciso, ante todo, que en
  la soledad el alma se entregue a las sagradas meditaciones, alejando todos los
  cuidados y preocupaciones de la vida ordinaria; pues, como claramente enseña
  el áureo librito «De la Imitación de Cristo»: &lt;i&gt;En el silencio y la
  soledad aprovecha el alma devota&lt;/i&gt;(31). Así, pues, aunque pensamos que las
  santas meditaciones, con que públicamente se ejercitan las masas, son de
  alabar y se han de promover con toda pastoral solicitud, como enriquecidas por
  Dios con múltiples bendiciones, sin embargo, recomendamos principalmente los
  Ejercicios espirituales practicados en secreto, los que llaman «cerrados»,
  en los que el hombre se aparta con más facilidad del trato con las criaturas
  y recoge las distraídas facultades de su alma para dedicarse sólo a sí
  mismo y a Dios, por medio de la contemplación de las verdades eternas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tiempo suficiente&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;21. Además, los Ejercicios espirituales
  genuinos requieren que se invierta en ellos cierto espacio de tiempo. Y
  aunque, según las circunstancias de las cosas y de las personas, pueden
  reducirse a pocos días o extenderse a todo un mes, no se han de abreviar
  demasiado, si se quieren obtener todos los beneficios que prometen los
  Ejercicios. Porque así como la salubridad de un lugar sólo favorece a la
  salud del cuerpo cuando se vive allí durante algún tiempo, así el saludable
  arte de las sagradas meditaciones no ayuda eficazmente al alma si no se
  ejercita durante cierto tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;Método óptimo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;22. Finalmente, interesa en sumo grado, para
  hacer bien los Ejercicios espirituales y sacar de ellos el debido fruto, que
  se practiquen con un método bueno y apropiado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y es cosa averiguada que, entre todos los
  métodos de Ejercicios espirituales que muy laudablemente se fundan en los
  principios de la sana ascética católica, uno principalmente ha obtenido
  siempre la primacía. El cual, adornado con plenas y reiteradas aprobaciones
  de la Santa Sede, y ensalzado con las alabanzas de varones preclaros en
  santidad y ciencia del espíritu, ha producido en el espacio de casi cuatro
  siglos grandes frutos de santidad. Nos referimos al método introducido por
  San Ignacio de Loyola, al que cumple llamar especial y principal Maestro de
  los Ejercicios espirituales, cuyo &lt;i&gt;admirable libro de los Ejercicios&lt;/i&gt;(32),
  pequeño ciertamente en volumen, pero repleto de celestial sabiduría, desde
  que fue solemnemente aprobado, alabado y recomendado por nuestro predecesor,
  de feliz recordación, Paulo III(33), ya desde entonces, repetiremos las
  palabras empleadas en cierta ocasión por Nos, antes de que fuésemos elevado
  a la cátedra de Pedro, «sobresalió y resplandeció como código
  sapientísímo y completamente universal de normas para dirigir las almas por
  el camino de la salvación y de la perfección; como fuente inexhausta de
  piedad muy eximia a la vez que muy sólida, y como fortísimo estímulo y
  peritísimo maestro para procurar la reforma de las costumbres y alcanzar la
  cima de la vida espiritual»(34). Y cuando, al comienzo de nuestro
  pontificado, «correspondiendo a los ardentísimos deseos y votos» de los
  Prelados de casi todo el orbe católico y de uno y otro rito» por la
  constitución apostólica &lt;i&gt;Summorum Pontificum&lt;/i&gt;, fechada el día 25 de
  julio de 1922, «declaramos y constituimos a San Ignacio de Loyola celestial
  Patrono de todos los Ejercicios espirituales y, por consiguiente, de todos los
  institutos, asociaciones y congregaciones de cualquier clase que ayudan y
  atienden a los que practican Ejercicios espirituales»(35), casi no hicimos
  más que sancionar con nuestra suprema autoridad lo que estaba en el común
  sentir de los pastores y de los fieles: lo cual habían dicho implícitamente,
  junto con el citado Paulo III, nuestros insignes predecesores Alejandro VII(36),
  Benedicto XIV(37), al tributar repetidos elogios a los Ejercicios ignacianos;
  los cuales enaltecieron con grandes encomios y aun con el mismo ejemplo de las
  virtudes que en esta palestra habían adquirido o aumentado todos aquellos que
  —para
  decirlo como el mismo León XIII—
  f&lt;i&gt;lorecieron más en la doctrina ascética o en santidad de vida&lt;/i&gt;(39), en
  los cuatro últimos siglos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y, ciertamente, la excelencia de la doctrina
  espiritual, enteramente apartada de los peligros y errores del falso
  misticismo, la admirable facilidad de acomodar estos Ejercicios a cualquier
  clase y estado de personas, ya se dediquen a la contemplación en los
  claustros, ya lleven una vida activa en negocios seculares; la unidad
  orgánica de sus partes; el orden claro y admirable con que se suceden las
  verdades que se meditan; los documentos espirituales, finalmente, que, una vez
  sacudido el yugo de los pecados y desterradas las enfermedades que atacan a
  las costumbres, llevan al hombre por las sendas seguras de la abnegación y de
  la extirpación de los malos hábitos(40), a las más elevadas cumbres de la
  oración y del amor divino: sin duda alguna, tales son todas estas cosas que
  muestran suficiente y sobradamente la naturaleza y fuerza eficaz del método
  ignaciano y recomiendan elocuentemente sus Ejercicios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Retiro mensual&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;23. Resta, venerables hermanos, que para
  conservar y defender el fruto de los Ejercicios espirituales, que con tantas
  alabanzas hemos encomiado, y renovar su saludable recuerdo, recomendemos
  encarecidamente una piadosa costumbre que bien puede llamarse breve
  repetición de los mismos Ejercicios, esto es, el retiro mensual o a lo menos
  trimestral. Esta costumbre, que —usando
  las mismas palabras de nuestro predecesor, de s. m., Pío X—
  &lt;i&gt;vemos gustosos introducirse en muchos lugares&lt;/i&gt;(41) y que está en
  vigor principalmente entre las comunidades religiosas y los sacerdotes
  piadosos del clero secular, deseamos vehementemente que se introduzca entre
  los mismos seglares, pues realmente cede en no pequeña utilidad de los
  mismos; sobre todo entre los que, absorbidos por los cuidados de la familia o
  enredados en negocios, estén impedidos de hacer Ejercicios espirituales;
  porque con estos retiros podrán suplir, al menos en parte, los deseados
  provechos de los mismos Ejercicios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;CONCLUSIÓN&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;24. De este modo, venerables hermanos, si por
  todas partes y por todas las clases de la sociedad cristiana se difundieren y
  diligentemente se practicaren los Ejercicios espirituales, seguirá una
  regeneración espiritual; se fomentará la piedad, se robustecerán las
  energías religiosas, se extenderá el fructífero ministerio apostólico y,
  finalmente, reinará la paz en los individuos y en la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Mientras, sereno el cielo y callada la tierra,
  la noche alcanzaba la mitad de su curso, en el retiro, lejos del concurso de
  hombres, el Verbo eterno del Padre, hecho carne, apareció a los mortales y en
  las regiones etéreas resonó el himno celestial: &lt;i&gt;Gloria a Dios en las
  alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad&lt;/i&gt;(42). Este
  pregón de la paz cristiana —la
  paz de Cristo en el reino de Cristo—,
  manifestación del deseo mayor de nuestro corazón apostólico, al que
  intensamente se dirigen nuestras intenciones y trabajos, herirá profundamente
  las almas de los cristianos que, apartados del tumulto y de las vanidades del
  siglo, repasaren en profunda y escondida soledad las verdades de la fe y los
  ejemplos de Aquel que trajo la paz al mundo y se la dejó como herencia: &lt;i&gt;Mi
  paz os doy&lt;/i&gt;(43).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Esta verdadera paz, venerables hermanos,
  anhelamos de corazón para vosotros en este mismo día en que, por favor de
  Dios, se cumple el quincuagésimo año de nuestro sacerdocio; y la misma con
  fervorosas oraciones pedimos a Aquel que es saludado como Príncipe de la paz,
  al aproximarse la dulcísima fiesta del Nacimiento de Nuestro Señor
  Jesucristo, que puede llamarse misterio de paz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Dado en Roma, junto a San Pedro, el 20 de
  diciembre de 1929, octavo de nuestro pontificado.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;hr style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; margin-left: 0px; margin-right: 0px;" /&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Notas&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;1.AAS 21 (19291) 5.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;2. Ibíd., 6. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;3. Enc. &lt;i&gt;Quod auctoritate&lt;/i&gt; (22 dic. 1885):
  AL 2,175ss. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;4. Exhort. al clero cat. &lt;i&gt;Haerent animo&lt;/i&gt;
  (4 ag. 1908): ASS 41,555-577.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;5. S. Greg. M., &lt;i&gt;Pastoral&lt;/i&gt; 1,3: PL 77,73.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;6. S. Euquerio, &lt;i&gt;De laude eremi&lt;/i&gt; 37; PL
  50,709. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;7. Lactanc., &lt;i&gt;De falsa relig.&lt;/i&gt; 1,1; PL
  6,118.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;8. S. Basil. M., &lt;i&gt;De laude solit. vitae,&lt;/i&gt;
  en &lt;i&gt;Opera omnia&lt;/i&gt; (Venecia 1751) 2,379.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;9. Ibíd.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;10. &lt;i&gt;Sab&lt;/i&gt; 4,12.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;11. &lt;i&gt;Jn&lt;/i&gt; 14,6.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;12. &lt;i&gt;Rom&lt;/i&gt; 13,14.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;13. &lt;i&gt;Ef&lt;/i&gt; 4,13.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;14. &lt;i&gt;Gál&lt;/i&gt; 2,20.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;15. &lt;i&gt;Col&lt;/i&gt; 2,7.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;16. &lt;i&gt;Flp&lt;/i&gt; 4,7.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;17. &lt;i&gt;Jn&lt;/i&gt; 4,35.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;18. &lt;i&gt;Mc&lt;/i&gt; 6,31.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;19. &lt;i&gt;Hech&lt;/i&gt; 1,14.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;20. S. Franc. de Sales, &lt;i&gt;Traité de l'amour
  de Dieu&lt;/i&gt; 12,8.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;21. S. Jerón., &lt;i&gt;Ep.&lt;/i&gt; 148 &lt;i&gt;ad Celant.&lt;/i&gt;,
  24: PL 22,1216.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;22. S. Pedro Crisól., serm.12: PL 52,186.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;23. S. León M., serm.19: PL 54,186.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;24. S. Alf. M. Liguori, &lt;i&gt;Lettera sull'utilità
  degli Esercizi in solitudine&lt;/i&gt;: Opere ascet. (Marietti 1847) 3,616.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;25. Const. ap. &lt;i&gt;Summorum Pontificum&lt;/i&gt; (20
  jul. 1922): AAS 14,421.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;26. CIC (1917) c.126.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;27. Ibíd., c.595 § 1.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;28. &lt;i&gt;Gén&lt;/i&gt; 2,9.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;29. S. Bern., De consider. 1,5: PL 1$2,734.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;30. Cf. &lt;i&gt;Ordine del giorno di Mons.
  Radini-Tedeschi&lt;/i&gt;: «Congr. Catol. Ital.» (1895).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;31. &lt;i&gt;De imit. Chr.&lt;/i&gt; 1,20,6.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;32. &lt;i&gt;Brev. Rom.&lt;/i&gt; in festo S. Ign. (31
  jul.) 4,4.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;33. Let. ap. &lt;i&gt;Pastoralis officii&lt;/i&gt; 31 jul.
  1548.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;34. &lt;i&gt;S. Carlo e gli Esercizi spirituali di S.
  Ignacio&lt;/i&gt;: «S. Carlo Borromeo nel 3.° Centenario dalla Ganonizzazione»
  n.23 (sept. 1910) 488.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;35. Const. ap. &lt;i&gt;Summorum Pontificum&lt;/i&gt; (25
  jul. 1922): AAS 14,420.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;36. Let, ap. &lt;i&gt;Cum sicut&lt;/i&gt; (12 oct. 1647).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;37. Let. ap. &lt;i&gt;Quantum secessus&lt;/i&gt; (20 marzo
  1753); Let. ap. &lt;i&gt;Dedimus sane&lt;/i&gt; (16 mayo 1753).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;38. Ep. &lt;i&gt;Ignatianae commentationes&lt;/i&gt; (8
  febr. 1900): AL 7,373.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;39. Ibíd.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;40. Ep. ap. Pío XI, &lt;i&gt;Nous avons appris&lt;/i&gt;
  (29 marzo 1929) ad Card. Dubois.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;41. Exhort. ad cler. cath. &lt;i&gt;Haerent animo&lt;/i&gt;
  (4 agosto 1908): ASS 41,575.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;42. &lt;i&gt;Lc&lt;/i&gt; 2,14.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;
  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;43. &lt;i&gt;Jn&lt;/i&gt; 14,27.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-8267858263973810916?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/8267858263973810916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=8267858263973810916&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/8267858263973810916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/8267858263973810916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/10/carta-enciclica-mens-nostra-del-sumo.html' title='Encíclica MENS NOSTRA'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/48/169849052_3e416ecf6c_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-6939491224333641978</id><published>2011-10-27T17:22:00.000-05:00</published><updated>2011-10-27T17:28:44.693-05:00</updated><title type='text'>Discurso del Papa Benedicto XVI en el encuentro de oración por la paz Asís 2011</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ThUtYxaokfw/TRDPLMP7VHI/AAAAAAAAAPc/fkD4ftFZv_k/s1600/escudo_vaticano.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="145" src="http://3.bp.blogspot.com/-ThUtYxaokfw/TRDPLMP7VHI/AAAAAAAAAPc/fkD4ftFZv_k/s200/escudo_vaticano.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-rM4Oa0pt8yo/Tc2B94R07DI/AAAAAAAAAYc/h0u3loNd5SQ/s1600/escudo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Queridos hermanos y hermanas,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Distinguidos Jefes y representantes de las Iglesias y Comunidades eclesiales y de las Religiones del mundo, queridos amigos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Han pasado veinticinco años desde que el beato Papa Juan Pablo II 
invitó por vez primera a los representantes de las religiones del mundo a
 Asís para una oración por la paz. ¿Qué ha ocurrido desde entonces?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;¿A qué punto está hoy la causa de la paz? En aquel entonces, la gran 
amenaza para la paz en el mundo provenía de la división del planeta en 
dos bloques contrastantes entre sí. El símbolo llamativo de esta 
división era el muro de Berlín que, pasando por el medio de la ciudad, 
trazaba la frontera entre dos mundos. En 1989, tres años después de 
Asís, el muro cayó sin derramamiento de sangre. De repente, los enormes 
arsenales que había tras el muro dejaron de tener sentido alguno. 
