martes, 11 de agosto de 2009

La Opulencia de la Iglesia Católica

Cortesía de http://www.cristianosonline.org

La Opulencia de la Iglesia Católica

La Iglesia Católica es tan rica en tesoros, que debería venderlos todos y dar los procedentes a los pobres. Esto es lo que muchos no católicos han dicho acerca de las muchas, invaluables obras que están en exhibiciones en diferentes Iglesias Católicas. Me pregunto si estas personas han vendido todo lo que poseen para dar el dinero a los pobres? ¿Qué dice la Sagrada Escritura sobre el hecho de que Dios desea, y merece, lo mejor de lo mejor?

Por Bob Stanley

"Yahveh habló a Moisés diciendo: Di a los israelitas que reserven ofrendas para mí. Me reservaréis la ofrenda de todo aquel a quien su corazón mueva. De ellos reservaréis lo siguiente: oro, plata y bronce; púrpura violeta y escarlata, carmesí, lino fino y pelo de cabra; pieles de carnero teñidas de rojo, cueros finos y maderas de acacia; aceite para el alumbrado, aromas para el óleo de la unción y para el incienso aromático; piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y el pectoral. Me harás un Santuario para que yo habite en medio de ellos. Lo haréis conforme al modelo de la Morada y al modelo de todo su mobiliario que yo voy a mostrarte. Harás un arca de madera de acacia de dos codos y medio de largo, codo y medio de ancho y codo y medio de alto. La revestirás de oro puro; por dentro y por fuera la revestirás; y además pondrás en su derredor una moldura de oro.

Fundirás para ella cuatro anillas de oro, que pondrás en sus cuatro pies, dos anillas a un costado, y dos anillas al otro. Harás también varales de madera de acacia, que revestirás de oro, y los pasarás por las anillas de los costados del arca, para transportarla. Los varales deben quedar en las anillas del arca, y no se sacarán de allí. En el arca pondrás el Testimonio que yo te voy a dar. Harás asimismo uno propiciatorio de oro puro, de dos codos y medio de largo y codo y medio de ancho. Harás, además, dos querubines de oro macizo; los harás en los dos extremos del propiciatorio: haz el primer querubín en un extremo y el segundo en el otro. Los querubines formarán un cuerpo con el propiciatorio, en sus dos extremos. Estarán con las alas extendidas por encima, cubriendo con ellas el propiciatorio, uno frente al otro, con las caras vueltas hacia el propiciatorio.

Pondrás el propiciatorio encima del arca; y pondrás dentro del arca el Testimonio que yo te daré. Allí me encontraré contigo; desde encima del propiciatorio, de en medio de los dos querubines colocados sobre el arca del Testimonio, te comunicaré todo lo que haya de ordenarte para los israelitas. Harás una mesa de madera de acacia, de dos codos de largo, uno de ancho, y codo y medio de alto. La revestirás de oro puro y le pondrás alrededor una moldura de oro. Harás también en torno de ella un reborde de una palma de ancho, con una moldura de oro alrededor del mismo. Le harás cuatro anillas de oro, y pondrás las anillas en los cuatro ángulos correspondientes a sus cuatro pies. Estarán las anillas junto al reborde, para pasar por ellas los varales y transportar la mesa. Harás los varales de madera de acacia y los revestirás de oro. Con ellos se transportará la mesa. Harás también las fuentes, los vasos, los jarros y las tazas para las libaciones. De oro puro los harás.

Y sobre la mesa pondrás perpetuamente delante de mí el pan de la Presencia. Harás también un candelabro de oro puro. Harás de oro macizo el candelabro, su pie y su tallo. Sus cálices - corolas y flores - formarán un cuerpo con él. Saldrán seis brazos de sus lados: tres brazos de un lado y tres del otro. El primer brazo tendrá tres cálices en forma de flor de almendro, con corola y flor; también el segundo brazo tendrá tres cálices en forma de flor de almendro, con corola y flor; y así los seis brazos que salen del candelabro.

