miércoles, 4 de agosto de 2010

Inventar en Liturgia IV

Cortesía de Sentire Cum Ecclesia

A uno, en ocasiones, le sorprenden tristemente las ocurrencias pseudo-litúrgicas de algunos ministros de la Iglesia. Por contemporizar o por connivencia con el espíritu del mundo; por amiguismo o por pretender ser más cercanos a la gente; por una mala comprensión de la verdadera participación o por un equivocado convencimiento de que en liturgia todo se puede adaptar y cambiar; por un activismo litúrgico que considera que algo hay que cambiar, añadir o modificar para que la celebración sea más amena y distendida... Por todo esto y por sin-razones que se nos escapan, se atenta gravemente contra la dignidad y contra la verdad de la Liturgia de la Iglesia...

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en el número 169 de la Instrucción Redemptionis Sacramentum [RS] afirma:
"Cuando se comete un abuso en la celebración de la sagrada Liturgia, verdaderamente se realiza una falsificación de la liturgia católica [...]".
Se trata, por tanto, de que el abuso litúrgico supone una falsedad, pues el sujeto que cambia, sustituye o modifica bajo su propio criterio lo indicado en los libros litúrgicos, sustituye el parecer de la Iglesia por el parecer propio y hace de éste la única vara de medir, con lo cual ofrece a los fieles una celebración falseada, sucedánea y espúrea. Lo dice muy bien el mencionado número 169 de la Redemptionis Sacramentum, que continúa, citando al Aquinate:
"Ha escrito santo Tomás: «incurre en el vicio de falsedad quien de parte de la Iglesia ofrece el culto a Dios, contrariamente a la forma establecida por la autoridad divina de la Iglesia y su costumbre»" [1].
El circo, Georges Seurat (1859-1891)
Se podrían incluir junto a esta cita muchas otras advirtiendo del peligro que supone inventar arbitrariamente en materia de Liturgia, lo cual no es sino además inventar en materia de dogma. Como la Iglesia celebra aquello en lo que cree, cuando se modifica la celebración sin ton ni son, se está dañando precisamente el núcleo del dogma y el corazón de la fe apostólica transmitida por la Tradición. Pero, aunque no quiero cansar con citas, creo necesaria la inclusión de las dos afirmaciones siguientes -ya clásicas- contenidas en la Constitución Sacrosanctum concilium [SC]. Se trata, respectivamente, de SC 7 y de SC 22 § 3:
"[...] Toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo sacerdote y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia".
De donde se sigue, por tanto, el mandato siguiente:
"Nadie, aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la liturgia".
Más claro, el agua ¿no? Pues bien, que alguien me explique entonces por qué el pasado sábado 10 de julio de 2010, aquí en Madrid y en una parroquia de la que, por ahora, me guardaré de decir el nombre, se celebró un matrimonio en el marco de la misa en el que sucedieron desmanes tales como:
1- Inmediatamente después del saludo inicial del presbítero se suspendió, justo encima del altar una sábana cutre sobre la que se proyectó una parodia basada en la famosa serie de animación 'The Simpsons'. Tal proyección duró bastante, que no fue cosa de tres minutos. En ella aparecían los contrayentes y sus amigos caracterizados conforme a los personajes de la famosa serie de cartoons ya mencionada. El doblaje, guión y producción del vídeo corrió a cargo, al parecer, de algunos miembros del equipo de 'catequistas' de la parroquia en cuestión.
2 - En lugar del salmo responsorial que corresponde a la liturgia de la Palabra se incluyó una poesía de baja estofa. Es decir, que allí llega un menda lerenda, compone un poemilla de esos que llevan las colegialas en su carpeta del instituto, la coloca en lugar -nada más y nada menos- que de la misma Palabra de Dios dada en la Escritura, y todo el mundo contento. Conviene señalar que esto del 'poema-responsorial' (idea casposa donde las haya) es una cosa de la que ya, desgraciadamente, uno no se sorprende, que en más de una boda se aprovecha para cometer tal abuso.
3 - Invención de la fórmula de entrega de las arras, con una forma y un fondo que no responde al espíritu de la fórmula reflejada en el Ritual del Matrimonio. 
4 - Invención de la Plegaria Eucarística. Como quien esto escribe conoce, gracias a Dios, los textos de las Plegarias Eucarísticas contenidas en el Misal Romano, le chirrían los oídos cuando el cura de turno saca el folio suelto en el que, inspiradísimo él, ha redactado ex nihilo la 'plegaria eucarística' que las musas de sus magín le han dictado, dentro de la cual ha metido, como con calzador (porque de otro modo no se puede), la fórmula de la consagración que contiene las palabras mismas de Cristo, pensando con ello quizá que tal inclusión, así, 'a pelo' y sin anestesia, hace válido todo el conjunto, ya de por sí infumable y ajeno a la Tradición y a la norma litúrgica expresada en el Misal.

 La aceptación última de tales ultrajes, así como la permisividad de la proyección del susodicho vídeo y la procuración de la 'logística' para que el conjunto del despropósito se llevara a cabo no puede sino imputarse a los ministros ordenados que están al cargo de esa parroquia. En fin, desgraciadamente a veces sucede que la liturgia se convierte en un circo y en un popurrí de payasadas...

NOTAS:
[1] Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Instrucción Redemptionis Sacramentum, 169; la cita de santo Tomás recogida por la Instrucción es: santo Tomás de Aquino, Summa Theologica, II, 2, q. 93, a. 1.

No hay comentarios:

Compartir