Perdieron su capacidad de aterrorizar. El deseo de los pueblos de ser 
libres era más fuerte que los armamentos de la violencia. La cuestión 
sobre las causas de este derrumbe es compleja y no puede encontrar una 
respuesta con fórmulas simples. Pero, junto a los factores económicos y 
políticos, la causa más profunda de dicho acontecimiento es de carácter 
espiritual: detrás del poder material ya no había ninguna convicción 
espiritual. Al final, la voluntad de ser libres fue más fuerte que el 
miedo ante la violencia, que ya no contaba con ningún respaldo 
espiritual. Apreciamos esta victoria de la libertad, que fue sobre todo 
también una victoria de la paz. Y es preciso añadir en este contexto 
que, aunque no se tratara sólo, y quizás ni siquiera en primer lugar, de
 la libertad de creer, también se trataba de ella. Por eso podemos 
relacionar también todo esto en cierto modo con la oración por la paz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero, ¿qué ha sucedido después? Desgraciadamente, no podemos decir 
que desde entonces la situación se haya caracterizado por la libertad y 
la paz. Aunque no haya a la vista amenazas de una gran guerra, el mundo 
está desafortunadamente lleno de discordia. No se trata sólo de que haya
 guerras frecuentemente aquí o allá; es que la violencia en cuanto tal 
siempre está potencialmente presente, y caracteriza la condición de 
nuestro mundo. La libertad es un gran bien. Pero el mundo de la libertad
 se ha mostrado en buena parte carente de orientación, y muchos 
tergiversan la libertad entendiéndola como libertad también para la 
violencia. La discordia asume formas nuevas y espantosas, y la lucha por
 la paz nos debe estimular a todos nosotros de modo nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tratemos de identificar más de cerca los nuevos rostros de la 
violencia y la discordia. A grandes líneas – según mi parecer – se 
pueden identificar dos tipologías diferentes de nuevas formas de 
violencia, diametralmente opuestas por su motivación, y que manifiestan 
luego muchas variantes en sus particularidades. Tenemos ante todo el 
terrorismo, en el cual, en lugar de una gran guerra, se emplean ataques 
muy precisos, que deben golpear destructivamente en puntos importantes 
al adversario, sin ningún respeto por las vidas humanas inocentes que de
 este modo resultan cruelmente heridas o muertas. A los ojos de los 
responsables, la gran causa de perjudicar al enemigo justifica toda 
forma de crueldad. Se deja de lado todo lo que en el derecho 
internacional ha sido comúnmente reconocido y sancionado como límite a 
la violencia. Sabemos que el terrorismo es a menudo 
motivado&amp;nbsp;religiosamente y que, precisamente el carácter religioso de los
 ataques sirve como justificación para una crueldad despiadada, que cree
 poder relegar las normas del derecho en razón del “bien“ pretendido. 
Aquí, la religión no está al servicio de la paz, sino de la 
justificación de la violencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;A partir de la Ilustración, la crítica de la religión ha sostenido 
reiteradamente que la religión era causa de violencia, y con eso ha 
fomentado la hostilidad contra las religiones. En este punto, que la 
religión motive de hecho la violencia es algo que, como personas 
religiosas, nos debe preocupar profundamente. De una forma más sutil, 
pero siempre cruel, vemos la religión como causa de violencia también 
allí donde se practica la violencia por parte de defensores de una 
religión contra los otros. Los representantes de las religiones reunidos
 en Asís en 1986 quisieron decir – y nosotros lo repetimos con vigor y 
gran firmeza – que esta no es la verdadera naturaleza de la religión. Es
 más bien su deformación y contribuye a su destrucción. Contra eso, se 
objeta: Pero, ¿cómo sabéis cuál es la verdadera naturaleza de la 
religión? Vuestra pretensión, ¿no se deriva quizás de que la fuerza de 
la religión se ha apagado entre vosotros? Y otros dirán: ¿Acaso existe 
realmente una naturaleza común de la religión, que se manifiesta en 
todas las religiones y que, por tanto, es válida para todas? Debemos 
afrontar estas preguntas si queremos contrastar de manera realista y 
creíble el recurso a la violencia por motivos religiosos. Aquí se coloca
 una tarea fundamental del diálogo interreligioso, una tarea que se ha 
de subrayar de nuevo en este encuentro. A este punto, quisiera decir 
como cristiano: Sí, también en nombre de la fe cristiana se ha recurrido
 a la violencia en la historia. Lo reconocemos llenos de vergüenza. Pero
 es absolutamente claro que éste ha sido un uso abusivo de la fe 
cristiana, en claro contraste con su verdadera naturaleza. El Dios en 
que nosotros los cristianos creemos es el Creador y Padre de todos los 
hombres, por el cual todos son entre sí hermanos y hermanas y forman una
 única familia. La Cruz de Cristo es para nosotros el signo del Dios 
que, en el puesto de la violencia, pone el sufrir con el otro y el amar 
con el otro. Su nombre es “Dios del amor y de la paz“ (2 Co 13,11). Es 
tarea de todos los que tienen alguna responsabilidad de la fe cristiana 
el purificar constantemente la religión de los cristianos partiendo de 
su centro interior, para que – no obstante la debilidad del hombre – sea
 realmente instrumento de la paz de Dios en el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Si bien una tipología fundamental de la violencia se funda hoy 
religiosamente, poniendo con ello a las religiones frente a la 
cuestión&amp;nbsp;sobre su naturaleza, y obligándonos todos a una purificación, 
una segunda tipología de violencia de aspecto multiforme tiene una 
motivación exactamente opuesta: es la consecuencia de la ausencia de 
Dios, de su negación, que va a la par con la pérdida de humanidad. Los 
enemigos de la religión – como hemos dicho – ven en ella una fuente 
primaria de violencia en la historia de la humanidad, y pretenden por 
tanto la desaparición de la religión. Pero el “no“ a Dios ha producido 
una crueldad y una violencia sin medida, que ha sido posible sólo porque
 el hombre ya no reconocía norma alguna ni juez alguno por encima de sí,
 sino que tomaba como norma solamente a sí mismo. Los horrores de los 
campos de concentración muestran con toda claridad las consecuencias de 
la ausencia de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero no quisiera detenerme aquí sobre el ateísmo impuesto por el 
Estado; quisiera hablar más bien de la “decadencia“ del hombre, como 
consecuencia de la cual se produce de manera silenciosa, y por tanto más
 peligrosa, un cambio del clima espiritual. La adoración de Mamón, del 
tener y del poder, se revela una anti-religión, en la cual ya no cuenta 
el hombre, sino únicamente el beneficio personal. El deseo de felicidad 
degenera, por ejemplo, en un afán desenfrenado e inhumano, como se 
manifiesta en el sometimiento a la droga en sus diversas formas. Hay 
algunos poderosos que hacen con ella sus negocios, y después muchos 
otros seducidos y arruinados por ella, tanto en el&amp;nbsp;cuerpo como en el 
ánimo. La violencia se convierte en algo normal y amenaza con destruir 
nuestra juventud en algunas partes del mundo. Puesto que la violencia 
llega a hacerse normal, se destruye la paz y, en esta falta de paz, el 
hombre se destruye a sí mismo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;La ausencia de Dios lleva al decaimiento del hombre y del humanismo. 
Pero, ¿dónde está Dios? ¿Lo conocemos y lo podemos mostrar de nuevo a la
 humanidad para fundar una verdadera paz? Resumamos ante todo brevemente
 las reflexiones que hemos hecho hasta ahora. He dicho que hay una 
concepción y un uso de la religión&amp;nbsp;por la que esta se convierte en 
fuente de violencia, mientras que la orientación del hombre hacia Dios, 
vivido rectamente, es una fuerza de paz. En este contexto me he 
referido&amp;nbsp;a la necesidad del diálogo, y he hablado de la purificación, 
siempre necesaria, de la religión vivida. Por otro lado, he afirmado que
 la negación de Dios corrompe al hombre, le priva de medidas y le lleva a
 la violencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Junto a estas dos formas de religión y anti-religión, existe también 
en el mundo en expansión del agnosticismo otra orientación de fondo: 
personas a las que no les ha sido dado el don de poder creer y que, sin 
embargo, buscan la verdad, están en la búsqueda de Dios. Personas como 
éstas no afirman simplemente: “No existe ningún Dios“. Sufren a causa de
 su ausencia y, buscando lo auténtico y lo bueno, están interiormente en
 camino hacia Él. Son “peregrinos de la verdad, peregrinos de la paz“. 
Plantean preguntas tanto a una como a la otra parte. Despojan a los 
ateos combativos de su falsa certeza, con la cual pretenden saber que no
 hay un Dios, y los invitan a que, en vez de polémicos, se conviertan en
 personas en búsqueda, que no pierden la esperanza de que la verdad 
exista y que nosotros podemos y debemos vivir en función de ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero también llaman en causa a los seguidores de las religiones, para
 que no consideren a Dios como una propiedad que les pertenece a ellos 
hasta el punto de sentirse autorizados a la violencia respecto a los 
demás. Estas personas buscan la verdad, buscan al verdadero Dios, cuya 
imagen en las religiones, por el modo en que muchas veces se practican, 
queda frecuentemente oculta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;
&lt;span style="font-size: small;"&gt;Que ellos no logren encontrar a Dios, depende también de los 
creyentes, con su imagen reducida o deformada de Dios. Así, su lucha 
interior y su interrogarse es también una llamada a los creyentes a 
purificar su propia fe, para que Dios – el verdadero Dios – se haga 
accesible. Por eso he invitado de propósito a representantes de este 
tercer grupo a nuestro encuentro en Asís, que no sólo reúne 
representantes de instituciones religiosas. Se trata más bien del estar 
juntos en camino hacia la verdad, del compromiso decidido por la 
dignidad del hombre y de hacerse cargo en común de la causa de la paz, 
contra toda especie de violencia destructora del derecho. Para concluir,
 quisiera aseguraros que la Iglesia católica no cejará en la lucha 
contra la violencia, en su compromiso por la paz en el mundo. Estamos 
animados por el deseo común de ser “peregrinos de la verdad, peregrinos 
de la paz“.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-6939491224333641978?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/6939491224333641978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=6939491224333641978&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/6939491224333641978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/6939491224333641978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/10/discurso-del-papa-benedicto-xvi-en-el.html' title='Discurso del Papa Benedicto XVI en el encuentro de oración por la paz Asís 2011'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ThUtYxaokfw/TRDPLMP7VHI/AAAAAAAAAPc/fkD4ftFZv_k/s72-c/escudo_vaticano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-865183600912537046</id><published>2011-10-19T19:53:00.000-05:00</published><updated>2011-10-19T19:58:33.680-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina Católica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desviaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>Una oportunidad miserablemente perdida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://www.primeroscristianos.com/christ/images/uploads/tomas_aquino.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://www.primeroscristianos.com/christ/images/uploads/tomas_aquino.JPG" width="141" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #555555; line-height: 19px;"&gt;Los últimos comentarios de Novoa, ya sin ayuda de la periodista, muestran que para él cabe exhibir para escarnio al católico incoherente. No parece interesarle mostrar al católico que vive su fe, la ora, la practica, la defiende en público.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #555555; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 19px;"&gt;&lt;/span&gt;Tomado de &lt;a href="http://infocatolica.com/"&gt;Infocatólica&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El P. Carlos Novoa, jesuita colombiano, probablemente gusta de la polémica. Quizás cree que generar discusión es un modo de hacerse visible, o de hacer visible lo que él piensa, o de obtener cierta relevancia para la palabra de la Iglesia, y el Evangelio, como él los entiende. O quizás cree que los medios de comunicación pueden y deben divulgar otras versiones de ser Iglesia, de modo que, por ejemplo, no se la asocie con un patrón retrógrado y desueto de cultura, o con la clase dominante, o con un partido político, que en el caso de Colombia se traduce así: “No se piense que la Iglesia se asocia con el modelo típico del partido conservador.”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Es que sucede que este partido, el conservador, ha propuesto la penalización del aborto voluntario en todos los casos, revirtiendo efectivamente la normativa actual pero sólo reciente en Colombia, según la cual se considera legal abortar en ciertos casos, como por ejemplo, si el embarazo es fruto de una violación. La iniciativa del partido conservador fue apoyada por distintos sectores políticos de variadas procedencias, pero finalmente no pasó, fue archivado, y en ese contexto el periódico EL ESPECTADOR, segundo de mayor circulación en Colombia, y decano de la prensa no eclesiástica,&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.elespectador.com/impreso/cuadernilloa/entrevista-de-cecilia-orozco/articulo-305715-el-aborto-terapeutico-etico" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;" target="_blank"&gt;entrevistó al P. Carlos Novoa, S.J.&lt;/a&gt;, vinculado desde hace muchos años a distintos cargos académicos y directivos de la Universidad Javeriana en Bogotá.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Tengo al P. Novoa por persona inteligente y brillante, por lo cual no creo que no se diera cuenta de hacia dónde iban las preguntas que la periodista le dirigía según predecible libreto. Y por ello veo esta entrevista como una oportunidad miserablemente perdida para llevar a mucha gente el verdadero pensamiento de la Iglesia. Novoa ha desperdiciado ese areópago y en cambio ha dejado en el aire numerosas dudas o incongruencias con la fe que profesamos los católicos. Me imagino que cierto tipo de prensa sabe a quién entrevista para crear polémica, ganar lectores y de paso dar una que otra bofetada a la Iglesia. Por contraste, a un verdadero jesuita, que los hay, no lo entrevistará esta clase de prensa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Porque hay que saber que los jesuitas fueron fundados para defender y hacer avanzar la obra de evangelización de la Iglesia pero las cosas se presentan de tal modo que la obediencia que ellos dicen tener al Papa se convierte en contradecirlo para mejor servirlo; y la manera de muchos de ellos de propagar el Evangelio es primero acomodarlo a lo que los oídos del mundo quieren oír, para después decir que los obispos no saben o no quieren difundir lo que ellos sí difunden, llegando al extremo ridículo de creer que sirven a la Iglesia en el proceso de destruir la fe de mucha gente a la que iban a ayudar a madurar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Digo esto con claridad y con amor, porque debo mucho a la Compañía de Jesús, y porque he tratado a verdaderos discípulos de Ignacio de Loyola, de modo que mi conclusión primera es que debemos orar mucho pues es evidente que el demonio se ensaña contra la Orden Religiosa más numerosa y en cierto modo más poderosa. ¿Se imaginan ustedes cómo sería la situación de diversa, si contáramos con jesuitas fieles a la Iglesia, no para creer que tienen el derecho de corregirla sino para escucharla y servirla con el ardor propio de los valientes guerreros, soldados de la causa del Evangelio? Sí hay unos cuantos muy buenos, que son doctos y santos, y que ponen todas sus notables capacidades a disposición de Jesucristo; otros, lamentablemente, parecen confundir&amp;nbsp;&lt;em&gt;relevancia&amp;nbsp;&lt;/em&gt;con&amp;nbsp;&lt;em&gt;eficacia&amp;nbsp;&lt;/em&gt;del Evangelio, así como también confunden acercar la fe a la gente con cambiar la fe para que parezca que más gente la acepta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Pero vayamos a la entrevista–una oportunidad miserablemente perdida. Pregunta la periodista Cecilia Orozco Tascón (COT):&amp;nbsp;&lt;em&gt;¿Los deberes éticos que nacen de la teología se le pueden imponer a una sociedad entera?