En el mismo candelabro habrá cuatro cálices en forma de flor de almendro, con sus corolas y sus flores: una corola debajo de los dos primeros brazos que forman cuerpo con el candelabro; una corola, debajo de los dos siguientes, y una corola, debajo de los dos últimos brazos; así con los seis brazos que salen del candelabro. Las corolas y los brazos formarán un cuerpo con el candelabro. Todo ello formará un cuerpo de oro puro macizo. Harás sus siete lámparas que colocarás encima de manera que den luz al frente. Sus despabiladeras y sus ceniceros serán de oro puro. Se empleará un talento de oro puro para hacer el candelabro con todos estos utensilios. Fíjate para que lo hagas según los modelos que te han sido mostrados en el monte." Éxodo 25,1-40

Dios da instrucciones específicas a Moisés de como se debía construir Su santuario. ¿Cuántas veces puedes contar la palabra "oro" en este capítulo? ¿Te atreverías acusar a Dios de opulencia también? Por favor lee Exodos capítulos 26-30, por más de los detalles grandiosos que Dios le dió a Moisés. ¿No es Dios el mismo ayer, hoy y siempre? Crees que El prefiere las salas peladas de reuniones de algunas sectas no Católicas a la gran belleza de Su casa como lo instruyera a Moisés? No puede haber nada menos que lo mejor para Dios.

"Entonces todo el pueblo de Israel se retiro de la presencia de Moisés; todos aquellos a quienes su corazón movía, hombres de corazón generoso, vinieron a dejar su ofrenda para Yavé, para la construcción de la tienda de las Citas, para todo su servicio y para las vestiduras sagradas. Venían hombres y mujeres: todos los de corazón generoso traían joyas, aros, anillos collares; y toda clase de objetos de oro, el oro que cada uno presentaba como ofrenda a Yavé. Los que tenían púrpura violeta y escarlata y carmesí, lino fino, pieles de carnero teñidas de rojo y cueros finos, lo traían también. Quienes pudieron reservar una ofrenda de plata y bronce la llevaron también como ofrenda para Yavé. Lo mismo hicieron los que poseían madera de acacia para los trabajos de la obra.

Todas las mujeres hábiles en el oficio hilaron con sus manos la púrpura violeta, escarlata y carmesí y el lino fino, y después lo ofrecieron a Yavé. Las que sabían hilar el pelo de cabra lo hicieron. Los jefes trajeron piedras ágatas y engaste para el Efod y el Pectoral, aromas y aceite para el alumbrado, para el óleo de la unción y para el incienso aromático. Todos los hijos de Israel, hombres y mujeres, a quienes su generosidad había impulsado a llevar algo para cualquiera de los trabajos que Yavé, por medio de Moisés, les había encomendado, trajeron sus ofrendas voluntarias a Yavé". Éxodo 35,20-29.

No puede haber nada menos que lo mejor de lo mejor para Dios.

"Yavé dijo a Moisés: "Transmitirás esto a los Levitas: 'Cuando perciban de los israelitas el diezmo que les otorgo en herencia, reservarán una parte para Yavé: será el diezmo del diezmo. Esa parte que ustedes reservarán, les será contada como se cuenta el trigo en la era o el vino en la cuba. Así pues reservarán una ofrenda para Yavé de todos los diezmos que reciban de los israelitas y entregaran esa parte al sacerdote Aarón. De todos los dones que reciban reservarán una parte para Yavé, que será lo mejor de todo lo consagrado. Les dirás además: Cuando ustedes aparten lo mejor, el resto del diezmo será para los levitas como el trigo en la era o como el vino en la cuba. Podrán comérselo en cualquier parte, ustedes y su familias: es su salario por el servicio que prestarán en la Tienda de las Citas.'" Números 18, 25-31

No puede haber nada menos que lo mejor para Dios.

" Por eso venimos a ofrecer a Yavé los que cada uno de nosotros ha encontrado, en objetos de oro, brazaletes, cadenitas, anillos y collares para hacer expiación por nosotros delante de Yavé." Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron de ellos el oro y las joyas. El total de oro que los jefes de millar y cien presentaron a Yavé fue de dieciséis mil setecientos cincuenta siclos. Los combatientes habían saqueado cada uno por cuenta propia. Entonces Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de los jefes y millar y de cien y lo llevaron a la Tienda de las Citas para que quedara ante Yavé y para que Él se acordara de los hijos de Israel." Números 31;50-54

No puede haber nada menos que lo mejor para Dios.

