viernes, 7 de octubre de 2011

EMERGENCIA HUMANITARIA EN AFRICA: LA ACCION DE LA IGLESIA

CIUDAD DEL VATICANO, 7 OCT 2011 (VIS).-“La Iglesia Católica seguirá cumpliendo su misión y buscará de nuevo la colaboración de las otras comunidades cristianas para desempeñar una parte activa en la resolución del drama humanitario que se está consumando en el Cuerno de Africa”. Así lo afirmó hoy en una conferencia de prensa el cardenal Robert Sarah, originario de Guinea y presidente del Pontificio Consejo “Cor Unum”. “La reunión de hoy responde al deseo del Papa de testimoniar la caridad de Cristo y de toda la Iglesia hacia el hombre que sufre. Donde el hombre sufre, Dios le está cercano”, afirmó el cardenal Sarah.

   Durante la conferencia, se presentaron las diversas iniciativas que está llevando a cabo la Iglesia Católica para paliar la actual catástrofe humanitaria provocada por la sequía, el hambre y los conflictos armados. El cardenal Sarah recordó que esta emergencia es una de las principales preocupaciones del Papa Benedicto XVI, que ha realizado numerosos llamamientos a la comunidad internacional –el último, el pasado miércoles- para que ayude a la población. El Santo Padre ha apoyado el esfuerzo de las iglesias locales –en Somalia, Kenia, Etiopía y Gibuti- con 400.000 dólares para las primeras intervenciones de acogida y asistencia a las víctimas. En países como Italia, Alemania, Suiza, Francia e Irlanda se han realizado colectas especiales en las parroquias.

  Asimismo, la Iglesia Católica ha establecido una colaboración con la Iglesia Anglicana para hacer frente a la emergencia. En este sentido, el presidente de “Cor Unum” destacó que se trata de “un significativo testimonio de una caridad que nos une. (…) Todo este esfuerzo nos habla de la vitalidad que la fe produce, y que se manifiesta en frutos de compartición, de amor, de compasión, de atención al otro, de ayuda y de promoción de la persona humana, sea cual sea la raza o religión a la que pertenezca. Esta acción es una consecuencia derivada de nuestra fe que se hace operativa en el amor”.

  El Cardenal Sarah retomó el llamamiento del Papa a la comunidad internacional, a la que invitó a actuar con generosidad: “Lamentablemente, a menudo vemos que los mecanismos que gobiernan la acción internacional se dirigen a la búsqueda del interés de cada nación. Prevalecen los aspectos del egoísmo también en la política internacional. Debemos dejarnos inspirar para desarrollar una política que se interese verdaderamente por el bien común. Sólo la búsqueda del bien común permite que no haya vencedores y vencidos, verdugos y víctimas, explotadores y hambrientos. Debe prevalecer una visión del hombre y de la sociedad donde al valor económico le sea reconocida la importancia que le corresponde, pero no la decisión última sobre el bien y el mal”.

Una escuela en cada poblado

  El cardenal Sarah señaló que la crisis actual se caracteriza por “los millones de personas que vagan en busca de la supervivencia, y que mañana se convertirán en prófugos, clandestinos, sin patria, gente que no tiene una casa, un trabajo, una comunidad. Se corre el riesgo de perder una generación entera”. Por eso, afirmó que “superada esta emergencia, debemos intervenir en la formación”, ya que la educación es el motor del desarrollo: “Donde hay una escuela, donde existe educación, hay un futuro posible, habrá trabajo mañana, y una comunidad. (…) Desde aquí hago un llamamiento: ¡una escuela en cada poblado!”.

  En la conferencia también intervinieron el obispo Giorgio Bertin, O.F.M., Administrador  Apostólico ad nutum Sanctae Sedis de Mogadiscio (Somalia); Michel Roy, Segretario General de Caritas Internationalis; Kenneth Hackett, director ejecutivo de Catholic Relief Services; y David Pain, director de la Christian Aids Africa Division; además de representantes de organismos caritativos católicos que trabajan en la zona.

  David Pain, enviado del Arzobispo de Canterbury Rowan Williams, leyó un mensaje del Primado de la Comunión Anglicana, en el que escribe: “En el rostro de los que padecen hambre y sed, descubrimos el rostro de Cristo.(…) Debemos buscar con renovada pasión y compromiso respuestas efectivas y duraderas para acabar con el intolerable escándalo de las hambrunas recurrentes en nuestro mundo”. El arzobispo de Canterbury expresa además su deseo de que la reunión sirva también para establecer nuevas oportunidades de colaboración ecuménica.
OP/           VIS 20111007 (600)

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