&lt;/em&gt;&amp;nbsp;Su segunda pregunta es:&amp;nbsp;&lt;em&gt;¿Se puede violentar la conciencia de otros con el argumento de que priman las creencias religiosas del grupo más numeroso o el más poderoso?&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;A ver, P. Carlos: no se necesita ser demasiado brillante para saber hacia dónde va esta mujer. La premisa de la que ella está partiendo es que los argumentos contra el aborto son puramente religiosos, y que hay un grupo en la sociedad (los católicos) que pretenden imponer a todos, sobre la base de su fe religiosa, una ley que afectará a todos, creyentes o no. Ese es el punto de partida de ella. ¿Cómo había que responderle? En primer lugar denunciando el juego de ella con palabras como estas:&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Cecilia, usted parece asumir que toda la argumentación en contra del aborto es religiosa. ¿Sobre qué base cree usted eso? O si usted no piensa eso, Cecilia, no use el verbo “imponer.”&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Pero Novoa quiere abrir un espacio distinto de conversación. Afirma que “estamos cargando las tintas donde no hay que cargarlas.” Y explica su punto de vista así:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote style="background-color: transparent; font: normal normal normal 110%/normal 'Times New Roman', Times, serif; line-height: 16px; margin-bottom: 0px; margin-left: 2em !important; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;el problema del aborto no se soluciona con la prohibición ni encarcelando a nadie. No podemos manejar de cualquier manera lo que implica ese drama, ni podemos asimilarlo a un homicidio que se comete con premeditación y alevosía. Ese planteamiento no tiene presentación desde la óptica de la ética teológica, de la ética filosófica o de la jurisprudencia, porque en la mayoría absoluta de los casos el aborto es un drama que se presenta cuando las mujeres se quedan sin otra alternativa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Oportunidad miserablemente perdida. Analicemos lo que dice Novoa:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;ol style="background-color: transparent; margin-bottom: 0px; margin-left: 3em; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;li style="background-color: transparent; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;El aborto no se soluciona con la cárcel.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;(¡Pero nadie ha dicho que la cárcel sea “la” solución! La cárcel tampoco es la solución para el secuestro, pero ¿hay entonces que evitar encarcelar a los secuestradores porque la cárcel no arregla el secuestro? Bien se sabe que todo crimen trae consigo un aspecto punitivo junto a otros, por ejemplo: profiláctico o educativo. A partir de este punto uno siente que el entrevistado ha perdido el Norte).&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="background-color: transparent; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;No se puede asimilar el aborto a un homicidio&lt;/strong&gt;. (Sucede que la Iglesia enseña con claridad que la eliminación voluntaria de un ser humano es un homicidio. Uno ve que este sacerdote no está enseñando lo que creemos los católicos. por ejemplo el Catecismo, n. 2274 dice: “Puesto que debe ser tratado como una persona desde la concepción, el embrión deberá ser defendido en su integridad, cuidado y atendido médicamente en la medida de lo posible, como todo otro ser humano.” El n. 2268 define como homicidio voluntario exactamente lo que todos entendemos: supresión de la vida. El aborto es un homicidio, P. Carlos Novoa. Tu misión como servidor de Cristo no es halagar los oídos o los ojos de nadie, sino los de Aquel a quien escogiste servir.)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="background-color: transparent; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;El aborto es un drama&lt;/strong&gt;. (Estamos de acuerdo. Y es dramático que una mujer, por su culpa o la de otros, llegue a considerar el ser humano vivo que lleva en las entrañas. Luego la solución es apoyar a esa mujer para que no mate a ese ser y no se despedace psicológicamente a sí misma.)&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Novoa cita después a Juan Pablo II, que en el n. 17 de&amp;nbsp;&lt;em&gt;Evangelium Vitae&lt;/em&gt;&amp;nbsp;habla del drama que suele acompañar a las opciones contra la vida. Bien dice el Papa que la situación interior de quien toma una decisión de ese tamaño suele ser dura en grado sumo y que ello atenúa responsabilidades. Estamos de acuerdo todos: la responsabilidad del sujeto puede atenuarse notablemente en medio de las circunstancias a veces espantosas por las que está pasando. Pero ese principio de hermenéutica jurídica no elimina la necesidad de la ley sino que invita a la prudencia del juez, que en este caso, lo mismo que en todo crimen, debe sopesar las circunstancias de cada implicado. Lo correcto no es dejar sin castigo el aborto, nivelando por lo bajo la responsabilidad, sino castigar durísimamente semejante crimen, aunque teniendo presente que en algunos casos la responsabilidad pueda ser menor. Oportunidad miserablemente perdida para haberle aclarado eso a millones de potenciales lectores. Sobre todo por un hecho: al expresarse como lo ha hecho, el P. Carlos Novoa deja también sin castigo a los médicos abortistas y en general a los que se lucran de esa industria infame de muerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;A partir de ese punto en la entrevista, COT lleva con confianza el agua a su molino. Una vez que ha quedado “claro” que el aborto no es un homicidio y que además no debe ser penalizado, la única pregunta lógica es la que ella hace, y que debe ser traducida así: “Según todo eso, ¿cómo se le pudo ocurrir a alguien proponer de nuevo la penalización del aborto voluntario?” La periodista, croe yo, logró todo lo que quiso: desacreditar al Procurador General, desacreditar la propuesta, mostrar que en ningún caso podría ser vinculante, y sobr todo: llevar al entrevistado a contradicciones como la siguiente:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote style="background-color: transparent; font: normal normal normal 110%/normal 'Times New Roman', Times, serif; line-height: 16px; margin-bottom: 0px; margin-left: 2em !important; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;Un absoluto ético es aquel horizonte contra el cual yo no puedo actuar jamás. Los absolutos éticos en el consenso mínimo universal son la base de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Personales y Sociales de 1948: la dignidad de la persona humana y la solidaridad. Nadie puede actuar en contra de esos absolutos. En cuanto a la vida humana, debo protegerla, pero hay ciertos momentos en que puedo actuar contra ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Hablando así, Novoa deja claras varias cosas:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;ol style="background-color: transparent; margin-bottom: 0px; margin-left: 3em; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;
&lt;li style="background-color: transparent; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;La ONU es la que determina los “absolutos éticos.”&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Es decir, mejor prepararnos para el absoluto ético de la permisividad frente al homosexualismo, los llamados derechos reproductivos, la corrupción de las mentes de los niños a través de una supuesta “educación sexual” que ya ha mostrado por dónde va, y un largo etcétera. Y preparémonos para recibir el ataque, bajo acusación de “intolerancia” por no decirle “amén” a esa agenda.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="background-color: transparent; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;Es un absoluto ético la dignidad de la persona humana&lt;/strong&gt;. Pero en cambio NO es un absoluto ético respetar al embrión ni al feto. Luego, ni el embrión ni el feto tienen estatuto de personas humanas.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li style="background-color: transparent; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;Hay que proteger la vida pero también actuar contra ella&lt;/strong&gt;, incluso si se trata de vida inocente.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ol&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;No estoy seguro de que en sus mejores sueños la periodista hubiera deseado más “ganancia.” En cuanto a la fe católica, pues, ya se sabe lo que diré: fue una oportunidad miserablemente perdida. Los últimos comentarios de Novoa, ya sin ayuda de la periodista, muestran que para él cabe exhibir para escarnio al católico incoherente. No parece interesarle mostrar al católico que vive su fe, la ora, la practica, la defiende en público.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Pido a Dios que no vuelva a verse semejante cuadro deplorable, remedo de conversación, en que perdió tan tristemente la fe y también la misma razón, obligada a retorcerse para encontrar donde justificar lo injustificable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: justify;"&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;F. Nelson Medina, OP&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-865183600912537046?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/865183600912537046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=865183600912537046&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/865183600912537046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/865183600912537046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/10/una-oportunidad-miserablemente-perdida.html' title='Una oportunidad miserablemente perdida'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-5920972003675155588</id><published>2011-10-19T12:00:00.005-05:00</published><updated>2011-10-19T12:00:01.347-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desviaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sacerdotes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escandalos'/><title type='text'>Carlos Novoa S.J. ante Juan Pablo Magno</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;Tomado de &lt;a href="http://infocatolica.com/blog/esferacruz.php"&gt;La Esfera y la Cruz&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;a href="http://infocatolica.com/" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;"&gt;Infocatólica&lt;/a&gt;&amp;nbsp;nos cuenta que&amp;nbsp;&lt;a href="http://infocatolica.com/?t=noticia&amp;amp;cod=10290" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;"&gt;Carlos Novoa, sacerdote jesuita colombiano, ha asegurado en una entrevista que el aborto terapéutico es ético&lt;/a&gt;. Normalmente no tengo interés en considerar los argumentos de cualquier abortista que se me cruza por delante, ni siquiera cuando quien los profiere es un sacerdote de la Iglesia. Pero&lt;strong&gt;cuando dicha persona osa ampararse bajo la obra de un Papa santo, como Juan Pablo Magno, simplemente se han superado mis límites de tolerancia.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Con razón&amp;nbsp;&lt;a href="http://infocatolica.com/blog/coradcor.php" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;"&gt;Luis Fernando Pérez&lt;/a&gt;&amp;nbsp;se pregunta&amp;nbsp;&lt;a href="http://infocatolica.com/blog/coradcor.php/1110171042-ique-hemos-hecho-los-fieles-c" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;"&gt;qué hemos hecho para merecer esto&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Hay muchas cosas que se podrían decir, partiendo por esa estúpida dicotomía entre desaprobar el aborto como católico y respetar la decisión que lo permite como ciudadano, pero tal vez sea mejor comenzar por una de las pocas área donde tengo entrenamiento formal, es decir, cuando Carlos Novoa habla de los delitos y las penas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="background-color: transparent; font: normal normal normal 110%/normal 'Times New Roman', Times, serif; line-height: 16px; margin-bottom: 0px; margin-left: 2em !important; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;Como sacerdote y al mismo tiempo como hombre de ciencia, resumiría la situación del debate sobre el aborto diciendo que estamos cargando las tintas donde no hay que cargarlas…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;–¿Por qué?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;Porque el problema del aborto no se soluciona con la prohibición ni encarcelando a nadie. No podemos manejar de cualquier manera lo que implica ese drama, ni podemos asimilarlo a un homicidio que se comete con premeditación y alevosía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Es fácil ver lo absurdo que son los argumentos abortistas, cuando cambiamos la palabra “aborto” por cualquier otro delito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;“El problema del homicidio no se soluciona con la prohibición ni encarcelando a nadie".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=1216979595884636675&amp;amp;postID=5920972003675155588" id="more14088" name="more14088" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="bMore" style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Llevamos miles de años sobre este azul planeta matándonos los unos a los otros por sexo y poder, y por ese mismo tiempo hemos establecido las sanciones más duras, incluso la muerte, a quien injustamente toma la vida de un ser humano. A diez mil años de historia humana debemos rendirnos a lo evidente:&amp;nbsp;&lt;strong&gt;esa es una “política fracasada” para lidiar con el carácter violento e irracional de nuestra especie.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Entonces ha llegado el tiempo de probar nuevas estrategias y permitir un número bajo de homicidios (que sabemos que de todas formas van a ocurrir) y proporcionar apoyo psicológico y social a los homicidas, que seguramente han actuado bajo terribles presiones y sin saber lo que hacían realmente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;¿Es esto razonable?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;¡No y mil veces no! Por ese camino yace la locura y la ley de la selva.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Bajo la influencia cristiana, las sociedades de la cultura occidental han escuchado esos planteamientos y los han encontrado razonables, pero no han decidido por ello declarar chipe libre en los primeros 50 homicidios del año. Por el contrario&amp;nbsp;&lt;strong&gt;hemos reafirmado el carácter inviolable de la vida, que encabeza toda declaración de derecho humanos&lt;/strong&gt;, al tiempo que se admiten reducciones de la sanción cuando se demuestra que una persona no ha actuado con total libertad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Entonces, ¿podemos asimilar el aborto a un homicidio? ¡Claro que sí! Eso no implica ignorar el drama que implica el aborto para la mujer, y el negocio millonario que representa para los que hacen profesión de destruir la vida más indefensa. Ambos podrán acceder a las atenuantes y agravantes genéricas que el derecho occidental ha previsto para conjugar la defensa irrestricta de la vida con las particularidades del caso concreto.&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Para esto están los jueces, y no meras máquinas que aplican las penas.