sábado, 8 de mayo de 2010

Preguntas y Respuestas I

¿Está mal subrayar o resaltar la Biblia?


R. Es bien conocido el hecho de que muchos que estudian la Escrituras en denominaciones no-católicas en sus Biblias de estudio y con el fin de resaltar "pasajes que llaman la atención o de digna mención" toman lápiz, lapicero o resaltador de colores y marcan pasajes hermosos o que deban ser releídos en el futuro con el fin de que sean "fáciles de hallar"
Respecto a los Cristianos Católicos que lo hacen, muchos han recibido la crítica de que " es una falta de respeto a las Sagradas Escrituras", que a diferencia de las demás denominaciones cristianas "veneran" las sagradas escrituras como Palabra Verdadera e Infalible de Dios.

La respuesta sería un Si y un No a la vez ¿porqué?
Las Sagradas Escrituras al ser Palabra de Dios no son cualquier libro, merecen respeto, sepan que quien profane las Sagradas Escrituras comete el pecado de Sacrilegio (que sería equivalente a profanar templos, imágenes y en grado sumamente mayor profanar la Eucaristía)
La Palabra de Dios merece respeto, y no por nada el Evangeliario es alzado en procesión en la Misa, es Incensado en la proclamación del Evangelio y en general es adornado físicamente, y también lo es por los fieles que al decir "Palabra de Dios" contestan "te alabamos Señor" o bien el mismo sacerdote, que, terminada la lectura besa el libro en respeto a la Palabra Leída.
Pero ¿Es ilícito y pecaminoso subrayar las Escrituras? Claro que NO, si es que aquello contribuye a facilitar nuestro estudio de las Escrituras no es malo, muy al contrario es muy bueno. Pero en muchas formas tomar resaltador o lapicero y marcar hojas no es una práctica perfectamente respetuosa (aunque no gravemente pecaminosa ni mucho menos). Hay muchísimas formas de resaltar puntos o secciones importantes, una práctica muy aceptable (y deseable) es el uso de tirillas de papel de colores (algunas vienen con un ligero adhesivo) que se colocan en los bordes de las páginas, y una vez cerrado el libro puede verse donde se ha marcado. Estas tirillas a modo de la tradicional cinta roja con que vienen nuestras Biblias, es facilmente despegable y reusable, lo que deja inmaculado nuestro libro.
Las tirillas al ser usadas en diferentes colores pueden ayudarnos a recordar que hemos resaltado o podemos hacer clasificaciones (de rojo las parábolas, de azul las palabras de S. Pablo etc) y en la parte visible con el libro cerrado podemos escribir palabras o letras que no recuerden que está resaltando esa tirilla (algo así como los uñeros de un diccionario que nos dicen donde queda cada letra, o a los similares en el Misal Romano)
Ciertamente debe estar "limpia" cuando se usa en proclamaciones del Evangelio o parecidos, esto genera otra conducta: tener una biblia "con marcas" para el estudio y otra "limpia" para proclamar el evangelio en comunidad. Respecto a esto, aunque quien lo practica entiende en cierta forma el respeto debido, cae en lo mismo a lo que nos referimos respecto al libro que se raya.
Ciertamente subrayar la Biblia no es una practica pecaminosa (como si lo es tirarla en el rincon más húmedo y olvidado de los hogares, tomarlo de libro de recortes, romper sus hojas con clara intención de irrespeto o parecidos) pero con muchos libros caros que nosotros tenemos, guardamos la costumbre de no rayarlos, (y ante la necesidad de subrayar, escribimos las citas en un cuaderno aparte incluso) ¿porqué no hacerlo con la Biblia, que es más importante que cualquier libro por caro que sea?
Otra práctica muy respetuosa es marcar en un cuaderno de estudio o libreta de apuntes las citas Bíblicas con sus páginas, por ser más práctico sin embargo, las tirillas es la práctica más deseable; aunque no lo queramos, si tomanos la costumbre de rayar, el libro se irá afeando y con el tiempo se verá cómo si no lo cuidaramos, las marcas o resaltados de igual forma son fastidiosos a la hora de leer o proclamar.
¿Y las citas Bíblicas escritas en otros textos?
Aquí la cosa es distinta, la veneración especial, aunque se dá a la palabra de Dios (que no es unicamente texto) si se dirije en cierta forma a lo tangible, es decir, al libro en si. Pero cuando hablamos de citas bíblicas sueltas (que aparezcan diseminadas por ejemplo, en el texto de una homilía impresa) es muy aceptable marcar o rayar sin problemas, para futuras referencias. Podemos exceptuar de este grupo a los libros litúrgicos (Evangeliarios, Leccionarios) que sólo contienen, aunque en número considerable, pasajes selectos de la escritura, no la escritura completa: Estos libros no pueden ser rayados de ninguna forma, porque son de uso privativo de la Celebración Eucarística.

Para terminar, es también buena la práctica de "forrar" la biblia en cuero, y sellarla con corredera, con el fin de cuidarla al máximo y de que no se dañe cuando la cargamos en morrales, etc aunque dicha practica no es conveniente si la portada ya viene ornamentada bellamente con alguna imagen o inscripción o bien en cuero sintético.
Y más importante que venerar o cuidar dedicadamente la Bilbia y ponerla en un atril, es ponerla en práctica y leerla asiduamente.

No hay comentarios:

Compartir