"María, pues, tomó una libra de un perfume muy caro, hecho de nardo puro, le ungió los pies a Jesús y luego se los secó con sus cabellos, mientras la casa se llenaba del olor del perfume. Judas Iscariote, el discípulo que iba a entregar a Jesús, dijo: "Ese perfume se podría haber vendido en trescientas monedas de plata para ayudar a los pobres. En realidad no le importaban los pobres, sino que era un ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, se llevaba lo que echaban en ella. Pero Jesús dijo: "Déjala, pues lo tenía reservado para el día de mi entierro. A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mi no me tendrán siempre." Juan 12;3-8

"Tomarán el arca de Yavé y la pondrán en la carreta, y los objetos de oro que le ofrecerán en reparación los pondrán en un cofre al lado de Arca, y dejarán que se vayan ." 1Samuel 6,8

"Saúl dijo, "Los trajimos de los amalecitas. El pueblo separo lo mejor del ganado menor y del mayor para ofrecerlo en sacrificio a Yavé tu Dios, pero todo lo demás fue condenado al anatema. " 1Samuel 15;15

No puede haber nada menos que lo mejor para Dios.

" (9) Se acerco a mi uno de los siete ángeles de las siete copas llenas de las siete ultimas plagas y me dijo: 'Ven, que te voy a mostrar a la Novia , a la Esposa del Cordero.' (10) Me trasladó en espíritu a un cerro muy grande y elevado y me mostró la Ciudad Santa de Jerusalén, que bajaba del cielo de junto a Dios, (11)envuelta en la gloria de Dios. Resplandecía como piedra muy preciosa con el color del jaspe cristalino. (12) Tenia un muralla grande y alta con doce puertas, y sobre las puertas doce ángeles y nombres grabados, que son los nombres de las doce tribus de los hijos de Israel. (13) Tres puertas dan a oriente y otras tres miran al norte; tres puertas al sur y otras tres miran al poniente. (14) La muralla de la ciudad descansa sobre doce bases en las que están escritos los nombres de los doce Apóstoles del Cordero. (15)

El ángel que me hablaba tenia una cana de medir de oro, para medir la ciudad, las puertas y la muralla. (16) La ciudad es un cuadrado: su longitud es igual a su anchura. Midió la ciudad con la caña, y tenia doce mil estadios. Su longitud, anchura y altura son iguales. (17) Midió después la muralla, y tenia ciento cuarenta y cuatro codos de altura. El ángel usaba las mismas medidas que nosotros. (18)La muralla esta hecha con jaspe y la ciudad es de oro puro, como cristal. (19) Las bases de la muralla de la ciudad están adornadas con toda clase de piedras preciosas: la primera base es de jaspe; la segunda, de zafiro; la tercera, de calcedonia; la cuarta, de esmeralda; (20) la quinta, de sardónica; la sexta, de sardio; la séptima, de crisolito; la octava, de berílio; la novena, de topacio; la décima, de crisopraso; la undécima, de jacinto; duodécima, de amatista. (21)

Las doce puertas son doce perlas, cada puerta esta hecha de una sola perla. La plaza de la ciudad esta pavimentada con oro refinado, transparente como un cristal. (22)No vi templo alguno en la ciudad, porque su templo es el Señor Dios, el Todopoderoso, y el Cordero. (23) La ciudad no necesita luz del sol ni de la luna, porque la gloria de Dios la ilumina y su lámpara es el Cordero. (24) A su luz caminaran las naciones, los reyes de la tierra llevaran a ella sus riquezas. (25)No; habrá que cerrar sus puertas al fin del día, ya que allí no habrá noche. (26)Traerán a ella las riquezas y el esplendor de las naciones.. (27) Nada manchado entrara en ella, ni los que cometen maldad y mentira, sino solamente los inscritos en el libro de la vida del Cordero." Apocalipsis 21;9-27