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Cuando el Estado prohibe una conducta, no espera que con eso el problema se termine, sea que lo prohibido es el aborto, el homicidio o el tráfico de drogas. Los políticos suelen venderles a los votantes que todo se solucionaría con una ley que mande que los pobres ganen más y los ricos menos, pero la realidad no funciona así, y un profesor universitario lo sabe. Por eso esta apelación a la supuesta ineficacia de las leyes contra el aborto es, al menos, deshonesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Sigamos con los dichos del sacerdote:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="background-color: transparent; font: normal normal normal 110%/normal 'Times New Roman', Times, serif; line-height: 16px; margin-bottom: 0px; margin-left: 2em !important; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;–Esa afirmación en labios de un sacerdote católico suena fuerte. ¿Es su opinión personal o tiene un fundamento teórico que lo sustente?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;Claro que sí: de nadie más ni nadie menos que Juan Pablo II. En su encíclica Evangelium vitae (Evangelio de vida, N° 17) dice textualmente: “&lt;em&gt;Las opciones contra la vida&amp;nbsp;&lt;/em&gt;—entre ellas el aborto, añado yo—&lt;em&gt;&amp;nbsp;proceden, a veces, de situaciones difíciles o incluso dramáticas de profundo sufrimiento, soledad, falta total de perspectivas económicas, depresión y de angustia por el futuro. Estas circunstancias pueden atenuar incluso notablemente la responsabilidad subjetiva y la consiguiente culpabilidad de quienes hacen estas opciones en sí mismas moralmente malas&lt;/em&gt;“. Así que desde la concepción de Juan Pablo II no se puede ver el drama del aborto simplemente con soluciones de cárcel, de penalización o de castigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;¿Puede ignorar don Carlos Novoa que Juan Pablo Magno se refiere en este párrafo a la culpabilidad moral de las personas y no a la penalización estatal de la conducta? Yo diría que no, pues al parecer es doctor en Ética y profesor en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.&lt;strong&gt;¿Cómo entender entonces que se haga aparecer al Papa como partidario de despenalizar el aborto?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Prefiero dejar esta pregunta sin respuesta para no pecar contra la caridad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;En el fondo no parece un análisis profundo, sincero y humilde a las directrices de la Iglesia, de una situación dramática y compleja, sino un&amp;nbsp;&lt;strong&gt;permanente buscar excusas para justificar lo que ya se ha decidido apoyar&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Sus actitudes desmienten lo que sus palabras proclaman con grandilocuencia. Dicen deplorar del aborto, pero en realidad no lo ven como alto tan grave, una “opción menos óptima", como quien gusta del reggaetón en vez de Mozart, o quien opta por quedarse en casa en vez de ir a misa el domingo (pecado mortal, por cierto).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;No han rendido su voluntad a la verdad científica, que nos dice que desde la concepción estamos ante un individuo de la especie humana único, y a la verdad ética que dice que nunca es legítimo procurar la muerte de un ser humano inocente. No se necesita un grado universitario en ética y teología para comprender esto, pero al parecer si se necesita uno para negarlo y convertirlo en una gran masa de confusiones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="background-color: transparent; font: normal normal normal 110%/normal 'Times New Roman', Times, serif; line-height: 16px; margin-bottom: 0px; margin-left: 2em !important; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;–¿Cómo así que la vida humana no es un bien absoluto?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;Un absoluto ético es aquel horizonte contra el cual yo no puedo actuar jamás. Los absolutos éticos en el consenso mínimo universal son la base de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Personales y Sociales de 1948: la dignidad de la persona humana y la solidaridad. Nadie puede actuar en contra de esos absolutos. En cuanto a la vida humana, debo protegerla, pero hay ciertos momentos en que puedo actuar contra ella. Por ejemplo, en legítima defensa personal. O en el ejercicio del monopolio de las fuerzas por parte del Estado, aunque ajustado, claro está, al Derecho Internacional Humanitario. O por una causa superior, como la de Jesucristo, que puso en peligro su propia vida por la humanidad. En esos momentos surge un paradigma ético que consiste en la ponderación de los bienes morales, en este caso, el de la vida del cigoto y el de la vida de la madre. Prima el de la madre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Punto uno: Los absolutos éticos ¿surgen del consenso mínimo universal? ¡Tonterías! Si así fuera, bastaría con que la ONU pasara una resolución diciendo que es lícito privar de su vida y sus bienes a los checoeslovacos para que ningún profesor de ética tuviera nada que decir al respecto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Segundo: siguen una suma de conceptos errados y confusos,&amp;nbsp;&lt;strong&gt;inapropiados para un profesor de ética que intenta transmitir algo de verdad y no hacer una campaña a favor del aborto&lt;/strong&gt;. La legítima defensa personal no me habilita para actuar contra la vida de otro, si quien me agrede actúa legítimamente. La fuerza legítima del Estado no le autoriza para actuar contra la vida humana inocente, nunca. Una “causa superior” o “el bien de la humanidad” es la más horrorosa carta blanca para disponer de la vida de los que no pueden defenderse. Y acusar de eso a NSJC simplemente no tiene nombre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Finalmente, si hay casos en que se produce un conflicto entre la vida de la madre y la de su hijo (porque si existe una madre es porque hay un hijo, no un cigoto)&amp;nbsp;&lt;strong&gt;no se explica porqué debe primar la vida de la madre&lt;/strong&gt;. Parece que algunos no aprendieron que no hay seres humanos intrínsecamente superiores a otros, todavía creen ser parte de la aristocracia de la humanidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;No pedimos nada del otro mundo, no es esta una exigencia de un comportamiento moral o religioso controlado por el Estado, sólo queremos que se respete el único principio que nos separa de la barbarie: que el más fuerte no pueda destruir al más débil a su arbitrio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="background-color: transparent; font: normal normal normal 110%/normal 'Times New Roman', Times, serif; line-height: 16px; margin-bottom: 0px; margin-left: 2em !important; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;–¿Es éticamente aceptable que una mujer violada quiera abortar?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;En ese caso nos encontramos con las situaciones límite de que nos habla Juan Pablo II. Yo la invitaría, la comprendería y le pondría terapia psicológica para que se quede con la vida. Le proporcionaría soluciones de última instancia, como la adopción. Pero en última instancia es ella quien tiene que decidir en conciencia lo que va a hacer. Lo dice el Concilio y lo dice la Constitución de Colombia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Cada vez que este sujeto menciona al Papa, me duele el corazón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;¿"Es ella quien tiene en conciencia que decidir lo que va a hacer"?&amp;nbsp;&lt;strong&gt;¿Son estas las palabras de un sacerdote?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;“Es ella quien decidirá si comete un pecado que clama al cielo por venganza y que la condenará al infierno". Se dirá que esa mujer está tan presionada por las circunstancias, que no ve otra salida más que abortar. Pero si son las circunstancias las que deciden, entonces ella no tampoco es libre, y no es su decisión, sino la de los que la rodean y, primero la embarazaron, y ahora le dan la espalda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Entonces&amp;nbsp;&lt;strong&gt;¿de quién es la libertad que estamos protegiendo?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;¿De la mujer a la que estamos obligando a abortar? Parece que ahí no hay mucha libertad ¿o será la libertad de los que no queremos saber nada de ella y su hijo?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="background-color: transparent; font: normal normal normal 110%/normal 'Times New Roman', Times, serif; line-height: 16px; margin-bottom: 0px; margin-left: 2em !important; margin-right: 0px; margin-top: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;–Un médico católico común y corriente, que trabaja en un hospital público, ¿cómo debe actuar cuando llega una mujer para que le practique un aborto?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;Debe examinar, oír a su conciencia y decidir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;–¿Cómo se decide en conciencia?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 19px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif; font-size: small;"&gt;Cuando yo respeto la dignidad humana y cuando soy sinceramente solidario, todos mis comportamientos se orientan a las opciones que se toman en conciencia. Evidentemente si el médico es católico no va a creer que el aborto es el camino ideal, pero podrá evaluar si está ante una mujer que —parafraseando a Juan Pablo II— se encuentra en “una situación difícil o incluso dramática, de profundo sufrimiento, soledad, falta total de perspectivas económicas, de presión y de angustia por el futuro". Esas circunstancias pueden atenuar “incluso notablemente la responsabilidad subjetiva y la consiguiente culpabilidad” del médico frente a esa tragedia&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Ahora no es sólo la mujer la que recibe esta falsa comprensión, ¡También el médico puede adquirir una conciencia tranquila para cometer un pecado mortal!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Es como si un médico viajara por una zona desértica, cuando se encuentra un hombre moribundo en el camino. Se detiene, lo examina, y le limpia las heridas, le espanta las moscas ¡y se va, dejándolo abandonado! Feliz, seguramente de haber cumplido con su deber cristiano de dejar a todos un poco mejor de cuando se encontró con él.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;No sigo, porque ya no vuelve a mencionar al Juan Pablo Magno, pero al parecer hay mucho más de donde vino todo esto. Ven pronto, Señor Jesús.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-5920972003675155588?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/5920972003675155588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=5920972003675155588&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/5920972003675155588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/5920972003675155588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/10/carlos-novoa-sj-ante-juan-pablo-magno.html' title='Carlos Novoa S.J. ante Juan Pablo Magno'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-8383728488306124425</id><published>2011-10-19T00:01:00.002-05:00</published><updated>2011-10-19T00:01:00.374-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desviaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sacerdotes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escandalos'/><title type='text'>¿Qué hemos hecho los fieles católicos para merecer esto?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Tomado de &lt;a href="http://infocatolica.com/blog/coradcor.php"&gt;Cor ad Cor loquitur&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;En la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá da clases un sacerdote jesuita llamado Carlos Novoa. Licenciado en Teología y en Filosofía, con maestría y doctorado en Ética, llegó a ser el decano de la Facultad de Teología de esa Universidad. Hace unos años&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=17000" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;"&gt;tuvo la feliz idea&lt;/a&gt;&amp;nbsp;de&amp;nbsp;&lt;strong&gt;alabar el espectáculo erótico-festivo de Madonna&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;en el que la cantante se hacía “crucificar” en el escenario. El título de su artículo, “Madonna: una sugerente presentación de Jesús", lo decía todo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Y sin embargo, este insigne hijo de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, siguió y sigue dando clases en esa universidad jesuita. Una vez leída entera&amp;nbsp;&lt;a href="http://infocatolica.com/?t=noticia&amp;amp;cod=10290" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;"&gt;la entrevista que ha concedido a El Espectador&lt;/a&gt;, no puedo dejar de preguntarme:&lt;strong&gt;¿Qué hemos hecho los fieles católicos para merecer esto?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;¿Por qué sufrimos el castigo de tener que soportar que en las universidades de nuestra Iglesia pululen personajes como este sacerdote jesuita? En serio,&amp;nbsp;&lt;strong&gt;¿qué grave pecado merece semejante castigo y afrenta a nuestra fe?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Porque, hay que decirlo ya claramente,&amp;nbsp;&lt;strong&gt;es un verdadero castigo contra la fe del pueblo de Dios&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;la presencia en lugares de enseñanza y de repercusión mediática de sacerdotes, religiosos, teólogos y seglares con responsabilidades eclesiales que se saltan a la torera las enseñanzas de la Iglesia. Sinceramente creo que aquellos que aceptamos de corazón lo que nuestra Madre y Maestra enseña no nos merecemos que esa gente&amp;nbsp;&lt;strong&gt;pisotee nuestra fe y haga escarnio de la misma en la arena pública sin que nadie haga nada&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;para impedirlo de una vez por todas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=1216979595884636675&amp;amp;postID=8383728488306124425" id="more14069" name="more14069" style="border-bottom-color: rgb(7, 54, 99); border-bottom-style: dotted; border-bottom-width: 1px; color: #073663; text-decoration: none;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="bMore" style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Es decir, los fieles podemos defender la doctrina de la Iglesia sobre el aborto, pero&amp;nbsp;&lt;strong&gt;si todo un profesor de teología de una universidad católica&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;dice que el aborto terapéutico está justificado, y ese señor sigue siendo profesor en esa universidad,&amp;nbsp;&lt;strong&gt;¿en qué lugar quedamos todos?&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;¿me lo puede decir alguien, ya sea de la Compañía de Jesús, ya sea del dicasterio romano responsable de las universidades católicas, ya sea del dicasterio responsable de velar por la doctrina de la fe?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;En las declaraciones del P. Novoa no sólo hay un posicionamiento contrario a la moral católica sobre el aborto sino que se aprecia una teoría dicotómica sobre la condición de sacerdote y ciudadano. Quien dice que como sacerdote no está de acuerdo con algo pero como ciudadano lo respeta,&amp;nbsp;&lt;strong&gt;lo mejor que puede hacer es dejar de ser sacerdote. No vaya a ser que acabe ingresado en un psiquiátrico&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;con un episodio esquizoide de doble personalidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Una cosa sí tengo clara. Si yo viviera en Bogotá y alguno de mis hijos quisiera cursar estudios universitarios, le recomendaría vivamente no asistir a esa universidad pontificia. Es ya una cuestión de dignidad.&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Cualquier institución católica donde se admita la heterodoxia debe recibir el rechazo de los fieles&lt;/strong&gt;. El problema es que muchos fieles han sido ya educados y formados en esa heterodoxia.