viernes, 10 de agosto de 2012

¿El Ipad reemplazará al Misal?


Leía como el P. Antonio Spadaro, miembro del Pontifico Consejo de las Comunicaciones, apuntaba en un comentario que las tabletas y smartphones no pueden reemplazar a los misales, rituales y libros impresos aprobados por la Santa Sede. Dom Spadaro hacía el comentario a propósito de la decisión de la Conferencia de Obispos de Nueva Zelanda, que había rechazado un pedido de presbíteros de poder usar estos dispositivos en las funciones litúrgicas.
Este temita me ha dejado totalmente fascinado, así que quiero expresarles mi punto de vista.

En una página católica se comentó largamente sobre el concepto del P. Spadaro en el que su principal argumento era la "volatibilidad" del texto en estos aparatos, en el que fácilmente se puede pasar del texto a un video, aparecer una página web, etc. Algunos comentaristas referían sobre que pasaría si usando un leccionario desde el Ipad apareciera un anuncio de Burger King justo en el momento en que el preste se dispusiera a besarlo tras la lectura del evangelio.

Aunque Dom Spadaro usó otros argumentos que desmotivaban tal uso, el principal fue el de la volatibilidad; sumado a la posible inestabilidad del texto y a que desmerita al libro, tan cargado del simbolismo de perennnidad a semejanza de la Iglesia de Cristo.

Yo pienso que si acaso la controversia crece convendría un pronunciamiento oficial de la Santa Sede, aunque en el debate hay que dejar claros algunos puntos.
  • El uso de tabletas es impensable para el leccionario y para el evangeliario. Los dos tienen aparte de su valor práctico de posibilitarnos la lectura, un cargado valor ritual. Cuando el sacerdote besa el leccionario, besa eso: el leccionario. Una tableta es un dispositivo que contiene además del archivo con el texto de lecturas muchos programas aplicaciones que no son el texto sagrado al que se le venera con el beso. Si algunos dicen "el papel y la tinta tampoco son precisamente lo que se está venerando" yo respondo que el papel y la tinta sirven de forma exclusiva en el caso de leccionaro, para transmitir la Palabra de Dios. No así la tableta, que luego se puede destinar al uso profano. Para el evangeliario no creo que deban darse más argumentos.
  • No le veo inconveniente alguno del uso de la Liturgia de las Horas para la oración privada y para los viajes. Al contrario, resulta excelentemente muy útil.
  • El uso de nuevos medios y sobre si su introducción en el uso sagrado es conveniente, debe obedecer a criterios evaluados por la autoridad competente. Que es el ordinario, la conferencia de obispos y la Santa Sede. Yo esperaría un comunicado más extenso que las declaraciones formales del P. Spadaro, que se pueden tomar como "declaración no oficial de la Santa Sede".
Y les hago un llamado a aprovechar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para la evangelización, sea desde las redes sociales o desde la blogosfera; como hace ésta bitácora virtual.

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