Aquí San Juan describe su visión de la Jerusalén Celestial, la Iglesia, la cual es análoga a la Novia, la esposa del Cordero (9). Solamente vea las riquezas en estos versos: oro, perlas, piedras preciosas. ¿Cómo puede alguien atreverse a reclamar que hay opulencia en la Casa de Dios? No puede haber nada menos que lo mejor de lo mejor para Dios. Muchos de los más grandes artesanos que el mundo ha conocido dedicaron sus talentos y años de sus vidas para hacer el trabajo de Dios, para la Iglesia que Jesucristo fundó. Nosotros vemos que el arte grandioso, de todas formas y tamaños, no solo decora nuestras Iglesias y al Vaticano, sino que es un reconocimiento de los talentos artísticos que Dios le ha dado a unos pocos seleccionados. El arte representa lo que el alma quiere manifestar.

Los Escritores escriben. Los Fotógrafos toman fotos. Los Pintores, Escultores y Arquitectos hacen lo propio para manifestar su fe. Este arte dentro de la Fe Católica ha sido una inspiración para muchos para buscar al Señor. La Iglesia tiene la responsabilidad de reconocer las manos del Señor en esto grandes talentos, y debe preservar sus testimonias de fe. Ellas representan el verdadero "esplendor", el que emana del alma del creyente. Cada artista le ofrece a Dios lo mejor que tiene. Cuando el Señor le pidió a Moisés que construyera un Tabernáculo, Él pidió lo mejor y Él lo obtuvo.

Habló Yahveh a Moisés diciendo: Mira que he designado a Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá; y le he llenado del espíritu de Dios concediéndole habilidad, pericia y experiencia en toda clase de trabajos; para concebir y realizar proyectos en oro, plata y bronce; para labrar piedras de engaste, tallar la madera y ejecutar cualquier otra labor. Mira que yo le he dado por colaborador a Oholiab, hijo de Ajisamak, de la tribu de Dan; y además, en el corazón de todos los hombres hábiles he infundido habilidad para que hagan todo lo que te he mandado: la Tienda del Encuentro, el arca del Testimonio, el propiciatorio que la cubre y todos los utensilios de la Tienda; la mesa con sus utensilios, el candelabro con todos sus utensilios, el altar del incienso, el altar del holocausto con todos sus utensilios, la pila con su base; las vestiduras de ceremonia, las vestiduras sagradas del sacerdote Aarón, y las vestiduras de sus hijos para las funciones sacerdotales: el óleo de la unción y el incienso aromático para el Santuario. Ellos lo harán conforme a todo lo que te he ordenado. Éxodo 31,1-11

Mira, es Dios quien escoge a los artesanos para Su tabernáculo y el contenido, y El los llena de los talentos necesarios para producir lo mejor dentro de sus habilidades. No puede haber nada menos que lo mejor para Dios. No hay otra Iglesia Cristiana en el mundo que se asemeje en belleza artística a la Iglesia Católica. ¿En que otra parte se debería encontrar tal belleza sino en la gloria de la Casa de Dios? Ahora bien, supongamos que la Iglesia Católica hubiera hecho desde un principio lo que los detractores dicen que la Iglesia debería haber efectuado. ¿Dónde estaríamos hoy? ¿Estarían los pobres todavía con nosotros? !Sí! ¿O ya se olvidó de Juan 12;8?

¿Dónde estarían hoy los inapreciables tesoros artísticos?

Estarían, (1) perdidos para siempre, o estarían, (2) guardados en depósitos, o estarían, (3)en las casas de los grandes ricos. En cualquiera de los tres escenarios sería una pérdida incalculable para la gran mayoría de la humanidad.

¿Cómo se vería hoy la Iglesia Católica?

Se vería como muchas de las iglesias no católicas actuales. No habría ningún precioso vitral, ninguna forma de arte magnífica, ni preciosos metales o joyas, y nada para distinguirla como que es la Casa de Dios; en comparación con un aburrida y monótona sala de reunión. No se parecería en nada a la bella Jerusalén Celestial, la Novia del Cordero, que se describe en San Juan. Y, junto con toda la falta de belleza y la monotonía de nuestras iglesias, los pobres todavía estarían con nosotros tal y como se dijo antes.

Y entonces, ¿Qué habríamos ganado? ¿Qué habríamos perdido?.

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