&amp;nbsp;&lt;strong&gt;Luego nos quejaremos de que la apostasía avanza. Es el resultado lógico de una pastoral nefasta, cómplice y vergonzosa&lt;/strong&gt;. Que el Señor juzgue a los responsables de la misma: Exsurge Domine!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: transparent; line-height: 18px; margin-top: 0.5em; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; padding-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Luis Fernando Pérez Bustamante&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-8383728488306124425?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/8383728488306124425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=8383728488306124425&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/8383728488306124425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/8383728488306124425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/10/que-hemos-hecho-los-fieles-catolicos.html' title='¿Qué hemos hecho los fieles católicos para merecer esto?'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-1087798588335796126</id><published>2011-10-18T16:00:00.001-05:00</published><updated>2011-10-18T16:00:03.377-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Religiosos'/><title type='text'>Proyecto de nueva comunidad religiosa: Esclavos de la Inmaculada</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: white; font-size: 13px; line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Con el debido permiso del blogger &lt;u&gt;Seráficos&lt;/u&gt; del blog &lt;u&gt;&lt;a href="http://divinavocacion.blogspot.com/"&gt;Divinas Vocaciones Religiosas&lt;/a&gt;&lt;/u&gt;, hago extensiva los que nos leen esta invitación a un proyecto de creación de una nueva comunidad religiosa. Dios los bendiga a todos.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Lqu1RLri0NA/TpwwfaB1YWI/AAAAAAAAECQ/UxWW3h9-SaA/s1600/0.jpg" imageanchor="1" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; font-weight: bold; margin-left: 1em; margin-right: 1em; text-decoration: none;"&gt;&lt;img border="0" height="400" oda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-Lqu1RLri0NA/TpwwfaB1YWI/AAAAAAAAECQ/UxWW3h9-SaA/s400/0.jpg" style="border-bottom-width: 0px; border-color: initial; border-left-width: 0px; border-right-width: 0px; border-style: initial; border-top-width: 0px; display: block;" width="267" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Estimados lectores y amigos del blog (Divinas Vocaciones Religiosas): Aquí siempre presentamos comunidades religiosas ya formadas, aunque sean mínimas y pobres. Ahora os quiero presentar un proyecto con fundamento. No se trata de una ensoñación repentina, sino de algo que es fruto de la experiencia y de la oración de un sacerdote que no pretende sino servir a Dios y a su Madre Santísima en compañía de los hermanos. Os estoy hablando de un proyecto que se llama “&lt;strong&gt;&lt;a href="http://esclavosdelainmaculada.com/" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; font-weight: bold; text-decoration: none;"&gt;Esclavos de la Inmaculada&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;”. Su&amp;nbsp;promotor es el P. Mariano de Jesús, sacerdote diocesano en los EEUU.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Los Esclavos de la Inmaculada quieren ser una comunidad de&lt;strong&gt;apóstoles contemplativos&lt;/strong&gt;, cuyo fin principal sea la gloria de Dios, la de su Santa Madre y la santificación de sus miembros,&amp;nbsp;&lt;strong&gt;viviendo radicalmente el Evangelio en clave mariana&lt;/strong&gt;. Como apostolado propio tienen la reevangelización del bautizado que ha perdido la fe o se haya en peligro de dejarse sumergir por el materialismo y la pandemia del indiferentismo-relativismo religioso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Las&amp;nbsp;&lt;u&gt;características&lt;/u&gt;&amp;nbsp;de esta nueva comunidad religiosa serían:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;1.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Fidelidad al Magisterio y a la Tradición de la Iglesia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;2.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Vida intensa de oración: 4 horas diarias (Santa Misa, Oficio Divino, dos horas de oración mental).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;3.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Vida de penitencia y mortificación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;4&lt;/strong&gt;. Desasimiento de lo creado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;5&lt;/strong&gt;. Vida de pobreza, sin nada propio y abandonados a la Providencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;6.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Muertos al mundo pero vivos para Dios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;7.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Vida real de fraternidad junto a María, la Madre de Dios y nuestra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;8.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Vida sencilla de Nazaret ante la presencia de Jesús, María y José.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;9.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Celo incansable por la salvación de las almas, incluyendo la misión itinerante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;10.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Vida mariana, incluyendo un cuarto voto de esclavitud mariana en la profesión religiosa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;11.&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Uso perpetuo del hábito religioso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;strong&gt;Si te sientes identificado con este ideal o quieres saber más sobre este proyecto, en especial si eres hispano parlante de cualquier país de América o de los EEUU, puedes visitar la siguiente web o contactar con el siguiente email&lt;/strong&gt;:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;a href="http://esclavosdelainmaculada.com/" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; font-weight: bold; text-decoration: none;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black;"&gt;&lt;strong&gt;*&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;Proyecto Esclavos de la Inmaculada (web)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Email:&amp;nbsp;&lt;a href="mailto:esclavosdelainmaculada@yahoo.com" style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: transparent; background-image: initial; background-origin: initial; font-weight: bold; text-decoration: none;"&gt;esclavosdelainmaculada@yahoo.com&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-1087798588335796126?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/1087798588335796126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=1087798588335796126&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/1087798588335796126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/1087798588335796126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/10/proyecto-de-nueva-comunidad-religiosa.html' title='Proyecto de nueva comunidad religiosa: Esclavos de la Inmaculada'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Lqu1RLri0NA/TpwwfaB1YWI/AAAAAAAAECQ/UxWW3h9-SaA/s72-c/0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-8860838032585155641</id><published>2011-10-18T11:03:00.000-05:00</published><updated>2011-10-18T11:03:41.085-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Iglesia Católica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Benedicto XVI'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Decretos y Documentos de la iglesia'/><title type='text'>Motu Proprio PORTA FIDEI</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-YZTuFugJDWg/TN2DuhJpCLI/AAAAAAAAANE/NfMPu0Ua36U/s1600/escudo-Benedicto-XVI.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-YZTuFugJDWg/TN2DuhJpCLI/AAAAAAAAANE/NfMPu0Ua36U/s1600/escudo-Benedicto-XVI.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;CARTA APOSTÓLICA EN FORMA DE &lt;i&gt;MOTU PROPRIO&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;PORTA FIDEI&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;DEL SUMO PONTÍFICE&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;BENEDICTO XVI&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;CON LA QUE SE CONVOCA EL AÑO DE LA FE&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1. «La puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida. Éste empieza con el bautismo (cf. Rm 6, 4), con el que podemos llamar a Dios con el nombre de Padre, y se concluye con el paso de la muerte a la vida eterna, fruto de la resurrección del Señor Jesús que, con el don del Espíritu Santo, ha querido unir en su misma gloria a cuantos creen en él (cf. Jn 17, 22). Profesar la fe en la Trinidad –Padre, Hijo y Espíritu Santo –equivale a creer en un solo Dios que es Amor (cf. 1 Jn4, 8): el Padre, que en la plenitud de los tiempos envió a su Hijo para nuestra salvación; Jesucristo, que en el misterio de su muerte y resurrección redimió al mundo; el Espíritu Santo, que guía a la Iglesia a través de los siglos en la espera del retorno glorioso del Señor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2. Desde el comienzo de mi ministerio como Sucesor de Pedro, he recordado la exigencia de redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo. En la homilía de la santa Misa de inicio del Pontificado decía: «La Iglesia en su conjunto, y en ella sus pastores, como Cristo han de ponerse en camino para rescatar a los hombres del desierto y conducirlos al lugar de la vida, hacia la amistad con el Hijo de Dios, hacia Aquel que nos da la vida, y la vida en plenitud». Sucede hoy con frecuencia que los cristianos se preocupan mucho por las consecuencias sociales, culturales y políticas de su compromiso, al mismo tiempo que siguen considerando la fe como un presupuesto obvio de la vida común. De hecho, este presupuesto no sólo no aparece como tal, sino que incluso con frecuencia es negado. Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea ya así en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3. No podemos dejar que la sal se vuelva sosa y la luz permanezca oculta (cf. Mt 5, 13-16). Como la samaritana, también el hombre actual puede sentir de nuevo la necesidad de acercarse al pozo para escuchar a Jesús, que invita a creer en él y a extraer el agua viva que mana de su fuente (cf. Jn 4, 14). Debemos descubrir de nuevo el gusto de alimentarnos con la Palabra de Dios, transmitida fielmente por la Iglesia, y el Pan de la vida, ofrecido como sustento a todos los que son sus discípulos (cf. Jn 6, 51). En efecto, la enseñanza de Jesús resuena todavía hoy con la misma fuerza: «Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna» (Jn 6, 27). La pregunta planteada por los que lo escuchaban es también hoy la misma para nosotros: «¿Qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?» (Jn 6, 28). Sabemos la respuesta de Jesús: «La obra de Dios es ésta: que creáis en el que él ha enviado» (Jn 6, 29). Creer en Jesucristo es, por tanto, el camino para poder llegar de modo definitivo a la salvación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4. A la luz de todo esto, he decidido convocar un Año de la fe. Comenzará el 11 de octubre de 2012, en el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará en la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, el 24 de noviembre de 2013. En la fecha del 11 de octubre de 2012, se celebrarán también los veinte años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, promulgado por mi Predecesor, el beato Papa Juan Pablo II, con la intención de ilustrar a todos los fieles la fuerza y belleza de la fe. Este documento, auténtico fruto del Concilio Vaticano II, fue querido por el Sínodo Extraordinario de los Obispos de 1985 como instrumento al servicio de la catequesis, realizándose mediante la colaboración de todo el Episcopado de la Iglesia católica. Y precisamente he convocado la Asamblea General del Sínodo de los Obispos, en el mes de octubre de 2012, sobre el tema de La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana. Será una buena ocasión para introducir a todo el cuerpo eclesial en un tiempo de especial reflexión y redescubrimiento de la fe. No es la primera vez que la Iglesia está llamada a celebrar un Año de la fe. Mi venerado Predecesor, el Siervo de Dios Pablo VI, proclamó uno parecido en 1967, para conmemorar el martirio de los apóstoles Pedro y Pablo en el décimo noveno centenario de su supremo testimonio. Lo concibió como un momento solemne para que en toda la Iglesia se diese «una auténtica y sincera profesión de la misma fe»; además, quiso que ésta fuera confirmada de manera «individual y colectiva, libre y consciente, interior y exterior, humilde y franca». Pensaba que de esa manera toda la Iglesia podría adquirir una «exacta conciencia de su fe, para reanimarla, para purificarla, para confirmarla y para confesarla». Las grandes transformaciones que tuvieron lugar en aquel Año, hicieron que la necesidad de dicha celebración fuera todavía más evidente. Ésta concluyó con la Profesión de fe del Pueblo de Dios, para testimoniar cómo los contenidos esenciales que desde siglos constituyen el patrimonio de todos los creyentes tienen necesidad de ser confirmados, comprendidos y profundizados de manera siempre nueva, con el fin de dar un testimonio coherente en condiciones históricas distintas a las del pasado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5. En ciertos aspectos, mi Venerado Predecesor vio ese Año como una «consecuencia y exigencia postconciliar», consciente de las graves dificultades del tiempo, sobre todo con respecto a la profesión de la fe verdadera y a su recta interpretación. He pensado que iniciar el Año de la fe coincidiendo con el cincuentenario de la apertura del Concilio Vaticano II puede ser una ocasión propicia para comprender que los textos dejados en herencia por los Padres conciliares, según las palabras del beato Juan Pablo II, «no pierden su valor ni su esplendor. Es necesario leerlos de manera apropiada y que sean conocidos y asimilados como textos cualificados y normativos del Magisterio, dentro de la Tradición de la Iglesia. […] Siento más que nunca el deber de indicar el Concilio como la gran gracia de la que la Iglesia se ha beneficiado en el siglo XX. Con el Concilio se nos ha ofrecido una brújula segura para orientarnos en el camino del siglo que comienza». Yo también deseo reafirmar con fuerza lo que dije a propósito del Concilio pocos meses después de mi elección como Sucesor de Pedro: «Si lo leemos y acogemos guiados por una hermenéutica correcta, puede ser y llegar a ser cada vez más una gran fuerza para la renovación siempre necesaria de la Iglesia».&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;6. La renovación de la Iglesia pasa también a través del testimonio ofrecido por la vida de los creyentes: con su misma existencia en el mundo, los cristianos están llamados efectivamente a hacer resplandecer la Palabra de verdad que el Señor Jesús nos dejó. Precisamente el Concilio, en la Constitución dogmática Lumen gentium, afirmaba: «Mientras que Cristo, “santo, inocente, sin mancha” (Hb 7, 26), no conoció el pecado (cf. 2 Co 5, 21), sino que vino solamente a expiar los pecados del pueblo (cf. Hb 2, 17), la Iglesia, abrazando en su seno a los pecadores, es a la vez santa y siempre necesitada de purificación, y busca sin cesar la conversión y la renovación. La Iglesia continúa su peregrinación “en medio de las persecuciones del mundo y de los consuelos de Dios”, anunciando la cruz y la muerte del Señor hasta que vuelva (cf. 1 Co 11, 26). Se siente fortalecida con la fuerza del Señor resucitado para poder superar con paciencia y amor todos los sufrimientos y dificultades, tanto interiores como exteriores, y revelar en el mundo el misterio de Cristo, aunque bajo sombras, sin embargo, con fidelidad hasta que al final se manifieste a plena luz».