miércoles, 8 de junio de 2011

Mi encuentro con la Misa Tridentina.

por Freider de Jesús Florián

El pasado lunes 6 de junio, se celebró por primera vez en la ciudad de Barranquilla desde la reforma litúrgica post-Concilio Vaticano II la misa tridentina, también llamada tradicional o como es conocida desde el Motu Proprio Summorum Pontificum: según la Forma Extraordinaria del Rito Romano.
Fue celebrada por el P. Gregorius Bayer ORC (Canónigos Regulares de la Santa Cruz) en la capilla del colegio Nuestra Señora de Nazareth, que está bajo la custodia de las Hermanas Dominicas de Nazareth.
Los que organizaron la misa me pidieron, dada mi experiencia como acólito en la misa Novus Ordo, que me preparara convenientemente y fuese el acólito de tamaña celebración. Me sentí muy honrado y a la vez asumiendo un reto, porque en la Misa Tridentina las rúbricas son muchas y muy ricas, y debe tenerse en cuenta la presencia total del latín como lengua que es, oficial de la Iglesia.
Debo confesar que al ser la primera vez que asistía a una misa tridentina (y de moño, que acolitaba una) cometí alguno que otra equivocación en mi labor... primiparadas del oficio. Pero por fortuna el padre Gregorius fue muy comprensivo y muy atento; y cerca de mi tenía a unos  amigos muy conocedores de las rúbricas, y todo (con los pequeños errores) se resolvió de una forma muy discreta, que los fieles asistentes no lo notaron en absoluto... bendito sea Dios.
Desde que escuché por primera vez que habría misa tradicional en la ciudad me alegré mucho, y estando allí, logrando disipar la ansiedad que tenía de que cumpliera bien mi labor pude apreciar la belleza de este tesoro de la Iglesia. Benedicto XVI no pudo sino rescatarnos este tesoro que por momento se pensaba que no podríamos tenerlo, ha sido el Motu Proprio una gran bendición para la Iglesia.
Y pude percibir, en la postura del sacerdote hacia el altar (en palabras de él: "si yo voy a hablar con ustedes, en la homilía, tengo que darles la cara...  pero cuando tenga que hablar con Dios yo debo mirarlo cara a cara, porque Él es el centro, no nosotros ¿Cómo hablaré con Dios, si le doy la espalda?"), en el silencio durante el canon ("...para que mientras el sacerdote ofrece el divino sacrificio del Hijo, los fieles en oración personal unan sus ofrendas a la ofrenda divina que es Cristo, y verdaderamente estemos todos espiritualmente unidos") y en la presencia del latín (que es la lengua de la Iglesia, que unida toda celebrando el sacrificio en todo el mundo, lo hace en la misma lengua) que verdaderamente el culto de la Iglesia debe ser cristocéntrico, único y a la vez universal.
Son muchos los frutos que el cristiano puede obtener de la misa tradicional, con la que (hasta el día de hoy) se han santificado todos los santos y beatos que la Iglesia católica tiene hoy, y con este nuevo movimiento litúrgico, serán muchos más los que por este maravilloso medio se santificarán.

No entiendo muchas veces como es que hay personas, sacerdotes e incluso obispos, que se oponen a celebrar o permitir que se celebre el santo sacrificio en latín, lengua tan defendida por el Concilio Vaticano II y por Juan XXIII. Esto ha traído no pocos sufrimientos al Papa, y por estos tormentos que creamos y por todo lo que hacemos por impedir que la obra de Dios dé fruto en los fieles, debemos responder y dar cuentas a nuestro Dios.
Es maravilloso como se percibe de una forma mas resaltada, la humildad del que se acerca al altar de Dios. Esto expresado en la postura predominante de estar de rodillas. Y también en como hasta el más despistado percibe la presencia real de Dios, en el sagrario, y luego en las especies eucarísticas. Todas estas cosas se perciben a simple vista, mientras que (permítanme decirlo) en el Novus Ordo sólo se percibe mientras sea bien celebrado y una muestra de esto, está en el ejemplo que nos da Benedicto XVI.

El culto divino no se debe despreciar, a todos aquellos fieles que no conocen aún la misa tridentina, y tienen la oportunidad de hacerlo, dense la oportunidad de apreciar este tesoro sin prejuicios y se sentirán en verdadera comunión con la Iglesia de todos los tiempos, en verdadera comunión con Dios.

Quería extenderme más, pero creo que ya he dicho bien todo, y ahora, por supuesto, algunas fotos.

el altar de la celebración
colectas
leyendo epístola en vernáculo

antes del evangelio
homilía
ofertorio
canon
palabras de la consagración
primera genuflexión
ostención del cuerpo y sangre
después de la purificación
último evangelio
El P. Gregorius y su servidor

3 comentarios:

Francisco Javier dijo...

Me alegro de que hayas podido disfrutar de la Forma Extraordinaria ;)

¡Se va extendiendo!

Samuel Andrés Martelo dijo...

cuando vuelven a hacer misa tridentina en barranquilla? podrías avisarnos? y quienes la organizaron
gracias!

Freider Florián dijo...

Samuel,
claro que puedo avisar... esta reseña es sobre la primera Misa Tridentina en Barranquilla desde la reforma litúrgica, pero luego de esta acaecieron dos más... hace unos meses ya...
Sería bueno estar en contacto, ya que para traer Misa Tridentina se requieren manos dispuestas a colaborar, y me hacen falta.
freiderflorian@gmail.com

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