&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En esta perspectiva, el Año de la fe es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo. Dios, en el misterio de su muerte y resurrección, ha revelado en plenitud el Amor que salva y llama a los hombres a la conversión de vida mediante la remisión de los pecados (cf. Hch 5, 31). Para el apóstol Pablo, este Amor lleva al hombre a una nueva vida: «Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva» (Rm 6, 4). Gracias a la fe, esta vida nueva plasma toda la existencia humana en la novedad radical de la resurrección. En la medida de su disponibilidad libre, los pensamientos y los afectos, la mentalidad y el comportamiento del hombre se purifican y transforman lentamente, en un proceso que no termina de cumplirse totalmente en esta vida. La «fe que actúa por el amor» (Ga 5, 6) se convierte en un nuevo criterio de pensamiento y de acción que cambia toda la vida del hombre (cf. Rm 12, 2; Col 3, 9-10; Ef 4, 20-29; 2 Co 5, 17).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;7. «Caritas Christi urget nos» (2 Co 5, 14): es el amor de Cristo el que llena nuestros corazones y nos impulsa a evangelizar. Hoy como ayer, él nos envía por los caminos del mundo para proclamar su Evangelio a todos los pueblos de la tierra (cf. Mt 28, 19). Con su amor, Jesucristo atrae hacia sí a los hombres de cada generación: en todo tiempo, convoca a la Iglesia y le confía el anuncio del Evangelio, con un mandato que es siempre nuevo. Por eso, también hoy es necesario un compromiso eclesial más convencido en favor de una nueva evangelización para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe. El compromiso misionero de los creyentes saca fuerza y vigor del descubrimiento cotidiano de su amor, que nunca puede faltar. La fe, en efecto, crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo. Nos hace fecundos, porque ensancha el corazón en la esperanza y permite dar un testimonio fecundo: en efecto, abre el corazón y la mente de los que escuchan para acoger la invitación del Señor a aceptar su Palabra para ser sus discípulos. Como afirma san Agustín, los creyentes «se fortalecen creyendo». El santo Obispo de Hipona tenía buenos motivos para expresarse de esta manera. Como sabemos, su vida fue una búsqueda continua de la belleza de la fe hasta que su corazón encontró descanso en Dios. Sus numerosos escritos, en los que explica la importancia de creer y la verdad de la fe, permanecen aún hoy como un patrimonio de riqueza sin igual, consintiendo todavía a tantas personas que buscan a Dios encontrar el sendero justo para acceder a la «puerta de la fe».&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, la fe sólo crece y se fortalece creyendo; no hay otra posibilidad para poseer la certeza sobre la propia vida que abandonarse, en un in crescendo continuo, en las manos de un amor que se experimenta siempre como más grande porque tiene su origen en Dios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;8. En esta feliz conmemoración, deseo invitar a los hermanos Obispos de todo el Orbe a que se unan al Sucesor de Pedro en el tiempo de gracia espiritual que el Señor nos ofrece para rememorar el don precioso de la fe. Queremos celebrar este Año de manera digna y fecunda. Habrá que intensificar la reflexión sobre la fe para ayudar a todos los creyentes en Cristo a que su adhesión al Evangelio sea más consciente y vigorosa, sobre todo en un momento de profundo cambio como el que la humanidad está viviendo. Tendremos la oportunidad de confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras catedrales e iglesias de todo el mundo; en nuestras casas y con nuestras familias, para que cada uno sienta con fuerza la exigencia de conocer y transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre. En este Año, las comunidades religiosas, así como las parroquiales, y todas las realidades eclesiales antiguas y nuevas, encontrarán la manera de profesar públicamente el Credo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;9. Deseamos que este Año suscite en todo creyente la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza. Será también una ocasión propicia para intensificar la celebración de la fe en la liturgia, y de modo particular en la Eucaristía, que es «la cumbre a la que tiende la acción de la Iglesia y también la fuente de donde mana toda su fuerza». Al mismo tiempo, esperamos que el testimonio de vida de los creyentes sea cada vez más creíble. Redescubrir los contenidos de la fe profesada, celebrada, vivida y rezada, y reflexionar sobre el mismo acto con el que se cree, es un compromiso que todo creyente debe de hacer propio, sobre todo en este Año.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No por casualidad, los cristianos en los primeros siglos estaban obligados a aprender de memoria el Credo. Esto les servía como oración cotidiana para no olvidar el compromiso asumido con el bautismo. San Agustín lo recuerda con unas palabras de profundo significado, cuando en un sermón sobre la redditio symboli, la entrega del Credo, dice: «El símbolo del sacrosanto misterio que recibisteis todos a la vez y que hoy habéis recitado uno a uno, no es otra cosa que las palabras en las que se apoya sólidamente la fe de la Iglesia, nuestra madre, sobre la base inconmovible que es Cristo el Señor. […] Recibisteis y recitasteis algo que debéis retener siempre en vuestra mente y corazón y repetir en vuestro lecho; algo sobre lo que tenéis que pensar cuando estáis en la calle y que no debéis olvidar ni cuando coméis, de forma que, incluso cuando dormís corporalmente, vigiléis con el corazón».&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;10. En este sentido, quisiera esbozar un camino que sea útil para comprender de manera más profunda no sólo los contenidos de la fe sino, juntamente también con eso, el acto con el que decidimos de entregarnos totalmente y con plena libertad a Dios. En efecto, existe una unidad profunda entre el acto con el que se cree y los contenidos a los que prestamos nuestro asentimiento. El apóstol Pablo nos ayuda a entrar dentro de esta realidad cuando escribe: «con el corazón se cree y con los labios se profesa» (cf.Rm 10, 10). El corazón indica que el primer acto con el que se llega a la fe es don de Dios y acción de la gracia que actúa y transforma a la persona hasta en lo más íntimo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A este propósito, el ejemplo de Lidia es muy elocuente. Cuenta san Lucas que Pablo, mientras se encontraba en Filipos, fue un sábado a anunciar el Evangelio a algunas mujeres; entre estas estaba Lidia y el «Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo» (Hch 16, 14). El sentido que encierra la expresión es importante. San Lucas enseña que el conocimiento de los contenidos que se han de creer no es suficiente si después el corazón, auténtico sagrario de la persona, no está abierto por la gracia que permite tener ojos para mirar en profundidad y comprender que lo que se ha anunciado es la Palabra de Dios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Profesar con la boca indica, a su vez, que la fe implica un testimonio y un compromiso público. El cristiano no puede pensar nunca que creer es un hecho privado. La fe es decidirse a estar con el Señor para vivir con él. Y este «estar con él» nos lleva a comprender las razones por las que se cree. La fe, precisamente porque es un acto de la libertad, exige también la responsabilidad social de lo que se cree. La Iglesia en el día de Pentecostés muestra con toda evidencia esta dimensión pública del creer y del anunciar a todos sin temor la propia fe. Es el don del Espíritu Santo el que capacita para la misión y fortalece nuestro testimonio, haciéndolo franco y valeroso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Misma misma profesión de fe es un acto personal y al mismo tiempo comunitario. En efecto, el primer sujeto de la fe es la Iglesia. En la fe de la comunidad cristiana cada uno recibe el bautismo, signo eficaz de la entrada en el pueblo de los creyentes para alcanzar la salvación. Como afirma el Catecismo de la Iglesia Católica: «“Creo”: Es la fe de la Iglesia profesada personalmente por cada creyente, principalmente en su bautismo. “Creemos”: Es la fe de la Iglesia confesada por los obispos reunidos en Concilio o, más generalmente, por la asamblea litúrgica de los creyentes. “Creo”, es también la Iglesia, nuestra Madre, que responde a Dios por su fe y que nos enseña a decir: “creo”, “creemos”».&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como se puede ver, el conocimiento de los contenidos de la fe es esencial para dar el propio asentimiento, es decir, para adherirse plenamente con la inteligencia y la voluntad a lo que propone la Iglesia. El conocimiento de la fe introduce en la totalidad del misterio salvífico revelado por Dios. El asentimiento que se presta implica por tanto que, cuando se cree, se acepta libremente todo el misterio de la fe, ya que quien garantiza su verdad es Dios mismo que se revela y da a conocer su misterio de amor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por otra parte, no podemos olvidar que muchas personas en nuestro contexto cultural, aún no reconociendo en ellos el don de la fe, buscan con sinceridad el sentido último y la verdad definitiva de su existencia y del mundo. Esta búsqueda es un auténtico «preámbulo» de la fe, porque lleva a las personas por el camino que conduce al misterio de Dios. La misma razón del hombre, en efecto, lleva inscrita la exigencia de «lo que vale y permanece siempre». Esta exigencia constituye una invitación permanente, inscrita indeleblemente en el corazón humano, a ponerse en camino para encontrar a Aquel que no buscaríamos si no hubiera ya venido. La fe nos invita y nos abre totalmente a este encuentro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;11. Para acceder a un conocimiento sistemático del contenido de la fe, todos pueden encontrar en el Catecismo de la Iglesia Católica un subsidio precioso e indispensable. Es uno de los frutos más importantes del Concilio Vaticano II. En la Constitución apostólica Fidei depositum, firmada precisamente al cumplirse el trigésimo aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, el beato Juan Pablo II escribía: «Este Catecismo es una contribución importantísima a la obra de renovación de la vida eclesial… Lo declaro como regla segura para la enseñanza de la fe y como instrumento válido y legítimo al servicio de la comunión eclesial».&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Precisamente en este horizonte, el Año de la fe deberá expresar un compromiso unánime para redescubrir y estudiar los contenidos fundamentales de la fe, sintetizados sistemática y orgánicamente en el Catecismo de la Iglesia Católica. En efecto, en él se pone de manifiesto la riqueza de la enseñanza que la Iglesia ha recibido, custodiado y ofrecido en sus dos mil años de historia. Desde la Sagrada Escritura a los Padres de la Iglesia, de los Maestros de teología a los Santos de todos los siglos, el Catecismo ofrece una memoria permanente de los diferentes modos en que la Iglesia ha meditado sobre la fe y ha progresado en la doctrina, para dar certeza a los creyentes en su vida de fe.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En su misma estructura, el Catecismo de la Iglesia Católica presenta el desarrollo de la fe hasta abordar los grandes temas de la vida cotidiana. A través de sus páginas se descubre que todo lo que se presenta no es una teoría, sino el encuentro con una Persona que vive en la Iglesia. A la profesión de fe, de hecho, sigue la explicación de la vida sacramental, en la que Cristo está presente y actúa, y continúa la construcción de su Iglesia. Sin la liturgia y los sacramentos, la profesión de fe no tendría eficacia, pues carecería de la gracia que sostiene el testimonio de los cristianos. Del mismo modo, la enseñanza del Catecismo sobre la vida moral adquiere su pleno sentido cuando se pone en relación con la fe, la liturgia y la oración.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;12. Así, pues, el Catecismo de la Iglesia Católica podrá ser en este Año un verdadero instrumento de apoyo a la fe, especialmente para quienes se preocupan por la formación de los cristianos, tan importante en nuestro contexto cultural. Para ello, he invitado a la Congregación para la Doctrina de la Fe a que, de acuerdo con los Dicasterios competentes de la Santa Sede, redacte una Nota con la que se ofrezca a la Iglesia y a los creyentes algunas indicaciones para vivir este Año de la fe de la manera más eficaz y apropiada, ayudándoles a creer y evangelizar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En efecto, la fe está sometida más que en el pasado a una serie de interrogantes que provienen de un cambio de mentalidad que, sobre todo hoy, reduce el ámbito de las certezas racionales al de los logros científicos y tecnológicos. Pero la Iglesia nunca ha tenido miedo de mostrar cómo entre la fe y la verdadera ciencia no puede haber conflicto alguno, porque ambas, aunque por caminos distintos, tienden a la verdad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;13. A lo largo de este Año, será decisivo volver a recorrer la historia de nuestra fe, que contempla el misterio insondable del entrecruzarse de la santidad y el pecado. Mientras lo primero pone de relieve la gran contribución que los hombres y las mujeres han ofrecido para el crecimiento y desarrollo de las comunidades a través del testimonio de su vida, lo segundo debe suscitar en cada uno un sincero y constante acto de conversión, con el fin de experimentar la misericordia del Padre que sale al encuentro de todos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante este tiempo, tendremos la mirada fija en Jesucristo, «que inició y completa nuestra fe» (Hb 12, 2): en él encuentra su cumplimiento todo afán y todo anhelo del corazón humano. La alegría del amor, la respuesta al drama del sufrimiento y el dolor, la fuerza del perdón ante la ofensa recibida y la victoria de la vida ante el vacío de la muerte, todo tiene su cumplimiento en el misterio de su Encarnación, de su hacerse hombre, de su compartir con nosotros la debilidad humana para transformarla con el poder de su resurrección. En él, muerto y resucitado por nuestra salvación, se iluminan plenamente los ejemplos de fe que han marcado los últimos dos mil años de nuestra historia de salvación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por la fe, María acogió la palabra del Ángel y creyó en el anuncio de que sería la Madre de Dios en la obediencia de su entrega (cf.Lc 1, 38). En la visita a Isabel entonó su canto de alabanza al Omnipotente por las maravillas que hace en quienes se encomiendan a Él (cf. Lc 1, 46-55). Con gozo y temblor dio a luz a su único hijo, manteniendo intacta su virginidad (cf. Lc 2, 6-7). Confiada en su esposo José, llevó a Jesús a Egipto para salvarlo de la persecución de Herodes (cf. Mt 2, 13-15). Con la misma fe siguió al Señor en su predicación y permaneció con él hasta el Calvario (cf. Jn 19, 25-27). Con fe, María saboreó los frutos de la resurrección de Jesús y, guardando todos los recuerdos en su corazón (cf. Lc 2, 19.51), los transmitió a los Doce, reunidos con ella en el Cenáculo para recibir el Espíritu Santo (cf. Hch 1, 14; 2, 1-4).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por la fe, los Apóstoles dejaron todo para seguir al Maestro (cf. Mt 10, 28). Creyeron en las palabras con las que anunciaba el Reino de Dios, que está presente y se realiza en su persona (cf. Lc 11, 20). Vivieron en comunión de vida con Jesús, que los instruía con sus enseñanzas, dejándoles una nueva regla de vida por la que serían reconocidos como sus discípulos después de su muerte (cf. Jn 13, 34-35). Por la fe, fueron por el mundo entero, siguiendo el mandato de llevar el Evangelio a toda criatura (cf.Mc 16, 15) y, sin temor alguno, anunciaron a todos la alegría de la resurrección, de la que fueron testigos fieles.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por la fe, los discípulos formaron la primera comunidad reunida en torno a la enseñanza de los Apóstoles, la oración y la celebración de la Eucaristía, poniendo en común todos sus bienes para atender las necesidades de los hermanos (cf. Hch 2, 42-47).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por la fe, los mártires entregaron su vida como testimonio de la verdad del Evangelio, que los había trasformado y hecho capaces de llegar hasta el mayor don del amor con el perdón de sus perseguidores.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por la fe, hombres y mujeres han consagrado su vida a Cristo, dejando todo para vivir en la sencillez evangélica la obediencia, la pobreza y la castidad, signos concretos de la espera del Señor que no tarda en llegar. Por la fe, muchos cristianos han promovido acciones en favor de la justicia, para hacer concreta la palabra del Señor, que ha venido a proclamar la liberación de los oprimidos y un año de gracia para todos (cf. Lc 4, 18-19).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por  la fe, hombres y mujeres de toda edad, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida (cf. Ap 7, 9; 13, 8), han confesado a lo largo de los siglos la belleza de seguir al Señor Jesús allí donde se les llamaba a dar testimonio de su ser cristianos: en la familia, la profesión, la vida pública y el desempeño de los carismas y ministerios que se les confiaban.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;También nosotros vivimos por la fe: para el reconocimiento vivo del Señor Jesús, presente en nuestras vidas y en la historia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;14. El Año de la fe será también una buena oportunidad para intensificar el testimonio de la caridad. San Pablo nos recuerda: «Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de ellas es la caridad» (1 Co 13, 13). Con palabras aún más fuertes —que siempre atañen a los cristianos—, el apóstol Santiago dice: «¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Podrá acaso salvarlo esa fe? Si un hermano o una hermana andan desnudos y faltos de alimento diario y alguno de vosotros les dice: “Id en paz, abrigaos y saciaos”, pero no les da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así es también la fe: si no se tienen obras, está muerta por dentro. Pero alguno dirá: “Tú tienes fe y yo tengo obras, muéstrame esa fe tuya sin las obras, y yo con mis obras te mostraré la fe”» (St 2, 14-18).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La fe sin la caridad no da fruto, y la caridad sin fe sería un sentimiento constantemente a merced de la duda. La fe y el amor se necesitan mutuamente, de modo que una permite a la otra seguir su camino. En efecto, muchos cristianos dedican sus vidas con amor a quien está solo, marginado o excluido, como el primero a quien hay que atender y el más importante que socorrer, porque precisamente en él se refleja el rostro mismo de Cristo. Gracias a la fe podemos reconocer en quienes piden nuestro amor el rostro del Señor resucitado. «Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt25, 40): estas palabras suyas son una advertencia que no se ha de olvidar, y una invitación perenne a devolver ese amor con el que él cuida de nosotros. Es la fe la que nos permite reconocer a Cristo, y es su mismo amor el que impulsa a socorrerlo cada vez que se hace nuestro prójimo en el camino de la vida. Sostenidos por la fe, miramos con esperanza a nuestro compromiso en el mundo, aguardando «unos cielos nuevos y una tierra nueva en los que habite la justicia» (2 P 3, 13; cf. Ap 21, 1).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;15. Llegados sus últimos días, el apóstol Pablo pidió al discípulo Timoteo que «buscara la fe» (cf. 2 Tm 2, 22) con la misma constancia de cuando era niño (cf. 2 Tm 3, 15). Escuchemos esta invitación como dirigida a cada uno de nosotros, para que nadie se vuelva perezoso en la fe. Ella es compañera de vida que nos permite distinguir con ojos siempre nuevos las maravillas que Dios hace por nosotros. Tratando de percibir los signos de los tiempos en la historia actual, nos compromete a cada uno a convertirnos en un signo vivo de la presencia de Cristo resucitado en el mundo. Lo que el mundo necesita hoy de manera especial es el testimonio creíble de los que, iluminados en la mente y el corazón por la Palabra del Señor, son capaces de abrir el corazón y la mente de muchos al deseo de Dios y de la vida verdadera, ésa que no tiene fin.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Que la Palabra del Señor siga avanzando y sea glorificada» (2 Ts 3, 1): que este Año de la fe haga cada vez más fuerte la relación con Cristo, el Señor, pues sólo en él tenemos la certeza para mirar al futuro y la garantía de un amor auténtico y duradero. Las palabras del apóstol Pedro proyectan un último rayo de luz sobre la fe: «Por ello os alegráis, aunque ahora sea preciso padecer un poco en pruebas diversas; así la autenticidad de vuestra fe, más preciosa que el oro, que, aunque es perecedero, se aquilata a fuego, merecerá premio, gloria y honor en la revelación de Jesucristo; sin haberlo visto lo amáis y, sin contemplarlo todavía, creéis en él y así os alegráis con un gozo inefable y radiante, alcanzando así la meta de vuestra fe; la salvación de vuestras almas» (1 P 1, 6-9). La vida de los cristianos conoce la experiencia de la alegría y el sufrimiento. Cuántos santos han experimentado la soledad. Cuántos creyentes son probados también en nuestros días por el silencio de Dios, mientras quisieran escuchar su voz consoladora. Las pruebas de la vida, a la vez que permiten comprender el misterio de la Cruz y participar en los sufrimientos de Cristo (cf. Col 1, 24), son preludio de la alegría y la esperanza a la que conduce la fe: «Cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2 Co 12, 10). Nosotros creemos con firme certeza que el Señor Jesús ha vencido el mal y la muerte. Con esta segura confianza nos encomendamos a él: presente entre nosotros, vence el poder del maligno (cf. Lc 11, 20), y la Iglesia, comunidad visible de su misericordia, permanece en él como signo de la reconciliación definitiva con el Padre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Confiemos a la Madre de Dios, proclamada «bienaventurada porque ha creído» (Lc 1, 45), este tiempo de gracia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Dado en Roma, junto a San Pedro, el 11 de octubre del año 2011, séptimo de mi Pontificado.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;BENEDICTUS PP. XVI&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-8860838032585155641?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/8860838032585155641/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=8860838032585155641&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/8860838032585155641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/8860838032585155641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/10/motu-proprio-porta-fidei.html' title='Motu Proprio PORTA FIDEI'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-YZTuFugJDWg/TN2DuhJpCLI/AAAAAAAAANE/NfMPu0Ua36U/s72-c/escudo-Benedicto-XVI.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-355674117047703991</id><published>2011-10-15T11:59:00.000-05:00</published><updated>2011-10-15T11:59:14.553-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Santos y Beatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Recursos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Religiosos'/><title type='text'>Vivo sin vivir en mí - Santa Teresa de Ávila</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_1VqGWHAmjJU/StcVt-H5u2I/AAAAAAAAQ68/2kpF0r6Cvec/s400/TER3.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/_1VqGWHAmjJU/StcVt-H5u2I/AAAAAAAAQ68/2kpF0r6Cvec/s320/TER3.png" width="257" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Vivo sin vivir en mí&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Y tan alta vida espero&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que muero porque no muero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Vivo ya fuera de mí&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Después que muero de amor,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Porque vivo en el Señor&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que me quiso para Sí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Cuando el corazón le di&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Puso en él este letrero:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que muero porque no muero. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Esta divina prisión&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Del amor con que yo vivo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Ha hecho a Dios mi cautivo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Y libre mi corazón;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Y causa en mí tal pasión&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Ver a Dios mi prisionero,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que muero porque no muero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;¡Ay, que larga es esta vida,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Qué duros estos destierros,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Esta cárcel y estos hierros&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;En que el alma esta metida!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Sólo esperar la salida&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Me causa dolor tan fiero,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que muero porque no muero. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;iAy, que vida tan amarga&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Do no se goza el Señor! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Porque si es dulce el amor,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;No lo es la esperanza larga: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Quíteme Dios esta carga&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Más pesada que el acero,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que muero porque no muero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Sólo con la confianza&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Vivo de que he de morir,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Porque muriendo el vivir&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Me asegura mi esperanza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Muerte do el vivir se alcanza,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;No te tardes, que te espero,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que muero porque no muero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Mira que el amor es fuerte;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Vida, no me seas molesta,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Mira que sólo te resta,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Para ganarte, perderte;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Venga ya la dulce muerte,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Venga el morir muy ligero,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que muero porque no muero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Aquella vida de arriba,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que es la vida verdadera,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Hasta que esta vida muera&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;No se goza estando viva.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Muerte, no seas esquiva;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Viva muriendo primero,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que muero porque no muero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Vida, ¿que puedo yo darle&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;A mi Dios que vive en mí,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Si no es perderte a ti&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Para mejor a El gozarle?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Quiero muriendo alcanzarle,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Pues a El solo es al que quiero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Que muero porque no muero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1216979595884636675-355674117047703991?l=elcombateespiritual.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/feeds/355674117047703991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1216979595884636675&amp;postID=355674117047703991&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/355674117047703991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1216979595884636675/posts/default/355674117047703991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elcombateespiritual.blogspot.com/2011/10/vivo-sin-vivir-en-mi-santa-teresa-de.html' title='Vivo sin vivir en mí - Santa Teresa de Ávila'/><author><name>Angelus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17294642847494730108</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-66ObvQjakhc/TpX_yS5hWOI/AAAAAAAAAgo/9wdWPQRU-GM/s220/247265_2125099083953_1140161083_32554633_3130651_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_1VqGWHAmjJU/StcVt-H5u2I/AAAAAAAAQ68/2kpF0r6Cvec/s72-c/TER3.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1216979595884636675.post-308860707816691834</id><published>2011-10-13T06:10:00.000-05:00</published><updated>2011-10-13T06:10:01.047-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doctrina Católica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sumos Pontifices'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Decretos y Documentos de la iglesia'/><title type='text'>Encíclica HUMANUM GENUS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.araldicavaticana.com/081_256FG)%20Stemma%20Leone%20XIII%20(Pont.%201878-1903).jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://www.araldicavaticana.com/081_256FG)%20Stemma%20Leone%20XIII%20(Pont.%201878-1903).jpg" width="171" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;CARTA ENCÍCLICA&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;HUMANUM GENUS&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;de nuestro Santísimo Señor&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;b&gt;LEÓN&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;por la Divina Providencia&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;b&gt;PAPA XIII&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;sobre la Masonería y otras sectas&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;El humano linaje, después que, por envidia del demonio, se hubo, para su mayor desgracia, separado de Dios, creador y dador de los bienes celestiales, quedó dividido en dos bandos diversos y adversos: uno de ellos combate asiduamente por la verdad y la virtud, y el otro por todo cuanto es contrario a la virtud y a la verdad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El uno es el reino de Dios en la tierra, es decir, la verdadera Iglesia de Jesucristo, a la cual quien quisiere estar adherido de corazón y según conviene para la salvación, necesita servir a Dios y a su unigénito Hijo con todo su entendimiento y toda su voluntad; el otro es el reino de Satanás, bajo cuyo imperio y potestad se encuentran todos los que, siguiendo los funestos ejemplos de su caudillo y de nuestros primeros padres, rehúsan obedecer a la ley divina y eterna, y obran sin cesar o como si Dios no existiera o positivamente contra Dios. Agudamente conoció y describió Agustín estos dos reinos a modo de dos ciudades contrarias en sus leyes y deseos, compendiando con sutil brevedad la causa eficiente de una y otra en estas palabras: Dos amores edificaron dos ciudades: el amor de sí mismo hasta el desprecio de Dios edificó la ciudad terrena; el amor de Dios hasta el desprecio de sí mismo, la celestial[1].&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;strong&gt;La Masonería.&amp;nbsp;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el decurso de los siglos, las dos ciudades han luchado, la una contra la otra, con armas tan distintas como los métodos, aunque no siempre con igual ímpetu y ardor. En nuestros días, todos los que favorecen la peor parte parecen conspirar a una y pelear con la mayor vehemencia, bajo la guía y auxilio de la sociedad que llaman de los Masones, por doquier dilatada y firmemente constituida. Sin disimular ya sus intentos, con la mayor audacia se revuelven contra la majestad de Dios, maquinan abiertamente y en público la ruina de la Santa Iglesia, y esto con el propósito de despojar, si pudiesen, enteramente a los pueblos cristianos de los beneficios conquistados por Jesucristo, nuestro Salvador.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llorando Nos estos males, y movido Nuestro ánimo por la caridad, Nos sentimos impelidos a clamar con frecuencia ante el Señor: He aquí que tus enemigos vocearon; y levantaron la cabeza los que te odian. Contra tu pueblo determinaron malos consejos, discurrieron contra tus santos. Venid, dijeron, y hagámoslos desaparecer de entre las gentes[2].&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En tan inminente riesgo, en medio de tan atroz y porfiada guerra contra el nombre cristiano, es Nuestro deber indicar el peligro, señalar los adversarios, resistir cuanto podamos a sus malas artes y consejos, para que no perezcan eternamente aquellos cuya salvación Nos está confiada, y no sólo permanezca firme y entero el reino de Jesucristo que Nos hemos obligado a defender, sino que se dilate con nuevos aumentos por todo el orbe.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;strong&gt;Amonestaciones de los Romanos Pontífices.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los Romanos Pontífices Nuestros antecesores, velando solícitos por la salvación del pueblo cristiano, conocieron muy pronto quién era y qué quería este capital enemigo, apenas asomaba entre las tinieblas de su oculta conjuración; y como tocando a batalla les amonestaron con previsión a príncipes y pueblos que no se dejaran coger en las malas artes y asechanzas preparadas para engañarlos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dióse el primer aviso del peligro el año 1738 por el Papa Clemente XII[3] cuya Constitución confirmó y renovó Benedicto XIV[4]. Pío VII[5] siguió las huellas de ambos, y León XII, incluyendo en la Constitución apostólica Quo graviora[6] lo decretado en esta materia por los anteriores, lo ratificó y confirmó para siempre. Pío VIII[7], Gregorio XVI[8] y Pío IX[9], por cierto repetidas veces, hablaron en el mismo sentido.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y, en efecto, puesta en claro la naturaleza e intento de la secta masónica por indicios manifiestos, por procesos instruidos, por la publicación de sus leyes, ritos y revistas, allegándose a ello muchas veces las declaraciones mismas de los cómplices, esta Sede Apostólica denunció y proclamó abiertamente que la secta masónica, constituida contra todo derecho y conveniencia, era no menos perniciosa al Estado que a la religión cristiana, y amenazando con las más graves penas que la Iglesia puede emplear contra los delincuentes, prohibió terminantemente a todos inscribirse en esta sociedad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llenos de ira con esto sus secuaces, juzgando evadir o debilitar a lo menos, parte con el desprecio, parte con las calumnias, la fuerza de aquellas censuras, culparon a los Sumos Pontífices que las decretaron de haberlo hecho injustamente o de haberse excedido en el modo. Así procuraron eludir el peso y autoridad de las Constituciones apostólicas de Clemente XII, Benedicto XIV, Pío VII y Pío IX; aunque no faltaron en aquella misma sociedad quienes confesasen, aun a pesar suyo, que lo hecho por los Romanos Pontífices, conforme a la doctrina y disciplina de la Iglesia, era según derecho. En lo cual varios príncipes y jefes de Gobierno se hallaron muy de acuerdo con los Papas, cuidando, ya de acusar a la sociedad masónica ante la Silla Apostólica, ya de condenarla por sí mismos, promulgando leyes a este propósito, como en Holanda, Austria, Suiza, España, Baviera, Saboya y en algunas otras partes de Italia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;strong&gt;Confirmación de los hechos.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero lo que sobre todo importa es ver comprobada por los sucesos la previsión de Nuestros Antecesores. En efecto, no siempre ni en todas partes lograron el deseado éxito sus cuidados próvidos y paternales; y esto, o por el fingimiento y astucia de los afiliados a esta iniquidad, o por la inconsiderada ligereza de aquellos, a quienes más interesaba haber vigilado con diligencia en este negocio. Así que en espacio de siglo y medio la secta de los Masones ha logrado unos aumentos mucho mayores de cuanto podía esperarse, e infiltrándose con tanta audacia como dolo en todas las clases sociales ha llegado a tener tanto poder que parece haberse hecho casi dueña de los Estados. De tan rápido y terrible progreso se ha seguido en la Iglesia, en la potestad de los príncipes y en la salud pública la ruina prevista muy de atrás por Nuestros Antecesores; y se ha llegado a punto de temer grandemente para lo venidero, no ciertamente por la Iglesia, cuyo fundamento es bastante firme para que pueda ser socavado por esfuerzo humano, sino por aquellas mismas naciones en que logran influencia grande la secta de que hablamos u otras semejantes que se le agregan como auxiliares y satélites.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por estas causas, apenas subimos al gobierno de la Iglesia, vimos y experimentamos cuánto convenía resistir en lo posible a mal tan grave, interponiendo para ello Nuestra autoridad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En efecto, aprovechando repetidas veces la ocasión que se presentaba, hemos expuesto algunos de los más importantes puntos de doctrina en que parecía haber influido en gran manera la perversidad de los errores masónicos. Así, en Nuestra carta encíclica Quod apostoli muneris emprendimos demostrar con razones convincentes las enormidades de los socialistas y comunistas; después, en otra, Arcanum, cuidamos de defender y explicar la verdadera y genuina noción de la sociedad doméstica, que tiene su fuente y origen en el matrimonio; además, en la que comienza Diuturnum, propusimos la forma de la potestad política moderada según los principios de sabiduría cristiana, tan maravillosamente acorde con la naturaleza misma de las cosas y la salud de los pueblos y príncipes. Ahora, a ejemplo de Nuestros Predecesores, hemos resuelto ocuparnos expresamente de la misma sociedad masónica, de toda su doctrina, así como de sus planes y manera de pensar y de obrar, a fin de que así llegue a conocerse, con la mayor claridad posible, su maliciosa naturaleza, y pueda evitarse el contagio de peste tan funesta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;strong&gt;Organización "secreta".&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay varias sectas que, si bien diferentes en nombre, ritos, forma y origen, unidas entre sí por cierta comunión de propósitos y afinidad entre sus opiniones capitales, concuerdan de hecho con la secta masónica, especie de centro de donde todas salen y adonde vuelven. Estas, aunque aparenten no querer en manera alguna ocultarse en las tinieblas, y tengan sus juntas a vista de todos, y publiquen sus periódicos, con todo, bien miradas, son un género de sociedades secretas, cuyos usos conservan. Pues muchas cosas hay en ellas a manera de arcanos, las cuales hay mandato de ocultar con muy exquisita diligencia, no sólo a los extraños, sino a muchos de sus mismos adeptos, como son los planes íntimos y verdaderos, así como los jefes supremos de cada logia, las reuniones más reducidas y secretas, sus deliberaciones, por qué vía y con qué medios se han de llevar a cabo. A esto se dirige la múltiple diversidad de derechos, obligaciones y cargos que hay entre los socios, la distinción establecida de órdenes y grados y la severidad de la disciplina por que se rigen. Tienen que prometer los iniciados, y aun de ordinarios se obligan a jurar solemnemente, no descubrir nunca ni de modo alguno sus compañeros, sus signos, sus doctrinas. Con estas mentidas apariencias y arte constante de fingimiento, procuran los Masones con todo empeño, como en otro tiempo los maniqueos, ocultarse y no tener otros testigos que los suyos. Celebran reuniones muy ocultas, simulando sociedades eruditas de literatos y sabios, hablan continuamente de su entusiasmo por la civilización, y de su amor hacia los más humildes: dicen que su único deseo es mejorar la condición de los pueblos y comunicar a cuantos más puedan las ventajas de la sociedad civil. Aunque fueran verdaderos tales propósitos, no todo está en ellos. Además, deben los afiliados dar palabra y seguridad de ciega y absoluta obediencia a sus jefes y maestros, estar preparados a obedecerles a la menor señal e indicación; y de no hacerlo así, a no rehusar los más duros castigos ni la misma muerte. Y, en efecto, cuando se ha juzgado que algunos han traicionado al secreto o han desobedecido las órdenes, no es raro darles muerte con tal audacia y destreza, que el asesino burla muy a menudo las pesquisas de la policía y el castigo de la justicia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien: esto de fingir y querer esconderse, de sujetar a los hombres como a esclavos con fortísimo lazo y sin causa bastante conocida, de valerse para toda maldad de hombres sujetos al capricho de otro, de armar a los asesinos procurándoles la impunidad de sus crímenes, es una monstruosidad que la misma naturaleza rechaza; y, por lo tanto, la razón y la misma verdad evidentemente demuestran que la sociedad de que hablamos pugna con la justicia y la probidad naturales.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Singularmente, cuando hay otros argumentos, por cierto clarísimos, que ponen de manifiesto esta falta de probidad natural. Porque, por grande astucia que tengan los hombres para ocultarse, por grande que sea su costumbre de mentir, es imposible que no aparezca de algún modo en los efectos la naturaleza de la causa. No puede el árbol bueno dar malos frutos, ni el árbol malo dar buenos frutos[10]. Y los frutos de la secta masónica son, además de dañosos, muy amargos. Porque de los certísimos indicios antes mencionados resulta claro el último y principal de sus intentos, a saber: destruir hasta los fundamentos todo el orden religioso y civil establecido por el cristianismo, y levantar a su manera otro nuevo con fundamentos y leyes sacadas de las entrañas del naturalismo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuanto hemos dicho y diremos, debe entenderse de la secta masónica en sí misma y en cuanto abraza otras con ella unidas y confederadas, pero no de cada uno de sus secuaces. Puede haberlos, en efecto, y no pocos, que, si bien no dejan de tener culpa por haberse comprometido con semejantes sociedades, con todo no participan por sí mismos en sus crímenes e ignoran sus últimas intenciones. Del mismo modo, aun entre las otras asociaciones unidas con la masonería, algunas tal vez no aprobarán ciertas conclusiones extremas que sería lógico abrazar como dimanadas de principios comunes, si no causara horror su misma torpe fealdad. Algunas también, por circunstancias de tiempo y lugar, no se atreven a hacer tanto como ellas mismas quisieran y suelen hacer las otras; pero no por eso se han de tener por ajenas a la confederación masónica, pues ésta no tanto ha de juzgarse por sus hechos y las cosas que lleva a cabo, cuanto por el conjunto de los principios que profesa.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;strong&gt;Naturalismo "doctrina".&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien: es principio capital de los que siguen el naturalismo, como lo declara su mismo nombre, que la naturaleza y razón humana ha de ser en todo maestra y soberana absoluta; y, sentado esto, descuidan los deberes para con Dios o tienen de ellos conceptos vagos y erróneos. Niegan, en efecto, toda divina revelación; no admiten dogma religioso ni verdad alguna que la razón humana no pueda comprender, ni maestro a quien precisamente deba creerse por la autoridad de su oficio. Y como, en verdad, es oficio propio de la Iglesia católica, y que a ella sola pertenece, el guardar enteramente y defender en su incorrupta pureza el depósito de las doctrinas reveladas por Dios, la autoridad del magisterio y los demás medios sobrenaturales para la salvación, de aquí el haberse vuelto contra ella toda la saña y el ahínco todo de estos enemigos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Véase ahora el proceder de la secta masónica en lo tocante a la religión, singularmente donde tiene mayor libertad para obrar, y júzguese si es o no verdad que todo su empeño está en llevar a cabo las teorías de los naturalistas. Mucho tiempo ha que trabaja tenazmente para anular en la sociedad toda influencia del magisterio y autoridad de la Iglesia; por esto proclaman y defienden doquier el principio de que "Iglesia y Estado deben estar por completo separados" y así excluyen de las leyes y administración del Estado el muy saludable influjo de la religión católica, de donde se sigue que los Estados se han de constituir haciendo caso omiso de las enseñanzas y preceptos de la Iglesia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ni les basta con prescindir de tan buena guía como la Iglesia, sino que la agravan con persecuciones y ofensas. Se llega, en efecto, a combatir impunemente de palabra, por escrito y en la enseñanza, los mismos fundamentos de la religión católica; se pisotean los derechos de la Iglesia; no se respetan las prerrogativas con que Dios la dotó; se reduce casi a nada su libertad de acción, y esto con leyes en apariencia no muy violentas, pero en realidad expresamente hechas y acomodadas para atarle las manos. Vemos, además, al Clero oprimido con leyes excepcionales y graves, para que cada día vaya disminuyendo en número y le falten las cosas más necesarias; los restos de los bienes de la Iglesia, sujetos a todo género de trabas y gravámenes y enteramente puestos al arbitrio y juicio del Estado; las Ordenes religiosas, suprimidas y dispersas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;strong&gt;Contra la Sede Apostólica.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero donde, sobre todo, se extrema la rabia de los enemigos es contra la Sede Apostólica y el Romano Pontífice. Quitósele primero con fingidos pretextos el reino temporal, baluarte de su independencia y de sus derechos; en seguida se le redujo a situación inicua, a la par que intolerable, por las dificultades que de todas partes se le oponen; hasta que, por fin, se ha llegado a punto de que los fautores de las sectas proclamen abiertamente lo que en oculto maquinaron largo tiempo, a saber, que se ha de suprimir la sagrada potestad del Pontífice y destruir por entero el Pontificado, instituido por derecho divino. Aunque faltaran otros testimonios, consta suficientemente lo dicho por el de los sectarios, muchos de los cuales, tanto en otras diversas ocasiones como últimamente, han declarado que el propósito de los Masones es perseguir cuanto puedan a los católicos con una enemistad implacable, y no descansar hasta lograr que sea destruido todo cuanto los Sumos Pontífices han establecido en materia de religión o por causa de ella.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y si no se obliga a los adeptos a abjurar expresamente la fe católica, tan lejos está esto de oponerse a los intentos masónicos, que antes bien sirve a ellos. Primero, porque éste es el camino de engañar fácilmente a los sencillos e incautos y de atraer a muchos más; y después, porque, abriendo los brazos a cualesquiera y de cualquier religión, consiguen persuadir de hecho el grande error de estos tiempos, a saber, el indiferentismo religioso y la igualdad de todos los cultos; conducta muy a propósito para arruinar toda religión, singularmente la católica, a la que, por ser la única verdadera, no sin suma injuria se la iguala con las demás.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="te
